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El humilde castor, un aliado frente a los incendios forestales y las sequías

Un castor en el agua.

Los castores han demostrado ser un gran aliado para la conservación de los humedales y la prevención de incendios forestales y sequías.

Foto: Fournie par Diane Stinson

RCI

Ante el aumento de los incendios forestales y las sequías, resultado del cambio climático y la contaminación causada por el uso de combustibles fósiles, los científicos están considerando recurrir a un "ingeniero medioambiental" muy hábil para que ayude a combatir el cambio climático: el laborioso castor.

Los castores construyen presas que ralentizan la circulación del agua, cavan canales que distribuyen el agua y, en última instancia, le dan tiempo para que sea absorbida por la tierra como una gran esponja, explicó Emily Fairfax, profesora de ciencias medioambientales y gestión de recursos en la Universidad Estatal de California Channel Islands.

Cada vez que se produce una sequía, una inundación o un incendio, el sistema es mucho más resistente a esa perturbación, dijo Fairfax, coautora de un trabajo de investigación en el que califica a los castores como parte fundamental de un plan de acción climática para Norteamérica, y en el que pide mayores esfuerzos de coexistencia y repoblación en regiones específicas. El trabajo fue publicado en la revista WIREs Water en abril.

Los castores son ingenieros ambientales muy hábiles: tienen la capacidad única de instalarse en cualquier paisaje y transformarlo para que se adapte a sus necesidades.
Una cita de Emily Fairfax, profesora de ciencias medioambientales y gestión de recursos en la Universidad Estatal de California Channel Islands.

Fairfax afirma que los humanos podrían beneficiarse de esas habilidades en la lucha contra el cambio climático. En su trabajo, ella explica que ha visto ejemplos en los que un enorme y catastrófico incendio atraviesa un paisaje y donde, sin embargo, quedan grandes parches de vegetación que se han salvado del fuego, y son justamente los lugares donde viven los castores.

Más tarde, las cenizas y los sedimentos, que podrían llegar a los ríos y amenazar el hábitat de los peces, quedan más bien atrapados en las aguas de las presas construidas por los castores y son esas estructuras las que filtran esas materias y mantienen el agua limpia río abajo, explicó Fairfax.

Emily Fairfax estudia una presa construida por los castores.

Emily Fairfax estudia una presa construida por los castores.

Foto: Emily Fairfax

La profesora de ciencias medioambientales era escuchada con escepticismo cuando empezó a hablar sobre los méritos de los castores y las acciones para proteger el medioambiente hace unos años. Pero a medida que las sequías y los incendios forestales se han hecho más frecuentes y más intensos, “la gente ha empezado a buscar nuevas ideas, dijo.

Hemos visto los efectos cada vez más perjudiciales de estos fenómenos año tras año, y la gente se pregunta: 'Muy bien, ya hemos intentado muchas cosas. ¿Qué no hemos probado? ¡Pues los castores!
Una cita de Emily Fairfax, profesora de ciencias medioambientales.

Los castores trabajan incansablemente

La investigadora Glynnis Hood se interesó por primera vez en los castores hace 20 años, cuando su estudio de doctorado sobre los humedales en 2002 se vio interrumpido por una sequía sin precedentes que azotó Norteamérica.

Los estanques en los que había castores tenían una extensión de agua nueve veces superior a la de los estanques sin castores, en la misma zona, explicó Hood, profesora de ciencias ambientales de la Universidad de Alberta y autora del libro "The Beaver Manifesto", "El manifiesto del castor".

La autora explicó que los castores representan una mano de obra increíble, que no toma libres los fines de semana y trabajan gratis.

He trabajado en proyectos en los que se tuvo que retirar presas construidas por los castores, y a la mañana siguiente ya estaban reconstruidas. El mantenimiento de estas presas es continuo, así que cuando los castores están ocupando activamente un estanque, también están gestionando activamente su paisaje.
Una cita de Glynnis Hood, investigadora.
Una presa construida por los castores.

Una presa construida por los castores.

Foto: Fournier par la GRC de Porcupine Plain

Esa laboriosidad puede ser la razón por la que los castores han entrado en conflicto con los humanos con tanta frecuencia, y Fairfax explica que ambos quieren controlar el paisaje, y tienen los medios para hacerlo.

Puede que los humanos quieran drenar un humedal y construir viviendas allí, pero los castores quieren por su parte construir más humedales y hacerlos aún más húmedos. Históricamente, nos limitamos a levantar las manos con exasperación y decir: 'Ah, no podemos vivir con este castor, hay que matarlo', lo cual no es productivo.
Una cita de Glynnis Hood, investigadora.

Según ella, hay formas de limitar los daños que pueden causar los castores, beneficiándose de paso de los servicios de mantenimiento del ecosistema que ofrecen. Los árboles pueden ser protegidos con malla de alambre, y se pueden usar tubos, llamados niveladores de estanque, que permiten que el agua fluya a través de una presa y con lo cual se pueden evitar las inundaciones río arriba.

En lugares donde los castores han abandonado una zona, los esfuerzos de restauración del río o incluso la instalación de una presa falsa podría atraerlos de nuevo, dijo Fairfax, a quien le gustaría que los gobiernos financien y apoyen medidas de este tipo, así como la elaboración de planes de gestión de castores o de coexistencia con los castores, y su posterior cumplimiento.

Deberíamos explorar la coexistencia mucho más a menudo. Ver de qué manera podemos convivir con los castores y cómo podemos educar a la comunidad, explicó Hood.

Cambio a escala continental

Fairfax dijo que comprende el escepticismo ante la noción de que este enorme roedor sea un héroe del cambio climático, pero quiere que la gente tenga en cuenta la magnitud de la pérdida de poblaciones de castores desde la colonización de Norteamérica.

Antes, había entre 100 y 400 millones de castores en el continente norteamericano; hoy en día, tenemos entre 10 y 30 millones, dijo.

Los castores que quedan están creando parcelas de tierra que muestran una prometedora resistencia a los impactos del cambio climático, dijo.

Imagínese lo que sería si tuviéramos diez veces más de castores. Y si en lugar de parches de vegetación, tuviéramos franjas continuas de humedales por todo el paisaje. Eso sería un cambio a escala continental dijo Glynnis Hood.

Fuente: CBC / P. Moran

Adaptación: RCI / R. Valencia

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