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[Reportaje] La automedicación, más allá del componente cultural

Salud Canadá informó sobre el decomiso de medicamentos que requieren receta médica de un comercio latino ubicado en Ontario. Expertos coinciden en que si bien hay un elemento cultural en la automedicación entre latinos, el que haya comercialización de estos productos a estos niveles evidencia también la realidad del difícil acceso oportuno al sistema de salud para algunas personas.

trois boites de medicaments.

Estos son algunos de los medicamentos que requieren receta médico y que fueron decomisados de un comercio latino de Ontario.

Foto: Groupe CNW / Health Canada

RCI

María Gabriela Aguzzi

El papá de Patricia (nombre modificado) tenía varios días con una gripe. Al menos eso pensaban porque no pudo verse con un médico. Sus papeles no estaban en orden, así que no veía la forma de tener acceso a un médico que lo pudiera atender. Patricia y su esposo estaban preocupados porque les parecía que la gripe ya se había extendido mucho. Un día optaron por ir y comprar medicamentos por debajo de la mesa en un comercio latino de Montreal. Habían escuchado de una tienda latina que vende antibióticos de forma clandestina y decidieron probar suerte. Efectivamente los encontraron. Compraron antibióticos. Y el papá de Patricia se los tomó. Eventualmente se recuperó y hoy se encuentra bien.

Patricia no sabe qué origen tenían los medicamentos que compraron y que su papá se tomó. No estoy segura de dónde venían. Probablemente de Centroamérica, dijo en entrevista con RCI. Le preguntamos si no le daba temor no saber de dónde eran los antibióticos, a lo que respondió: en el momento supongo que nos dio más miedo la enfermedad. Mi papá no tenía los papeles del todo en orden y, además, era muy probable que de todas formas no le recetaran antibióticos.

Este testimonio no es ajeno a muchos inmigrantes. Algunos, de hecho, optan por traer medicamentos como antibióticos de sus países de origen, para tenerlos en la casa. Otros esperan con ansias que familiares los visiten para pedirles la pastillita que le quitaba los dolores o incluso ese antibiótico que aquí saben no obtendrán de forma tan sencilla o a tiempo. Otros tantos acuden a comercios de sus comunidades donde, bajo cuerda, también venden medicinas. En todo este ciclo son varias las realidades que se pueden observar: la automedicación y su componente cultural; y la dificultad que tienen algunas personas para tener acceso a un médico que pueda recetar determinado medicamento y, sobre todo, en el momento oportuno.

Cuando vivía en Canadá y venía de vacaciones a Colombia, siempre me llevaba medicamentos que no era posible conseguir allá y que sabía necesitaba: dolex, aspirina, buscapina compuesta para los cólicos, algunos antibióticos (bajo la supervisión de mi médico colombiano), y pangetan (para la diarrea). Pero a medida que iba conociendo qué otros podrían remplazar los que llevaba, fui dejando la costumbre de llevarlos, salvo los antibióticos. Además porque, en esos tiempos, solo podía ver una vez al año a mi médica de familia. El sistema de salud quebequense fue una de las razones por las que me devolví a Colombia.
Una cita de Adriana Díaz, profesora de idiomas que vivió en Montreal 12 años.

Hicimos una pequeña encuesta vía Facebook para saber si era costumbre tener medicamentos que requieren prescripción médica en casa. Una de las personas que respondió -quien prefirió no ser identificada y vive en Montreal- aseguró que "siempre tengo algunos medicamentos en casa, no porque no tenga cobertura de salud, más bien porque el sistema es lento e ineficiente. Lo que hacemos no es legal, pero es inevitable". Eso sí, esta persona aseguró traer las medicinas de su país de origen, es decir, no los compra bajo cuerda en comercios de la ciudad.

Pero como Patricia, sí hay quienes optan por comprarlos en Canadá y no en farmacias. De hecho, el pasado 5 de agosto, el ministerio de Salud de Canadá (Health Canada) informó sobre el decomiso de productos no autorizados, incluyendo medicamentos que necesitan receta médica, de un comercio latino ubicado en Leamington, Ontario. (nueva ventana)

En un comunicado de prensa, la dependencia federal informó que había incautado “numerosos productos de salud no autorizados de Productos Latinos El Águila”.

Los productos incautados, especificó Salud Canadá, incluyen siete que están etiquetados por contener medicamentos recetados y pueden presentar riesgos graves para la salud.

La agencia federal aprovechó el decomiso para advertir que “vender productos de salud no autorizados en Canadá es ilegal. Los productos de salud no autorizados no han sido aprobados por Salud Canadá, lo que significa que no han sido evaluados en cuanto a seguridad, eficacia y calidad y pueden presentar una serie de riesgos graves para la salud. Por ejemplo, podrían contener ingredientes de alto riesgo, como medicamentos recetados, aditivos o contaminantes que pueden o no figurar en la etiqueta. Estos ingredientes podrían interactuar con otros medicamentos y alimentos. Además, el producto puede carecer de los ingredientes activos que los canadienses esperarían que tuvieran para ayudar a mantener y mejorar su salud”.

