1. Página de inicio
  2. Medioambiente

Provincias del Atlántico canadiense empiezan a recuperarse tras el paso de Fiona

Casas destruidas y un edificio desplazado por la tormenta.

La tormenta Fiona causó estragos en Port aux Basques, en la provincia de Terranova y Labrador. En cuestión de horas destruyó casas que habían permanecido allí durante más de 80 años.

Foto: Radio-Canada / Patrick Morrell

RCI

La población que vive en la región del Atlántico canadiense empezaron a evaluar los daños y a limpiar los estragos dejados por la tormenta post-tropical Fiona, que golpeó la región el sábado.

Los restos de la tormenta Fiona se encontraban sobre el sureste de Labrador a primera hora del domingo, fusionándose con una vaguada, una larga región de baja presión atmosférica.

Fiona pasó la mañana del domingo moviéndose hacia el interior del sureste de la provincia de Quebec como una tormenta post-tropical, según el Ministerio de Medioambiente de Canadá y se espera que se disipe sobre el Mar del Labrador.

Esa entidad estatal informó que todas las alertas de viento asociadas con la tormenta habían terminado.

En la provincia de Terranova y Labrador, algunas casas fueron arrastradas por las aguas o derribadas, otras se inundaron, las carreteras fueron arrasadas y la gente tuvo que ser evacuada.

Los daños más graves se produjeron en Port aux Basques, donde rocas y escombros quedaron esparcidos por toda la comunidad. Junto con Burnt Island, Port aux Basques sigue bajo una orden de estado de emergencia.

El domingo por la mañana, la meteoróloga del difusor público canadiense CBC, Ashley Brauweiler, dijo que la mayor parte de los daños ocurridos en Port aux Basques fueron causados por el oleaje de la tormenta.

El domingo por la tarde se recuperó el cuerpo de una mujer de 73 años desaparecida en Port aux Basques que fue desplazada durante la tormenta después de que su casa fue dañada. Sus restos fueron hallados en el agua.

Oleaje intenso.

En Eastern Passage, provincia de Nueva Escocia, las olas fueron muy altas durante el paso de la tormenta post-tropical Fiona.

Foto: La Presse canadienne / Andrew Vaughan

Newfoundland Power, la compañía responsable de la electricidad en esa región de Canadá, dijo en un comunicado que sigue evaluando los daños y que los equipos están haciendo buenos progresos en el restablecimiento del servicio de electricidad, mientras trabajan en la remoción de grandes árboles que cayeron sobre las líneas eléctricas. La compañía añadió que los tiempos de espera para volver a tener electricidad serán publicados en su sitio en internet a medida que el trabajo vaya avanzando.

En la provincia de Nueva Escocia, cientos de miles de clientes se quedaron sin electricidad el domingo, y las fuerzas armadas canadienses fueron desplegadas para ayudar a restaurar la electricidad.

Durante una reunión informativa el domingo, el primer ministro de esa provincia, Tim Houston, dijo que Fiona definitivamente dejó una marca en la provincia, calificando los daños dejados como desgarradores.

El primer ministro provincial también dijo que las principales prioridades de la provincia son garantizar que la gente tenga un refugio seguro y restablecer la energía a los que no tienen electricidad.

Peter Gregg, presidente de la compañía eléctrica de esa provincia, Nova Scotia Power, dijo en un comunicado el domingo que la empresa sabe que habrá clientes que se enfrentarán a cortes de electricidad durante varios días, dados los daños causados por la tormenta.

Dos municipios en Cabo Bretón declararon el estado de emergencia.

Unas 200 personas tuvieron que abandonar sus casas tras los daños causados por la tormenta. Ellas fueron trasladadas a centros de acogida en el Colegio de Guardacostas y en el Centro de Comercio y Convenciones de Membertou.

Por otro lado, como consecuencia de la tormenta, para el lunes fueron canceladas las clases en las escuelas públicas de Halifax Regional, Cape Breton-Victoria Regional, Strait Regional y Chignecto-Central Regional.

