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Canadienses ayudaron a descubrir casos de transmisión sexual de la viruela del mono

Illustration montrant le virus de la variole simienne.

Un equipo conjunto de investigadores canadienses y de la República Democrática del Congo, documentó lo que denomina una "enorme señal de alarma": los primeros casos conocidos de una cepa más mortífera del virus que se propaga por contacto sexual.

Foto: iStock

RCI

Si bien el 2022 fue el año de la explosión mundial de las infecciones por viruela símica, también conocida como viruela del mono, 2023 fue el año en que gran parte del mundo dejó de prestarle atención.

Un equipo de investigación conjunto de Canadá y la República Democrática del Congo, codirigido por Jason Kindrachuk, de la Universidad de Manitoba, documentó lo que Kindrachuk denomina una "enorme señal de alarma": los primeros casos conocidos de una cepa más mortífera del virus que se propaga por contacto sexual.

"Esto nos preocupa de verdad por la posibilidad de que la enfermedad se propague ampliamente", afirmó.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció el hallazgo en su último informe sobre la viruela del mono, y CBC News obtuvo el documento de próxima publicación en el que Kindrachuk -y un equipo de otros investigadores canadienses, congoleños e internacionales- describen con más detalle un grupo de infecciones del clado I vinculadas a la transmisión sexual.

Existen dos formas principales de la viruela del mono: clado I y clado II. El brote mundial de 2022 afectó al clado IIb, que suele provocar una enfermedad más leve. A finales de año se habían producido aproximadamente 87 000 infecciones y más de 100 muertes después de que el virus se propagara ampliamente, con la mayoría de los casos entre hombres que tienen relaciones sexuales con hombres.

Las infecciones de esa forma de la viruela del mono provocan una serie de síntomas dolorosos y a veces debilitantes, incluidas lesiones internas y externas, pero relativamente pocas muertes.

El clado I, en cambio, se estimó durante mucho tiempo que tenía una tasa de mortalidad de hasta el 10%, aunque el informe más reciente de la OMS sobre un brote en curso en la República Democrática del Congo sugiere una tasa de letalidad cercana al 5%.

Hasta ahora, también se pensaba que se propagaba principalmente por contacto cercano, incluida la transmisión superficial.

Des éprouvettes contenant des échantillons du virus.

Las infecciones de esa forma de la viruela del mono provocan una serie de síntomas dolorosos.

Foto: Reuters / DADO RUVIC

5 individuos dieron positivo

El documento del equipo de Kindrachuk describe cómo un congoleño, identificado por la OMS como residente en Bélgica, mantuvo contactos sexuales con otra persona en Europa. Tras llegar a la RDC, el hombre dio positivo en las pruebas, específicamente del clado I, y declaró que había tenido contacto sexual con otras nueve parejas, entre ellas seis hombres y tres mujeres.

Cinco contactos en total acabaron dando positivo, y todos requirieron tratamiento ambulatorio y control del dolor, informó el equipo de investigación.

Las investigaciones de seguimiento también analizaron otras posibles cadenas de transmisión que implicaban a 120 contactos adicionales -incluidos otros contactos sexuales y familiares-, pero ninguna de esas personas desarrolló la viruela del mono durante los 21 días de seguimiento.

"Tenemos una pequeña pieza del rompecabezas que sugiere que ahora algo es diferente", dijo Kindrachuk, señalando que el nuevo hallazgo plantea nuevas preguntas sobre la frecuencia de la transmisión sexual en la República Democrática del Congo.

Dada la mayor gravedad de la enfermedad asociada a este clado, los investigadores subrayaron que la transmisión sexual podría repercutir en una mayor propagación geográfica de ambos clados del virus.

La OMS señaló que también notificó sobre otro brote en la RDC, con múltiples casos de viruela del mono entre profesionales de la industria del sexo. Estos nuevos casos de transmisión sexual suscitan preocupación por la rápida expansión del virus en el país y fuera de él, dada la movilidad internacional de su población, prosigue la organización en su último informe.