Además, Salud Canadá recordó que los medicamentos recetados solo deben usarse bajo el consejo y la supervisión de un profesional de la salud, porque se usan para tratar afecciones específicas y pueden causar efectos secundarios graves. Solo se pueden vender legalmente con receta médica.

La recomendación oficial: quienes tengan productos de esta naturaleza y que fueron comprados en el comercio mencionado no deben usarlos.

"Pueden devolverlos a su farmacia local para desecharlos adecuadamente. Consulte a un médico si ha usado alguno de estos productos o si está preocupado por su salud. Compre medicamentos que requieren receta solo en farmacias autorizadas”.

La automedicación es algo que vemos mucho en los pacientes y desafortunadamente a veces puede tener consecuencias peligrosas.
Una cita de Doctor Mario Mujica, médico de familia.
un homme en regardant la caméra.

El doctor Mario Mujica es médico de familia y trabaja en Montreal.

Foto: RCI / Captura de pantalla - María Gabriela Aguzzi

Componente cultural y algo más

Automedicarse tiene un gran componente cultural. En latinoamericanos, los especialistas observan que el uso de antibióticos sin haber pasado por un médico es común. Otras comunidades, como la caribeña, acuden más bien a hierbas para tratar malestares, y los asiáticos, por ejemplo, son más de ir a la medicina alternativa. El objetivo común es sentirse mejor cuando tenemos una enfermedad, pero la automedicación no debería ser la vía, coinciden los expertos entrevistados por RCI.

El doctor Mario Mujica, médico de familia practicante en Montreal, explicó que la automedicación es un fenómeno que ocurre frecuentemente en ciertas comunidades culturales que llegan a Canadá. No culpa directamente a los pacientes, aunque sí les pide que cambien la perspectiva que traen de sus países respecto al sistema de salud.

"Hay varios factores que contribuyen a la automedicación y uno de ellos es la dificultad del acceso a servicios de salud en español, por ejemplo. Esto lo vemos mucho en los latinoamericanos”.

Pero sí reconoce que también influye el hecho de que los inmigrantes estén acostumbrados a otras prácticas en sus países de origen. En México, por ejemplo, hasta hace unos años el acceso a antibióticos era abierto, no se requería una receta médicae médica. Eso hace que la cultura de la automedicación sea muy frecuente, indicó a RCI.

Productos decomisados en Ontario

En el comunicado de prensa, Salud Canadá especificó los medicamentos que requieren receta médica y que fueron decomisados del comercio latino:

  • Amoxicilina, cápsulas 500 mg: antibióticos recetados que se usan para tratar ciertas infecciones bacterianas
  • Ampicilina, cápsulas 500 mg: antibióticos recetados que se usan para tratar ciertas infecciones bacterianas
  • Barmicil, crema: medicamento recetado de corticosteroides altamente potente que se puede usar tópicamente para tratar afecciones inflamatorias de la piel.
  • Diclofenaco, 50 mg: fármaco antiinflamatorio no esteroideo recetado que se usa para aliviar el dolor y la hinchazón causados ​​por la artritis.
  • Enalapril Maleato, comprimidos 20 mg: medicamento recetado que se usa para tratar la presión arterial alta y la insuficiencia cardíaca.
  • Omeprazol USP, cápsulas 20 mg: medicamento recetado que se usa para tratar problemas causados ​​por demasiada acidez en el estómago, como úlceras y reflujo.
  • Cápsulas de tetraciclina de 500 mg: medicamento antibiótico recetado que se usa para tratar ciertas infecciones bacterianas.

Juan Carlos Chirgwin, médico de familia en el centro de servicio comunitario CLSC de Parc-Extension, coincide con el doctor Mujica, en que más allá de la costumbre de automedicarse también está el problema del acceso al sistema de salud.

"Hay gente que está tratando de distribuir medicamentos no solo de una persona a otra, sino que está involucrada en vender en cantidades más grandes y a distintas personas que no conocen. Esto muestra que hay un mercado con potencial y que se pueden hacer una ganancia. Si hay una falta de servicio, hay otras personas que van a entrar en el mercado para tratar de aprovecharse y ganar dinero. Esto es algo que tendría que ser controlado por las autoridades”, aseguró el doctor Chirgwin, quien dijo que hasta ahora conocía más bien de amistades que compartían medicamentos que traían de sus países, es decir, no había visto un caso de comercialización como el del decomiso realizado en el comercio de Ontario.

