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Ontario y Quebec mantienen sus contratos de detención de inmigrantes con la ASFC

Guardias de seguridad junto a las puertas del centro de detención de migrantes de la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá  en Laval, Quebec.

Guardias de seguridad junto a las puertas del centro de detención de migrantes de la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá en Laval, Quebec.

Foto: La Presse canadienne / Graham Hughes

RCI

Actualmente existen en Canadá migrantes recluidos en cárceles provinciales de todo el país aunque no estén acusados de ningún delito.

En virtud de acuerdos con la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (ASFC), muchas provincias encarcelan a los migrantes por razones administrativas, una práctica que viola las leyes internacionales.

Alex, un nombre ficticio que el difusor público canadiense CBC utiliza por razones de seguridad, dice que fue sometido a varios cacheos exhaustivos durante su detención en la cárcel provincial de Rivière-des-Prairies, en Montreal.

Me pidieron que me quitara la ropa y que me doble hacia adelante, dijo.

Este ciudadano extranjero, que no fue acusado de ningún delito, pasó unos seis meses entre rejas el año pasado. Su caso no es el único.

Unos 2.000 de los aproximadamente 8.000 migrantes que la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá detuvo en promedio cada año entre 2015 y 2020 fueron enviados a cárceles provinciales de todo Canadá.

Estos migrantes, incluidos los solicitantes de asilo, son detenidos en virtud de la Ley de Inmigración y Protección de los Refugiados.

Recientemente, las provincias de Columbia Británica y Nueva Escocia anunciaron su decisión de rescindir sus contratos con la ASFC.

Pero Ontario, Quebec, Nuevo Brunswick, Alberta y Saskatchewan optaron por mantener vigentes sus acuerdos.

Dos agentes en uniforme caminan frente a una carpa.

Dos agentes de la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá pasan por delante de una tienda de campaña que alberga a solicitantes de asilo en Lacolle, Quebec, en agosto de 2017.

Foto: La Presse canadienne / Graham Hughes

Un agujero en el suelo como baño

Alex, un solicitante de asilo rechazado, fue devuelto a su país en Europa del Este el año pasado, donde la CBC pudo localizarlo. Él dijo que sufrió graves problemas de salud mental durante su detención.

Según un documento de la Junta de Inmigración y Refugiados de Canadá, Alex estuvo recluido en régimen de aislamiento en una celda muy, muy pequeña donde, en lugar de un baño, hay un agujero en el suelo.

Te hace sentir impotente, dijo Alex. Era un sistema que parecía buscar quebrarte.

Durante su detención, dejó de comer durante muchas semanas. Su abogada Chantal Ianniciello dijo que su cliente, que al principio se veía fuerte físicamente, se volvió esquelético y estuvo a punto de morir.

Esposado y encadenado

Especializada en derecho de la inmigración, Ianniciello representa a menudo a migrantes que son enviados a la cárcel, una práctica que describe como algo terrible.

Según ella, estos migrantes son tratados como si fueran delincuentes convictos, lo que ha sido confirmado por la Cruz Roja Canadiense, que visita regularmente las cárceles provinciales para verificar las condiciones de detención de los migrantes.

Cuando son llevados a las citas fuera de la cárcel, los inmigrantes detenidos son esposados, encadenados y sometidos a registros al desnudo, incluyendo registros rectales, dijo Ianniciello.

Tengo clientes que me llaman llorando y dicen '¿Qué estoy haciendo aquí? ¿Por qué estoy con esta gente?.
Una cita de Chantal Ianniciello, abogada especializada en inmigración.

Las cárceles provinciales albergan a delincuentes que cumplen condenas de menos de dos años de prisión, así como a acusados en espera de juicio y a condenados en espera de ser trasladados.

Chantal Ianniciello.

La abogada de inmigración Chantal Ianniciello representa a personas migrantes, incluidos los solicitantes de asilo, en prisión.

Foto: Radio-Canada / Olivier Plante

La Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá puede detener a los inmigrantes si cree que su identidad no ha sido claramente establecida, si suponen un peligro para el público, o si existe el riesgo de fuga.

