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Un prominente cardenal de Quebec es nombrado en una demanda por agresión sexual

Marc Ouellet.

El cardenal Marc Ouellet cuando era arzobispo de Quebec en 2010.

Foto: La Presse canadienne / Jacques Boissinot

RCI

El nombre de un prominente cardenal del Vaticano, considerado como un potencial sucesor del Papa Francisco, apareció incluido en una lista hecha pública como parte de una nueva demanda colectiva contra la archidiócesis de Quebec, según ha descubierto el programa de investigación Enquête del difusor público canadiense Radio-Canada.

El cardenal Marc Ouellet, que era el arzobispo de Quebec cuando la Comisión de la Verdad y la Reconciliación estaba llevando a cabo su trabajo, se encuentra en una lista que incluye a 88 miembros del clero que enfrentan a acusaciones de agresión sexual. Es la primera vez que el nombre de Ouellet aparece en el proceso judicial.

La demanda civil representa a más de 100 víctimas que alegan que fueron agredidas sexualmente, la mayoría de ellas cuando eran menores de edad, por sacerdotes y otros miembros del personal que trabajaba para la arquidiócesis desde 1940.

La mayoría de las agresiones sexuales tuvieron lugar en los años 50 y 60, según los documentos de la demanda colectiva.

Ouellet es, de lejos, el religioso más prominente entre los nombres que figuran en la demanda colectiva, y es la persona que ocupa el cargo más alto en la Iglesia Católica en esa demanda. El cardenal no se enfrenta a ninguna acusación penal.

Su presunta víctima, identificada como F en los documentos, estaba llevando a cabo una pasantía como agente de pastoral entre 2008 y 2010 cuando, según ella, se produjeron las agresiones. Dice que tuvieron lugar durante eventos públicos.

Me agarró y luego... sus manos en mi espalda, bajaron bastante, dijo la denunciante, que compartió su versión de lo sucedido con el equipo de investigación de Radio-Canada la primavera pasada.

Fue bastante intrusivo para, digamos, alguien que es mi superior, que es el arzobispo de Quebec, dijo la denunciante.

Durante aquel encuentro, el cardenal le dijo supuestamente que era la segunda vez que se veían esa semana y que él podría besarla en la mejilla, ya que no hay nada malo en darse un pequeño gusto.

Eso me incomodó mucho, sobre todo la palabra 'gusto'. Como si yo fuera su regalo, dijo.

El Papa Francisco camina con el cardenal Ouellet.

El cardenal Ouellet era considerado como un potencial sucesor del Papa Francisco.

Foto: Getty Images / Tiziana Fabi

Las alegaciones que la mujer compartió con el equipo de investigación de la radio pública canadiense son las mismas que se encuentran en los documentos de la demanda.

En diferentes ocasiones, Ouellet habría sujetado a la mujer contra su cuerpo, le habría dado un masaje en los hombros o le habría acariciado vigorosamente la espalda hasta el lugar donde empiezan las nalgas, haciéndola sentir siempre muy incómoda.

Me sentí perseguida. Se volvió cada vez más invasivo, más intenso, hasta el punto de que dejé de asistir a los eventos. Intenté evitar estar en su presencia todo lo posible, dijo.

En un correo electrónico enviado a Radio-Canada, la arquidiócesis de Quebec dijo que estaba al tanto de las acusaciones contra Ouellet, pero no quiso hacer más comentarios.

En el momento de las presuntas agresiones, Ouellet era el arzobispo y el jefe de la arquidiócesis. Tenía la última palabra sobre quién era contratado como agente pastoral, según Alain Arseneault, el abogado que representa a los demandantes en el juicio.

En ese momento tienes a una mujer joven de veintitantos años frente a un hombre poderoso en una posición de autoridad, conocido en todo el mundo en ese momento, que tal vez tenía 60 años. Como la mayoría de las víctimas, ella quedó paralizada.
Una cita de Alain Arseneault, abogado de las personas demandantes.

Cuando F habló con quienes la rodeaban sobre su malestar, ellos le dijeron que el cardenal es un hombre cálido y que ella no era la única mujer que se enfrentaba a este tipo de problemas con él, dice la demanda colectiva.

Un sacerdote que estaba en activo en la arquidiócesis en aquella época dijo a los investigadores de la radio pública Radio-Canada que circulaban rumores sobre el comportamiento del cardenal.

El sacerdote, que pidió permanecer en el anonimato, fue uno de los miembros del clero con quien la joven compartió lo sucedido con el cardenal. Dijo que ellos sí creyeron en las acusaciones.

No podíamos creerlo. Llegó como un sheriff que venía a poner orden en la arquidiócesis de Quebec, fue enviado desde Roma, dijo. Que tenga comportamientos inapropiados con las mujeres, nos pareció realmente extraño por su parte.

Aunque las acusaciones contra Ouellet parecen menos graves físicamente que otros casos citados en la demanda colectiva, el impacto en la víctima es, sin embargo, igual de importante, dijo Arsenault.

Es difícil imaginar que alguien con su inteligencia, en su posición, no fuera consciente de lo que estaba haciendo y de las consecuencias que sus actos podían tener, dijo el abogado de las demandantes..

Ouellet fue llamado de nuevo a Roma y promovido al cargo de prefecto del Dicasterio de los Obispos, el departamento del Vaticano que se encarga de seleccionar a los nuevos obispos, en 2010.

F dijo que una vez que Ouellet se fue y fue reemplazado por Gérald Cyprien Lacroix, el actual arzobispo de Quebec, las cosas cambiaron significativamente.

Era mucho más ajustado. Si había contacto físico, era un simple apretón de manos, dijo.

La Basílica de San Pedro de Roma, situada en el Vaticano.

La Basílica de San Pedro de Roma, situada en el Vaticano.

Foto: Radio-Canada / Marie-Laure Josselin

Una queja ante el Vaticano

Según la demanda, la mujer decidió compartir lo que le sucedió con el comité encargado de revisar las denuncias sexuales dentro de la arquidiócesis de Quebec 10 años después, tras un preocupante encuentro con otro sacerdote.

La demandante dijo que fue a ver al comité y les dijo: No sé si fui una víctima, pero esta es mi historia.

Sentí la necesidad de contarles todo lo que había pasado de forma inapropiada desde que empecé como agente de pastoral.

Ella dijo que los miembros del comité le dijeron que ambos casos eran casos de conducta sexual inapropiada, y supuestamente la animaron a presentar una denuncia.

Sólo entonces el comité se enteró de que uno de los sacerdotes era el cardenal Ouellet, ya que la mujer no había compartido los nombres de los hombres de antemano.

La denuncia contra Ouellet fue presentada directamente en el Vaticano en 2021. Fue asignada al sacerdote Jacques Servais, un teólogo encargado de investigar el asunto.

Se organizó una reunión virtual entre la víctima y el Vaticano, pero un año y medio más tarde, la mujer dijo que todavía no ha sido informada sobre la conclusión de esa investigación.

Fuente: CBC / S. Fournier

Adaptación: RCI / R. Valencia

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