En este punto es importante destacar que Leamington es una ciudad con gran presencia de trabajadores temporales extranjeros. Son tan numerosos los trabajadores agrícolas en este sector que la alcaldía celebró este año el primer Día del Trabajador Migrante, un evento que se llevará a cabo todos los años el primer domingo del verano.

Aunque RCI estuvo en contacto con un encargado de Productos Latinos El Águila, para saber por qué estaban vendiendo estos medicamentos, finalmente nos informaron que no accederían a la entrevista.

Lamentablemente, los gobiernos no han respondido a la necesidad de informar a los trabajadores agrícolas en cuestiones de prevención. Tienen dificultades para tener acceso al sistema de salud. Algunas veces son comunidades un poco lejanas. Los trabajadores no conocen dónde está el centro médico más cercano. No tienen el idioma. Hay una falla de los gobiernos en informar y cómo darles acceso al sistema de salud, a pesar de que tienen un seguro médico privado y muchas veces tienen la tarjeta de salud de la provincia donde trabajan, pero hay mucha desinformación
Una cita de Doctor Mario Mujica, médico de familia

Riesgos

Automedicarse siempre traerá consigo riesgos, aseguraron los expertos. El doctor Mujica indicó que uno de ellos es el hecho de que el paciente no necesariamente sabe a lo que se está enfrentando como padecimiento. Pueden ser padecimientos virales que no requieren antibiótico, que a pesar de que uno tome antibióticos no cambia para nada el trayecto de la enfermedad y el paciente no lo sabe.

De hecho, el doctor Mujica aseguró que ha habido un abuso en el uso de antibióticos no solo por parte de pacientes, sino también de los médicos, que por premura del mismo sistema recetan y recetan estas medicinas.

"Cada vez hay más estudios sobre las superbacterias que se están desarrollando y mucho de esto es generado por el abuso de antibióticos, que no es solo un problema de los pacientes, sino también, lamentablemente, del sistema. Por la urgencia de rapidez a veces se abusa de los antibióticos por parte de los médicos. Y eso ha llevado a que se desarrollen superbacterias. Cada vez se habla más sobre el ejemplo de las enfermedades de transmisión sexual, que están siendo más resistentes y eso impulsa a que uno tenga que escalar el nivel de antibióticos que se usa”.

Portrait de Juan-Carlos Chirgwin.

El doctor Juan Carlos Chirgwin es médico de familia en el centro de servicio comunitario CLSC de Parc-Extension.

Foto: Radio-Canada

Generalmente, como un consejo le diría a la persona que quiere automedicarse que antes trate de presentarse en una farmacia y averigüe si hay una persona que hable su idioma. Luego puede ver si hay algún producto que pueda usar y que la farmacia sí pueda venderle, sin necesidad de tener un reglamento especial
Una cita de Doctor Juan Carlos Chirgwin, médico de familia

Otro problema de la automedicación, mencionado por el doctor Chirgwin, es el riesgo de consumir algo que sea realmente tóxico. El problema es que en los últimos 20 años hemos tenido también crisis de narcóticos, un ejemplo de productos que entran en el mercado y que son peligrosos. Generalmente, la mayoría de la gente va a decir, bueno, yo no consumo eso, solo estoy consumiendo un antibiótico para una razón muy específica, pero al final termina siendo lo mismo: si uno no conoce el origen de un producto, de un medicamento, siempre puede haber el riesgo de que haya una contaminación o peor: si la persona empieza a creer que el antibiótico es eficaz pero está empeorando… algunas van a seguir esperando mientras la infección avanza y puede convertirse en algo más complicado.

Y en esto coincide también el doctor Mujica. Automedicarse puede esconder los síntomas de un padecimiento, lo cual puede complicar aún más la condición del paciente. Como por ejemplo, una apendicitis. Un paciente tiene un dolor abdominal y empieza a tomar antibióticos y los síntomas mejoran. Luego, va al médico para evaluarse y no son los síntomas clásicos de una apendicitis. Esto retrasa un poco el diagnóstico.

Y también la pastilla para el dolor

Maira Prado es fisioterapeuta y tiene una amplia base de pacientes latinoamericanos, no solo porque habla español, sino porque ha trabajado duro para informar a personas sin estatus o solicitantes de asilo las opciones de atención médica con las que cuentan en Quebec.

Une femme en regardant la caméra

Maira Prado es fisioterapeuta y en su trabajo recibe a gran cantidad de pacientes que se automedican para el dolor.

Foto: RCI / Captura de pantalla - María Gabriela Aguzzi

En su área -las afecciones musculoesqueléticas- automedicarse es incluso más común que tomarse un antibiótico para un dolor de garganta.