La mayoría de los inmigrantes detenidos no suponen un peligro para el público, según los propios datos de la ASFC. Aun así, el 85% de los migrantes detenidos en 2019-2020 fueron encarcelados por riesgo de fuga. Ese fue el caso de Alex.

Según los documentos de la Junta de Inmigración, Alex fue detenido porque la ASFC temía que no se presentaría a las citas debido a sus problemas de salud mental.

Esos documentos también señalan que Alex se peleó con los guardias. Pero, según Ianniciello, los trastornos de salud mental y los problemas de comportamiento suelen ser causados o agravados por la propia detención.

Llamados para poner fin a los contratos con la ASFC

Es extremadamente chocante, es incluso indignante que se pueda tratar a seres humanos de esta manera en un país como Canadá, dijo France-Isabelle Langlois, directora ejecutiva de la rama francófona de Amnistía Internacional Canadá.

Amnistía Internacional y Human Rights Watch están detrás de la campaña #WelcometoCanada, que está pidiendo a las provincias que pongan fin a sus contratos con la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá, en virtud de los cuales las provincias aceptan detener a los migrantes en sus cárceles.

La ASFC se negó a especificar qué tipo de acuerdo existe con las provincias que no están vinculadas por un contrato.

Se trata de verdaderas tragedias humanas. Si pensamos que estas personas tienen sentimientos, reacciones como nosotros, no podemos actuar así.
Una cita de France-Isabelle Langlois, directora de la rama francófona de Amnistía Internacional Canadá.

Ella destaca que el derecho internacional prohíbe el encarcelamiento de migrantes por razones administrativas relacionadas con la inmigración.

France-Isabelle Langlois.

Francia-Isabelle Langlois, directora ejecutiva de la rama francófona de Amnistía Internacional Canadá, pide a las provincias que dejen de encarcelar a los migrantes.

Foto: Radio-Canada / Olivier Plante

Ottawa paga por encarcelar a migrantes

El gobierno de Canadá paga a las provincias por el encarcelamiento de los migrantes.

Ontario recibe 356,69 dólares al día por persona migrante detenida, según una copia del acuerdo obtenido por el organismo de defensa de los derechos humanos, Human Rights Watch.

Quebec recibe 301,18 dólares al día por cada mujer migrante detenida y 270,28 dólares por cada hombre.

La Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá también tiene sus tres centros federales de detención de inmigrantes propios, que se encuentran en Toronto, en la provincia de Ontario; en Laval , provincia de Quebec, y Surrey, en la provincia de Columbia Británica.

La agencia dijo que utiliza las instalaciones correccionales provinciales como último recurso cuando los migrantes son detenidos en un área donde no hay un centro, o cuando una persona muestra un comportamiento que no puede ser manejado en un centro.

La agencia también detiene a aquellas personas que tienen graves problemas de salud mental, según documentos internos de 2018 que Radio-Canada obtuvo en virtud de la Ley Federal de Acceso a la Información.

Durante la pandemia y el cierre de las fronteras, el número de inmigrantes detenidos se redujo a unos 1.600, pero el 40% de ellos fueron enviados a cárceles provinciales, ya que la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá vació sus propios centros para evitar brotes de Covid-19.

Alternativas a la cárcel

Ianniciello dijo que está de acuerdo con la campaña #WelcometoCanada porque encarcelar a los migrantes los hace invisibles.

Como sociedad, debemos ayudar a las personas más vulnerables. Pero creo que estamos fallando en ese aspecto.
Una cita de Chantal Ianniciello, abogada especializada en inmigración.

A corto plazo, Ianniciello dijo que la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá debería utilizar sus tres centros de retención para detener los casos más graves, siempre que la agencia se rodee de profesionales de la salud capaces de tratarlos.

Dijo que muchas personas actualmente detenidas en centros federales podrían vivir fácilmente en la comunidad bajo ciertas condiciones mientras se tramita su expediente de inmigración, como se hizo durante la pandemia.

Sin embargo, Ianniciello y las organizaciones de derechos humanos señalan que los centros de retención también son un problema porque funcionan como cárceles, salvo que los migrantes son alojados entre ellos y no con delincuentes.

Su objetivo final es la abolición de todas las formas de detención de migrantes.

Fuente: CBC / B. Bureau

Adaptación: RCI / R. Valencia

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