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Una antigua bestia marina probablemente vivió en agua dulce, pero no es Nessie

Una escultura de un plesiosaurio en una exposición en el Museo Nacional en Río de Janeiro, Brasil.

Una escultura de un plesiosaurio en una exposición en el Museo Nacional en Río de Janeiro, Brasil.

Foto: The Associated Press / Leo Correa

RCI

Algunos enormes reptiles carnívoros de la era de los dinosaurios probablemente vivían en ríos y lagos, sostiene una nueva investigación, pero eso no significa que el monstruo del Lago Ness sea realmente un plesiosaurio, o que exista en la vida real.

Un nuevo artículo publicado en la revista Cretaceous Research se suma a las pruebas existentes de que los plesiosaurios, conocidos en general como habitantes de los océanos, que son de agua salada, también eran capaces de vivir en agua dulce.

Esta es una noticia emocionante para los creyentes en Nessie, el monstruo del Lago Ness en las Tierras Altas de Escocia, ya que una de las explicaciones más comunes sobre este legendario monstruo marino escocés es que es un plesiosaurio.

Interrogado sobre si su investigación otorga credibilidad a esa teoría, el coautor del estudio, Nick Longrich, dijo: La verdad es que no.

¿Podría existir un plesiosaurio en agua dulce? Sí. Otros aspectos del escenario simplemente no funcionan, explicó Longrich, paleontólogo y biólogo evolutivo de la Universidad de Bath, en una entrevista con el difusor público canadiense CBC.

Los plesiosaurios se extinguieron junto con los dinosaurios

La razón más obvia por la cual el monstruo del Lago Ness no existe es que los plesiosaurios se extinguieron hace 66 millones de años, cuando el Lago Ness, una ensenada en las Tierras Altas de Escocia que da nombre al legendario inquilino, no existía como lago ya que era más bien una formación de hielo y glaciares.

Además, con una superficie de apenas 56 kilómetros cuadrados, el Lago Ness es demasiado pequeño para albergar una población viable de plesiosaurios, cuyo tamaño oscilaba entre los 4,5 y los 15 metros, según la especie.

Nunca se sabe nada con certeza, pero a todas luces, es extremadamente improbable, sino imposible, que exista un monstruo en el Lago Ness, y que sea un plesiosaurio.
Una cita de Nick Longrich, paleontólogo y biólogo evolutivo de la Universidad de Bath.

La investigación de Longrich no comenzó en un laboratorio, sino en una tienda de Marruecos donde se vendían cosas como rocas, piedra caliza pulida y fósiles de amonites.

Tenían una pequeña habitación en la parte de atrás de la tienda donde habían unos cuantos huesos. Entonces examiné una de esas piezas y dije: 'Bueno, eso es un plesiosaurio', cuenta Longrich.

La pieza en cuestión era el hueso de un brazo de 1,5 metros de una cría de leptocleididae, una de las especies más pequeñas de plesiosaurio. Fue desenterrado en lo que fue un sistema fluvial de agua dulce hace unos 100 millones de años y hoy es el desierto del Sahara.

Intrigado, Longrich compró ese fósil y se lo llevó a Gran Bretaña para estudiarlo. A continuación, junto con sus colegas de la Universidad de Portsmouth, en el Reino Unido, y de la Universidad Hassan II, en Marruecos, se dedicó a buscar otros fósiles de leptocléididos procedentes de los sistemas de agua dulce marroquíes, y acabó encontrando varios fragmentos de aquellos animales marinos prehistóricos, como dientes, vértebras y un húmero.

Resulta que son bastante comunes en el agua dulce, dijo Longrich.

Un esqueleto de dinosaurio.

Este ictiosaurio gigante, expuesto en el Museo Real Tyrrell , en Drumheller, Alberta, es el mayor reptil marino jamás descubierto.

Foto: Musée Royal Tyrrell

No es la primera evidencia de plesiosaurios de agua dulce

Estos hallazgos no fueron una sorpresa para Don Henderson, experto en dinosaurios y reptiles marinos del Royal Tyrrell Museum de Drumheller, en la provincia canadiense de Alberta.

No es una novedad, sabemos de la existencia de plesiosaurios de agua dulce en el oeste de Canadá desde 1902, explicó Henderson.

Ha pasado más de un siglo, dijo Henderson, desde que miembros del Servicio Geológico de Canadá descubrieron por primera vez fósiles de plesiosaurios en el valle del río Red Deer de Alberta, en lo que ahora se conoce como Parque Provincial de los Dinosaurios.

