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La violencia de las pandillas en Haití tiene repercusiones en Canadá

Un homme brandit une affiche dans une foule de manifestants.

Haitianos protestan contra las pandillas en Puerto Príncipe. De enero a junio, la ONU registró 934 asesinatos en Puerto Príncipe, la capital de Haití. Sólo en la semana del 8 de julio, en el barrio de Cité Soleil, al menos 234 personas murieron o resultaron heridas por la violencia de las bandas criminales.

Foto: AP / Dieu Nalio Chery

RCI

La pesadilla que vive la República de Haití, paralizada por enfrentamientos entre bandas criminales en medio de una violencia sin precedentes, sacude a la comunidad haitiana establecida en Montreal.

Pese a la distancia entre Canadá y Haití, varios miembros de esta comunidad que habitan en el barrio montrealense de Saint-Michel dieron testimonio del caos político y la criminalidad desenfrenada que imperan en Haití.

Mientras salía de la escuela con mi hijo, alguien intentó secuestrarnos, contó Arestil Nadie, madre de cuatro hijos, que ahora vive en Montreal-Norte, donde se trasladó tras un exilio en la República Dominicana y luego en Estados Unidos.

Para ella es difícil olvidar la violencia en este país caribeño, sumido en una grave crisis política, económica y de seguridad desde principios de año, especialmente desde el asesinato del presidente Jovenel Moïse, abatido en la residencia presidencial el 7 de julio de 2021.

Los pandilleros pueden entrar en tu casa, e incluso si tienes grandes rejas de protección, ellos las cortan. Es un negocio. A veces entran a saquear. A veces lo hacen para matar, para secuestrar.
Una cita de Arestil Nadie, haitiana en Montreal.

Si ella se libró por poco de correr esa suerte, no ocurrió lo mismo con su hermana y su prima, ambas víctimas de la violencia incontrolada en la isla, dijo Nadie, añadiendo que ella no quería quedarse en Haití por temor a lo que pudiera ocurrirle a ella y a sus hijos.

 Arestil Nadie

Arestil Nadie no quería quedarse en Haití a causa de la falta de seguridad.

Foto: Radio-Canada

Una crisis de seguridad

La protección de la población es una de las principales preocupaciones en Haití. De enero a junio, la ONU registró 934 asesinatos en Puerto Príncipe, la capital de Haití. Sólo en la semana del 8 de julio, en el barrio de Cité Soleil, al menos 234 personas murieron o resultaron heridas por la violencia de las bandas criminales.

La ONU también informó de graves casos de violencia sexual contra las mujeres, mientras que los niños son reclutados por las pandillas. Unas 3.000 personas también han huido de sus hogares, entre ellas cientos de niños no acompañados, mientras que al menos 140 viviendas fueron destruidas o incendiadas.

Lo que más me duele es el hecho de que la comunidad internacional nos dé la espalda, dijo Kenny Marchand, propietario haitiano desde hace 25 años de un pequeño comercio de electrodomésticos en Montreal.

La distancia geográfica no ha hecho desaparecer la empatía que siente por sus paisanos.Mis hermanos y hermanas que se mueren de hambre, ¡ y estamos en 2022!, señaló Marchand.

En la isla, el vertiginoso aumento de la delincuencia ha hecho que la población viva con miedo a los secuestros por parte de pandillas fuertemente armadas que gobiernan el país y desaniman a quienes desean viajar allí.

Kenny Marchand

Kenny Marchand, propietario desde hace 25 años de un pequeño comercio de electrodomésticos en Montreal.

Foto: Radio-Canada

Armas y complicidad

Las causas de la dramática situación son múltiples, señala Jean Fils-Aimé. Este analista político de origen haitiano se pregunta en particular por el origen de las armas en circulación, son armas de guerra, que son caras, dijo.

Todas las investigaciones muestran que estas armas llegan desde Estados Unidos, transitan por la República Dominicana y acaban en Haití. ¿Pero quién tiene el dinero para comprarlas? Los chicos a los que se ven con esas armas vienen de barrios pobres.
Una cita de Jean Fils-Aimé, analista político.

Según él, el origen de las armas es múltiple: empresarios y políticos las utilizan como herramienta para intimidar a sus competidores. Muchos de ellos tienen puertos privados por los que podrían pasar esos envíos de armas, señaló.

Otras voces señalan también la responsabilidad del Estado, como Joseph Frédéric Louis.

En teoría, Haití es un país independiente, pero no lo es del todo porque se encuentra bajo la tutela de grandes potencias extranjeras. Ya no encontramos gente para gobernar como nuestros antepasados, que se sacrificaron para darnos esta libertad, señaló Louis.

Fuente: RC / M. François / M. Cucchi

Adaptación: RCI / R. Valencia

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