Ottawa también aprobó la solicitud de financiamiento para la asistencia por catástrofe presentada por la provincia de Nueva Escocia, con el fin de ayudar a los municipios a reparar las infraestructuras dañadas, y ayudar a las personas y las pequeñas empresas a pagar las pérdidas no cubiertas por el seguro.

Un árbol arrancado cayó sobre una casa.

Los árboles fueron arrancados por los fuertes vientos de la tormenta post-tropical Fiona en Charlottetown, capital de la provincia de la Isla del Príncipe Eduardo.

Foto: CBC / Shane Ross

El domingo, el gobierno federal anunció que igualará dólar por dólar cada donación hecha a la Cruz Roja Canadiense por particulares y empresas para apoyar los esfuerzos de ayuda a la región. Según un comunicado de prensa, el programa de equiparación de donaciones estará en vigor durante los próximos 30 días, con la posibilidad de una prórroga.

En la provincia de la Isla del Príncipe Eduardo, los vientos alcanzaron los 150 kilómetros por hora y cayeron casi 100 milímetros de lluvia, Viviendas y negocios sufrieron daños e inundaciones, y en un momento dado cerca del 95% de los clientes de la compañía eléctrica Maritime Electric se quedaron sin electricidad.

El primer ministro de esa pequeña provincia, Dennis King, dijo el domingo que el camino hacia la recuperación de su provincia durará semanas o más, ya que los daños pueden haber sido los peores que jamás hayamos visto causados por una tormenta tropical.

Las fuerzas armadas canadienses también han sido desplegadas para ayudar a la provincia en las tareas de limpieza. King dijo en una sesión informativa el domingo por la tarde que 100 militares llegarán a la isla el domingo por la noche para ayudar a la provincia en sus esfuerzos de recuperación y limpieza.

Se ha pedido a los residentes de la ciudad de Charlottetown que se mantengan fuera de las carreteras y se refugien en un lugar seguro tras el paso de la tormenta por la isla. Las escuelas de toda la provincia permanecerán cerradas el lunes y el martes, y habrán nuevos anuncios más adelante.

Un portavoz de la compañía telefónica Bell Aliant dijo que la tormenta causó cortes generalizados en la isla, lo que provocó la activación de sistemas de emergencia en todos los sitios inalámbricos. El corte de energía está poniendo a prueba los recursos de todos, pero nuestro equipo está trabajando muy duro para ayudar a mantener a los isleños conectados, dijo el portavoz.

Calle bloqueada por un árbol.

Las redes eléctricas en la región del Atlántico canadiense fueron severamente afectadas por la caída de árboles sobre las líneas eléctricas.

Foto: Radio-Canada / Sheehan Desjardins

En la provincia de Nueva Brunswick, las carreteras se inundaron, un puente quedó destruido y decenas de miles de personas se quedaron sin electricidad. También se ha pedido a los residentes que se mantengan alejados de las zonas peligrosas y devastadas por la tormenta.

Bill Hogan, ministro de seguridad pública de la provincia, dijo que se necesitará tiempo para calcular completamente los daños causados por la tormenta post-tropical Fiona, pero espera que se ponga pronto ayuda a disposición de los residentes afectados. También dijo que la tempestad ocasionó una erosión costera significativa y daños en las infraestructuras a lo largo de la costa este de la provincia.

La provincia también ha pedido ayuda al gobierno federal y Ottawa está dispuesta a ayudar en todo lo que se pueda, añadió Hogan.

Marine Atlantic, la corporación federal canadiense encargada de operar servicios de ferry entre las provincias de Terranova y Labrador y Nueva Escocia, informó el domingo por la mañana,mediante la red social Twitter, que los zarpados programados regularmente fueron reanudados después de la tormenta.

Los cortes de energía eléctrica eran generalizados en la mañana del domingo, con más de 325.000 clientes sin luz en las cuatro provincias del Atlántico, incluyendo más de 240.000 personas en Nueva Escocia.

Fuente: CBC

Adaptación: RCI / R. Valencia

Titulares