También se han encontrado restos de estos antiguos reptiles marinos en lugares de agua dulce del sur de Australia, Gran Bretaña y Australia.

Por lo general, dice, los fósiles de agua dulce pertenecen a animales jóvenes, lo que sugiere que las criaturas pueden haberse escondido de los depredadores marinos cuando eran jóvenes, antes de salir hacia el mar como adultos.

Es un entorno más seguro, aunque habrían tenido que esquivar a los cocodrilos, señaló Henderson.

También hay muchos precedentes en la naturaleza. Las ballenas beluga y los delfines del río Irrawaddy en Myanmar pueden moverse entre el agua dulce y el agua salada. Y los delfines de río han evolucionado para vivir a tiempo completo en agua dulce.

Durante todo el tiempo en que hubo dinosaurios en la tierra, hubo plesiosaurios en los mares y océanos del mundo. Es razonable pensar que en ese enorme lapso de tiempo, 160 millones de años, algunos de ellos hayan logrado trasladarse a las aguas dulces.
Una cita de Don Henderson, experto en dinosaurios y reptiles marinos del Royal Tyrrell Museum de Drumheller.

Longrich reconoce que estos hallazgos no son novedosos. Pero el volumen de fósiles que su equipo pudo recoger sugiere que los leptocléididos no sólo eran capaces de tolerar el agua dulce, sino que quizá incluso vivían permanentemente en esas aguas.

Esto muestra que los plesiosaurios eran un grupo muy extendido, adaptable y oportunista, y que tuvo mucho éxito durante más de 100 millones de años. Y ellos supieron aprovecharse de una gran variedad de ecosistemas.
Una cita de Nick Longrich, paleontólogo y biólogo evolutivo de la Universidad de Bath.
Esta antigua se hizo famosa por representar al supuesto monstruo del Lago Ness, en Escocia.

Esta antigua se hizo famosa por representar al supuesto monstruo del Lago Ness, en Escocia.

Foto: The Associated Press

¿Qué pasa con Nessie?

Aunque es sobre la ciencia que vale la pena hablar, y no sobre especulaciones en torno a posibles monstruos marinos, dice Longrich, la mayoría de los titulares sobre su trabajo se centran en el célebre monstruo del Lago Ness.

Esto probablemente se deba a que el comunicado de prensa de la Universidad de Bath sobre los hallazgos de plesiosaurios de agua dulce menciona muy brevemente a la legendaria criatura, planteó la interrogante: ¿Pero qué significa todo esto sobre el monstruo del Lago Ness? En cierto grado, es plausible.

Varios medios de comunicación del Reino Unido se engancharon a esa frase, con titulares como "La existencia del monstruo del Lago Ness es 'plausible' tras el descubrimiento de fósiles en el norte de África" o Lo último: la existencia del monstruo del Lago Ness es plausibletras el descubrimiento de importantes fósiles.

Los fanáticos de Nessie también se manifestaron. Un guía turístico del Lago Ness dijo al periódico New York Times que los hallazgos le dan la esperanza de que todo es posible, mientras que un autodenominado cazador de monstruos insistió en que si hubiera plesiosaurios en el Lago Ness, él ya habría visto uno.

Longrich dice que todo el asunto le ha dejado con sentimientos contradictorios. Una parte de mí está tratando de ser un científico serio y estoy acabando envuelto en la criptozoología y la pseudociencia. Pero por otro lado, creo que es una suerte de diversión inofensiva, dijo.

Supongo que lo que diría es que sabemos menos de lo que creemos. Tendemos a confiar demasiado en lo que sabemos, pero seguimos encontrando cosas sorprendentes. Y por eso hacemos ciencia. Si lo supiéramos todo y nunca fuéramos a sorprendernos, la ciencia no tendría sentido.
Una cita de Nick Longrich, paleontólogo y biólogo evolutivo de la Universidad de Bath.

Por otro lado, el presunto plesiosaurio escocés Nessie no es el único monstruo marino cuya presencia hace parte del folklore. El Lago Okanagan, en la provincia de Columbia Británica, tiene un huésped ilustre: el monstruo Ogopogo, que también tiene sus fanáticos y que sería una serpiente de unos 15 metros de largo.

Fuente: CBC / S. Goodyear / A. Aghbali

Adaptación: RCI / R. Valencia

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