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Precios de algunos alimentos caerán en 2024 pero factura del mercado seguirá subiendo

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Los autores del Informe anual sobre los precios de los alimentos en Canadá calculan que una familia de cuatro miembros gastará 16 300 dólares en alimentación el año que viene.

Foto: Radio-Canada / Ivanoh Demers

RCI

Un informe, esperado año tras año, advierte que el costo anual del mercado en 2024, para una familia de cuatro personas, superará los 16 000 dólares.

Esto a pesar de que los compradores más avispados podrán encontrar algunas ofertas en el supermercado el año que viene y, aunque bajen los precios de algunos productos básicos, la factura total de la compra de una familia canadiense típica aumentará unos 700 dólares.

Esta es la principal conclusión del informe anual sobre el sector alimentario, cuya 14a edición fue publicada esta semana por las universidades de Dalhousie, Guelph, Columbia Británica y Saskatchewan.

El año pasado, cuando la inflación empezaba a asomar la cabeza, el informe predijo que los precios de los alimentos aumentarían entre 5% y 7% en 2023.

Los datos de Estadísticas Canadá muestran que el componente de alimentos del índice de precios al consumidor ha subido un 5,9% en los últimos 12 meses.

Cada año, este informe calcula lo que sería una cesta de compra -saludable- para una familia de cuatro miembros: dos adultos, un adolescente y una preadolescente.

El año pasado, el investigador principal, Sylvain Charlebois, y su equipo pronosticaron que una familia tipo pagaría 1065 dólares más por alimentos en 2023, lo que elevaría la factura familiar anual a 16 288,40 dólares.

Los consumidores recortan gastos

A juzgar por el aumento del precio de los alimentos, la predicción fue más o menos acertada. Pero, aunque el informe preveía correctamente el aumento del precio de los alimentos, no acertó sobre lo que acabó entrando en la cesta de la compra, sobre todo porque los consumidores recortaron gastos y comieron menos u optaron por alternativas más baratas para hacer frente a otros gastos familiares más elevados.

El resultado fue que esa familia tipo acabó gastando 15 595,40 dólares en comida este año, incluso cuando el precio de los artículos individuales de su cesta de la compra aumentó.

En otras palabras, gastaron 693 dólares menos debido a los cambios en los hábitos de compra, a pesar del aumento de los precios de los alimentos, según el informe.

El tiempo dirá si el año que viene se produce el mismo impulso de recortar gastos. Para las familias que no opten simplemente por comer menos, merece la pena seguir de cerca el informe de este año por sus pronósticos. Y en ese frente, las noticias son buenas.

Charlebois dijo en entrevista con CBC News que 2024 será un año mucho más favorable para los consumidores. "Esperamos que los precios suban, pero de forma más moderada en 2024", explicó.

Según Charlebois, los productos básicos como las verduras, la carne y los productos de panadería seguirán subiendo a un ritmo desorbitado, pero es posible que se puedan encontrar algunos buenos precios entre los productos envasados fabricados por conglomerados multinacionales como Nestlé, Tyson Foods, PepsiCo, Hershey, Kraft, General Mills, Kellogg y otros.

Estas empresas se vieron afectadas por la inflación con mayores costos de transporte y energía para la fabricación y el transporte marítimo, precios más altos de materias primas como el trigo y los aceites comestibles y costos laborales derivados de la demanda de salarios más altos por parte de los trabajadores.

Los peores efectos de la mayoría de estos factores ya han pasado, por lo que Charlebois cree que en los pasillos donde habitualmente están estos productos se pueden encontrar precios asequibles

En cuanto a los productos secos y no perecederos, prevemos un año más fácil porque la estructura de costos de las empresas de bienes de consumo envasados tiene mucha más estabilidad.

"Los precios de los ingredientes ya han mejorado y se están firmando contratos para dentro de seis u ocho meses. ¿Ayudará esto a los consumidores? Creo que sí, porque los consumidores tienen menos dinero que el año pasado, así que buscarán ofertas... y los supermercados tendrán que complacerlos".

Ante la noticia de que la factura de la compra podría aumentar otros 700 dólares el año que viene, los consumidores canadienses declararon a CBC News que están buscando cupones, comparando precios e intentando aumentar sus ingresos para hacer frente a este aumento desorbitado del costo de la comida.

En general, las probabilidades de encontrar una oferta en una lata de alubias o una bolsa de pasta son mucho mayores que en la sección de frutas y verduras o en el pasillo de la carne.

Según las previsiones, los precios de la carne aumentarán entre 5% y 7% el año que viene, por lo que el consumo de verduras no supondrá un gran alivio.

Como se prevé un dólar canadiense más débil y por ende importaciones más caras, el precio de las verduras tampoco cederá en 2024.

Une personne qui utilise un téléphone mobile en faisant une épicerie.

Muchas personas están cambiando sus hábitos de consumo tratando de bajar el gasto en el mercado.

Foto: iStock / gpointstudio

Mientras tanto, se prevé que el costo de los productos lácteos y la fruta sólo aumenten entre 1% y 3%, mientras que los mariscos se encarecerán entre 3% y  5%. 

A pesar de que el año pasado aumentaron 8%, los productos de panadería son los que más subirán en 2024, entre 5% y  7%.

En conjunto, se prevé que el costo de los alimentos aumente entre un 2,5% y un 4,5%, con un incremento de la factura de la compra de una familia típica de cuatro miembros de unos 700 dólares, hasta situarse justo por debajo de los 16.300 dólares.

Aunque algunas de las causas subyacentes de la inflación alimentaria están empezando a disiparse, una serie de acontecimientos inesperados podrían desbaratar las previsiones. Los principales serían acontecimientos geopolíticos como la invasión rusa de Ucrania o fenómenos climáticos imprevistos en las principales regiones productoras de alimentos.

"El cambio climático es comodín en términos de predicciones", afirmó Charlebois. "Por desgracia, nunca sabemos a qué atenernos".

"Lo mismo puede decirse de los canadienses que miran la factura del mercado a la hora de pagar, ya en la caja. Aunque la perspectiva de una reducción de la inflación es bienvenida, no contribuirá mucho a mejorar la crisis actual del costo de la vida", agregó.

Joanna Galineas, que hace poco hizo su mercado en Toronto, dice que ha recortado de su presupuesto todo lo que no es esencial, pero sigue sin ser suficiente.

Cambió la carne de res por cortes menos caros, pero ahora éstos también están en la lista de cosas que debe cambiar.

Dijo que ahora tiene que conformarse con pastas y salsas sencillas en lugar de comprar pollo por lo caro que es.

"Me preocupa cómo voy a poder permitírmelo todo, pero creo que a todo el mundo le pasa lo mismo", concluyó.

Fuente: CBC News | Pete Evans

Adaptación: RCI | M.G.Aguzzi

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