Si el paciente empieza a automedicarse y al mínimo esfuerzo tiene dolor, cada vez más temprano. Tiene problemas para dormir y después tiene tanta tensión muscular que se le empiezan a dormir los dedos de las manos. Definitivamente tiene que pensar ir a un especialista porque ese medicamento que está tomando, no solo no va a resolver el problema, sino va a crear daños colaterales.
Una cita de Maira Prado, fisioterapeuta

Vemos la gravedad de la automedicación cuando Prado comentó que hay pacientes que toman este tipo de medicamentos para el dolor por meses y ella, como especialista, cuando aconseja antiinflamatorios no esteroideos no lo hace por más de siete días. Claro está, hay casos de casos.

"Casi 100% de nuestros pacientes han estado tomando antiinflamatorios no esteroideos, automedicados, por más de seis meses. El paciente siempre se sorprende cuando ve que tiene tres o seis meses tomando antiinflamatorio no esteroideos y no ha resuelto la situación. Les explicamos, todas las veces que sea necesario, que la mejora de una condición musculoesquelética no tiene que ver nada más con la disminución del dolor, sino con la recuperación de la función".

Prado recordó que hay otras opciones para el dolor. Si hay mucho dolor optamos por recetar acetaminofén, por ejemplo, que no da el efecto de la presión arterial ni de condiciones gastrointestinales, que sí los tienen los antiinflamatorios no esteroideos, agregó.

Recurrir al tejido social que funciona

Entonces, si efectivamente hay un componente cultural en el tema de la automedicación y además un empujoncito adicional por el difícil acceso al sistema de salud o a un determinado medicamento para algunas personas… ¿qué se puede hacer?

Para Prado, el decomiso de medicamentos no legales en Ontario puede servir de escarmiento para la gente que comercializa estos productos de forma ilegal y también para educar a las personas respecto a la automedicación.

"Para mí, presionar para tener un sistema de salud que funcione va de la par de los usuarios. Cuando me automedico, además de todos los daños que puedo hacerle a mi salud, estoy contribuyendo también a la dificultad de acceso al sistema de salud porque no lo estoy usando. Lo que hago es quejarme, quedarme al margen y me convierto en un usuario que no pone presión para que el sistema de salud pueda funcionar, así sea desde la protesta”.

Para la fisioterapeuta en lugar de pasar por todo este recorrido lo mejor es consultar al especialista.

“¿Que hay problemas de acceso al sistema de salud? Sí. ¿Qué hacer entonces? Nos vamos al tejido social que funciona, no al tejido social que le va a dar una pastilla. Debe informarse. Según su estatus migratorio va a tener ciertos canales para poder consultar al especialista:

Para estas personas, recordó Prado, la opción es ir a una clínica sin cita, pero si no sabe a qué clínica asistir, en los organismos comunitarios hay personas que trabajan con solicitantes de asilo que saben a dónde referirlo, enfatizó.

Y si tiene una tarjeta de seguro de la provincia donde vive, dijo Prado, sí, en teoría -lo digo con cierto sarcasmo porque sabemos que a veces, cuando uno necesita ir al médico, es difícil- puede hacer una cita. No necesita presentarse a una sala de emergencia si no tiene un problema que amenace su vida.

Un document des demandeurs d'asile.

La "hoja marrón" es el documento que le otorgan a los solicitantes de asilo. Ésta confirma que tienen acceso al sistema de salud a través de un seguro privado.

Foto: (Cortesía / RCI) / Cortesía RCI

Para el doctor Mujica un buen punto de inicio para evitar la automedicación es informarse. Saber si viene de turista, por ejemplo, que lo mejor es hacerlo con un seguro médico, recordando que una consulta promedio para una persona sin seguro puede costar entre $150 y $250.

El doctor Chirgwin indicó que la farmacia puede ser ese primer puente entre el paciente y el atender su malestar. "Ir a la farmacia, tratar de encontrar a alguien que hable su idioma y comprender la situación clínica que se está presentando, bien sea un problema agudo o una condición crónica.

"En general, en Quebec o en Ontario, la farmacia va a dirigir esa persona a la clínica si se trata de algo más complejo o lo va a enviar a un centro de salud. Hay que tratar de ir temprano antes de que los síntomas empeoren y así evitar que se presenten en una sala de emergencia”, reiteró.

Prado coincidió con el doctor Chirgwin en que es importante pedir cita con el especialista cuando aparecen los síntomas. No esperar al punto que ya no duerme, que no usa el brazo que le duele, que está pensando en cambiar de trabajo para que el brazo no le moleste. En ese momento ya es muy tarde. Si está así, vaya hoy y busque la cita hoy. Pero si apenas está percibiendo síntomas haga también la cita.

La fisioterapeuta insistió en que es necesario tener en cuenta que se va a recuperar más rápido si no se automedica. Si toma los medicamentos que requiere en el momento oportuno, cuando lo recomiende un especialista. Todo esto pasa solo si el paciente consulta al especialista.

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