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Adaptarse más rápido al cambio climático ahorrará miles de millones a Canadá

Escombros, incluyendo el techo de un edificio, flotando en el agua.

Impacto del huracán Fiona en la isla de Burnt, en la provincia de Terranova y Labrador, el 27 de septiembre de 2022,.

Foto: La Presse canadienne / Frank Gunn

RCI

Un nuevo informe del Instituto Canadiense del Clima advierte que los canadienses verán reducidos sus ingresos y tendrán que elegir entre aumentar los impuestos o reducir los servicios públicos si no se esfuerzan por adaptarse al cambio climático.

Según el informe publicado el 28 de septiembre, si los gobiernos y el sector privado empiezan a invertir para que Canadá sea más resistente a los efectos de los fenómenos meteorológicos extremos, el impacto económico del cambio climático puede reducirse en un 75%.

La buena noticia es que tenemos cierta capacidad para cambiar este futuro, dijo Ryan Ness, director de investigación sobre adaptación del Instituto Canadiense del Clima.

En su análisis, denominado Control de Daños, el instituto examinó el crecimiento económico previsto y analizó el efecto de diferentes escenarios en función de la cantidad de emisiones de gases de efecto invernadero que se eliminen y de las medidas a ser tomadas en preparación ante el advenimiento de un clima severo más frecuente.

La peor noticia es que, en todos los escenarios, el clima de Canadá ya está cambiando y las condiciones climáticas más severas, como sequías, incendios forestales, inundaciones y tormentas destructoras, ya son parte de la realidad.

En 2021, las graves inclemencias del tiempo, resultado de la contaminación ambiental y el calentamiento global, causaron 2.100 millones de dólares en daños asegurados, lo que no incluye los costos relacionados con las infraestructuras públicas ni las pérdidas privadas no aseguradas.

El análisis estima que Canadá ya se enfrenta a facturas anuales de recuperación de catástrofes de 5.000 millones de dólares para 2025 y de 17.000 millones de dólares para 2050, independientemente de lo bien que lo hagan Canadá y el resto del mundo para reducir las emisiones.

Según el informe, para evitar una pérdida de servicios públicos, incluidos los de salud o educación, los impuestos sobre los ingresos tendrían que aumentar un 0,35% en 2025, en comparación con la actualidad, y llegar a un 1% más en 2050.

Los impactos económicos negativos no son sólo una perspectiva de futuro. Ya están ocurriendo ahora, dijo Ness.

En la última semana, la región del Atlántico canadiense se vio afectada por la tormenta post-tropical Fiona, que causó daños generalizados, y los canadienses de algunas zonas de Ontario y el oeste de Quebec todavía se están recuperando después de que un derecho, que es es un fenómeno meteorológico al estilo de una tormenta de viento en línea recta, extensa y de larga duración, asolara la región en mayo, con múltiples tornados y ráfagas de viento que llegaron a los 190 kilómetros por hora.

Más allá de los mayores costos de la reconstrucción, Canadá también se enfrenta a enormes perturbaciones económicas, ya que las fábricas se ven obligadas a cerrar sus operaciones durante las tormentas o el calor extremo, causando interrupciones en las cadenas de suministro. Los sistemas de ferrocarriles y las carreteras también podrían fallar más rápido de lo previsto bajo la presión de un clima más extremo.

El sector de los combustibles fósiles representa el 74% de las emisiones de gases de efecto invernadero en Canadá.

El sector de los combustibles fósiles representa el 74% de las emisiones de gases de efecto invernadero en Canadá.

Foto: getty images/istockphoto / Kevin Brine

El informe insta a invertir ahora para ahorrar dinero más tarde

El sector de la construcción recibirá un impulso económico, pero sólo porque tiene que intervenir para reparar y sustituir las estructuras dañadas y los corredores de transporte, dice el informe.

Si los canadienses no hacen nada más para adaptarse en previsión de un clima más severo, dice el informe, la economía sufrirá un golpe de 25.000 millones de dólares en 2025, impacto que aumentará las pérdidas a entre 78.000 y 101.000 millones de dólares para el año 2050.

Las consecuencias se dejarán sentir en todos los ámbitos en el país, traduciéndose en menores ingresos, pérdida de puestos de trabajo, reducción de las inversiones empresariales y recortes en las exportaciones.

Pero si se hacen todos los esfuerzos posibles para limitar el calentamiento global mediante la reducción de las emisiones de gases de efecto invernadero, según el informe, y si Canadá realiza las inversiones necesarias para añadir mayor resistencia a las infraestructuras públicas y privadas, la situación será mucho mejor.

El informe señala que por cada dólar invertido en adaptación, los gobiernos y las empresas pueden ahorrar entre 5 y 6 dólares en costos causados por daños directos, y otros 6 a 10 dólares en beneficios económicos, como evitar paros laborales o ralentizaciones de la productividad.

La adaptación puede incluir la construcción de muros de contención para proteger a las comunidades que se encuentran a una baja altitud, la colocación de asfalto resistente a las altas temperaturas o la mejora o el soterramiento de líneas eléctricas críticas.

Ness afirmó que es mucho más eficiente económicamente gastar el dinero por adelantado en hacer que esa infraestructura sea mejor y más resistente que repararla cuando los efectos del cambio climático la destroce.

El Instituto Canadiense del Clima afirma que el gobierno debe empezar a incorporar los costos del cambio climático en todas sus decisiones económicas. Esto incluye informar sobre los costos estimados de no realizar las inversiones previstas. También tiene que animar, y en algunos casos obligar, al sector privado a hacer lo mismo.

Lo más importante es que el gobierno de Canadá tiene que aumentar sus inversiones en adaptación para que estén a la altura del riesgo al que nos enfrentamos, afirma el instituto.

Ness afirmó que la estrategia nacional de adaptación que se espera sea presentada por el gobierno federal este otoño es un buen punto de partida, pero dijo que sólo funcionará si la estrategia viene acompañada de nuevas e importantes inversiones y acciones.

Fuente: CBC / M. Rabson

Adaptación: RCI / R. Valencia

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