1. Página de inicio
  2. Internacional
  3. Conflictos armados

Una Corte ordena a Ottawa repatriar a cuatro canadienses detenidos en Siria

Un hombre de pie sobre una formación rocosa sonríe a la cámara.

Jack Letts es un canadiense detenido en una prisión kurda en Siria, a quien el Reino Unido le quitó la ciudadanía británica.

Foto: Facebook

RCI

Una Corte Federal ordenó al gobierno de Canadá que repatríe a cuatro hombres canadienses actualmente detenidos en el noreste de Siria.

Los canadienses forman parte de un grupo de extranjeros que se encuentran en prisiones sirias para presuntos miembros del Ejército Islámico de Irak y Siria, EIIS, administradas por las fuerzas kurdas que recuperaron la región devastada por la guerra contra el grupo extremista.

Los familiares de los 23 canadienses detenidos, cuatro hombres, seis mujeres y trece niños, habían pedido a la Corte que ordene al gobierno canadiense que organice su retorno al país. Ellos alegaron que negarse a hacerlo violaría sus derechos consagrados en la Carta.

El gobierno aceptó el 19 de enero llevar adelante la repatriación de las 19 mujeres y niños canadienses.

En la decisión escrita, el juez citó las condiciones de la prisión y el hecho de que los hombres no fueron acusados ni llevados a juicio.

Las condiciones de los hombres son aún más terribles que las de las mujeres y los niños que Canadá acaba de aceptar repatriar. No hay pruebas de que ninguno de ellos haya sido juzgado o condenado, y mucho menos juzgado de una manera reconocida o sancionada por el derecho internacional.
Una cita de Fragmento de la decisión de la Corte Federal.

El juez también señaló que no se pidió al tribunal que se pronuncie sobre los motivos por los cuales los solicitantes viajaron a la región y que el gobierno no aportó pruebas de que los cuatro detenidos hayan participado en actividades terroristas.

Un hombre sonríe a una cámara.

El abogado Lawrence Greenspon representó anteriormente a Mohammad Momin Khawaja, el primer canadiense acusado en virtud de la Ley Antiterrorista de Canadá.

Foto: Radio-Canada / Alistair Steele

Lawrence Greenspon, abogado de la mayoría de los solicitantes de repatriación, dijo que si hay alguna prueba de que los canadienses participaron en actividades terroristas, Canadá debería juzgarlos en territorio canadiense.

Son ciudadanos canadienses, están detenidos ilegal y arbitrariamente en campos de detención o en prisiones, y no han sido acusados de nada. Es probable que no se les acuse de nada allí, así que traiganlos a casa.
Una cita de Lawrence Greenspon, abogado de algunos de los solicitantes de repatriación.

Jack Letts, que ha estado encarcelado en Siria durante más de cuatro años después de supuestamente unirse al EIIS, es uno de los cuatro hombres.

Letts admitió en una entrevista en 2019 haberse unido a este grupo armado fundamentalista en Siria. Su familia afirma que esa admisión fue obtenida bajo coacción y que no hay pruebas de que haya combatido con ese grupo armado.

Hace tres años Londres decidió quitarle la ciudadanía británica a Jack Letts, nacido y criado en Oxford, en el Reino Unido, quien también tenía la nacionalidad canadiense. Esta situación colocó al gobierno canadiense como su única vía posible de escape del campo de detención en Siria.

Barbara Jackman, abogada que representa a la familia Letts, declaró el 19 de enero que es una violación de los derechos humanos de los detenidos el mantenerlos retenidos sin que se haya llevado a cabo un juicio.

Este caso se basó en los derechos humanos de los detenidos en el extranjero y si Canadá, como país, tiene la obligación de ayudarles.
Una cita de Barbara Jackman, abogada de la familia Letts.

Phil Gurski, ex analista del Servicio Canadiense de Seguridad e Inteligencia, CSIS por sus siglas en inglés, declaró el 19 de enero que duda de que alguno de los adultos que regresen se enfrente a la justicia por los delitos que hayan podido cometer.

Los testigos no están aquí, las pruebas no están aquí. Como ciudadano canadiense, me indigna que la gente se salga con la suya, dijo Gurski señalando que también supondría una presión adicional para los organismos de inteligencia de Canadá a la hora de vigilar a las personas que regresen.

En un comunicado emitido el 22 de enero, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Canadá señaló que ese departamento está revisando la decisión.

La seguridad de los canadienses es la principal prioridad de nuestro gobierno. Seguimos comprometidos a adoptar un enfoque sólido en este asunto, dijo un comunicado de esa entidad federal.

Fuente: CBC / D. Major

Adaptación: RCI / R. Valencia

Titulares