La República Democrática del Congo sufre el mayor brote anual

Este año, la RDC se ha visto especialmente afectada por la forma más mortífera de la viruela símica. Desde principios de año se han registrado más de 12 000 casos sospechosos y casi 600 muertes, el mayor número de casos anuales jamás registrado en el país centroafricano, según datos de la OMS.

La transmisión mundial del clado más leve también sigue latente. 

Aunque la OMS puso fin a su designación de emergencia para la viruela del mono en mayo, y la notificación de casos en muchas regiones se ha reducido desde entonces, este otoño se siguieron registrando cientos de casos del clado IIb en docenas de países.

Transcurrido más de un año del brote mundial, siguen sin responderse cuestiones científicas importantes  sobre el funcionamiento de la viruela del mono, mientras que los puntos álgidos de África que han sufrido brotes durante años siguen sin tener acceso a las vacunas.

"Este año, en el Congo, hay miles y miles de casos de viruela símica y ni una sola dosis de vacuna... es una bofetada en la cara de nuestros colegas [africanos]", dijo Kindrachuk.

"No deberíamos limitarnos a responder cuando este tipo de enfermedades infecciosas se trasladan a nuestras regiones o cruzan nuestras fronteras y empiezan a representar una amenaza mucho mayor".

El mundo sólo empezó a interesarse por la viruela del mono cuando aparecieron casos más allá del continente africano, afirmó el doctor Isaac Bogoch, médico especialista en enfermedades infecciosas de Toronto, que trabaja en la investigación en la RDC junto a Kindrachuk.

"Se trata de una infección recurrente y cada vez más frecuente en las dos últimas décadas, a medida que los programas de vacunación contra la viruela empezaban a reducirse", explicó. El especialista señaló que las regiones endémicas de África siguen careciendo tanto de vacunas como de opciones de tratamiento.

Por el contrario, muchos países de ingresos más altos pusieron vacunas y tratamientos a disposición de todos durante el brote del año pasado.

En las campañas de vacunación lanzadas en todo Canadá se utilizó una vacuna contra la viruela fabricada por Bavarian Nordic, y los profesionales sanitarios de este país también han recetado el tratamiento TPOXX a pacientes con viruela.

Une infirmière prépare une dose de vaccin contre la variole simienne.

El mundo sólo empezó a interesarse por la viruela del mono cuando aparecieron casos más allá del continente africano, afirmó el doctor Isaac Bogoch.

Foto: Getty Images / Mario Tama

Un equipo canadiense-nigeriano estudia también la transmisión de la viruela del mono

En Nigeria, donde la versión menos virulenta del clado II de la viruela símica lleva años circulando, el acceso a las vacunas también es limitado. El mayor brote del país tuvo lugar en 2017, con 228 casos sospechosos y 60 infecciones confirmadas.

Allí, otra asociación entre investigadores canadienses y locales también está explorando la dinámica de las infecciones por viruela del mono. Rosemary Audu, directora de investigación y jefa del departamento de microbiología del Instituto Nigeriano de Investigación Médica, codirige ese trabajo.

Según Audu, los investigadores están recogiendo muestras de múltiples fuentes -incluidos profesionales del sexo sintomáticos y animales domésticos que viven con personas que han padecido infecciones previas por viruela símica- para conocer mejor las pautas de transmisión del virus y saber qué animales pueden portarlo y propagarlo.

Ya se sabe que infecta a ciertos mamíferos, como ardillas y monos, pero los científicos aún no están seguros de cuántas otras especies pueden ser susceptibles.

"Estamos extendiendo nuestras investigaciones", afirma Audu.

Según la experta, la investigación en curso, un mayor acceso a las vacunas y la colaboración continua entre médicos y virólogos internacionales, son pasos cruciales para comprender y contener este virus potencialmente mortal.

"El mundo es una aldea global y las cosas pueden pasar muy fácilmente de un país a otro... así que creo que lo mejor que podemos hacer es estar alerta", afirmó.

Fuente: CBC News | Lauren Pelley

Adaptación: RCI | M.G. Aguzzi

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