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Con una breve parada en Iqaluit, el Papa Francisco terminará hoy su visita a Canadá

Mary Ajac Anotalic, mujer inuit de 84 años.

Mary Ajac Anotalic, mujer inuit de 84 años que interpretará canciones tradicionales para el Papa a su llegada a Iqaluit, dijo que después de las disculpas hay que avanzar.

Foto: (Kate Kyle/CBC)

RCI

Supervivientes de las escuelas residenciales, políticos, cantantes tradicionales y músicos inuit harán parte de la población que se reunirá con el Papa Francisco este viernes 29 de julio en la última jornada de su viaje por Canadá, que concluirá con una breve visita a la capital del Territorio de Nunavut este viernes por la tarde.

Será la primera visita papal al territorio más nuevo de Canadá, que tiene una extensión más grande que México y que tiene solamente unos 37.000 habitantes.

Esta visita papal representa para algunos habitantes del territorio un posible punto de inflexión en una tensa relación de un siglo entre la Iglesia católica y los inuit de Canadá, que son un pueblo originario que vive en la geografía del Ártico canadiense desde hace miles de años.

Una vez que el Papa se disculpe, debemos encontrar la manera de avanzar, dijo Mary Ajaaq Anowtalik, una anciana de 84 años de la comunidad de Arviat, Nunavut, hablando en inuktitut, antes de la visita papal. Anowtalik participará en una actuación de canto de garganta tradicional ante el Papa en Iqaluit, la capital del territorio.

La primera misión católica permanente en el Ártico este de Canadá fue establecida en la orilla occidental de la Bahía de Hudson, en Chesterfield Inlet, en 1912 por Arsène Turquetil. considera que la visita es una oportunidad para que el Papa inicie un camino diferente.

En tiempos pasados, si había alguien que necesitaba orientación, se le llevaba ante los ancianos, para que le enseñen a vivir, para que le orienten, dijo Anowtalik a través de un traductor.

El inuit Andre Tautu señala una foto suya de niño en una escuela residencial para niños indígenas.

El inuit Andre Tautu señala una foto suya de niño en una escuela residencial para niños indígenas.

Foto: Radio-Canada / Marie-Laure Josselin

Los comentarios de Anowtalik apuntan a un cambio dinámico que se ha producido en años recientes, en un contexto de conversaciones y debates sobre el colonialismo, la reconciliación y el legado de las escuelas residenciales para niños indígenas.

Mientras que antes la iglesia y sus líderes se presentaban como guías espirituales para los pueblos indígenas, ahora algunos inuits en Nunavut consideran que son más bien ellos los que necesitan ser guiados.

Sólo quiero oírle decir que la iglesia está abierta para todos, sin prejuicios , dijo Aksaqtunguaq Ashoona, quien formará parte de un grupo de inuits que recibirán al Papa cuando aterrice en Iqaluit.

Eso es todo lo que quiero oírle decir. Que se disculpe y que vuelva a abrir las puertas de la iglesia.

Hay una pequeña parroquia católica en Iqaluit, y la ciudad es una de las 16 comunidades en el Ártico canadiense donde existe una población católica. Algunas comunidades tienen misiones permanentes con un sacerdote o una religiosa, otras son atendidas por sacerdotes o religiosas que vienen de visita de vez en cuando.

En declaraciones recientes al Vatican News, el portal de noticias del Vaticano, el obispo católico de Iqaluit, Anthony Wieslaw Krótki, reconoció que Iqaluit no cuenta con una gran población católica indígena, y que la mayoría de los inuit de la ciudad son anglicanos. Sugirió que se eligió Iqaluit para la visita papal simplemente por razones logísticas.

Sin embargo, el legado histórico de la iglesia es importante en muchas partes del Territorio de Nunavut.

La primera misión católica permanente en el Ártico este de Canadá fue establecida en la orilla occidental de la Bahía de Hudson, en Chesterfield Inlet, en 1912 por Arsène Turquetil.

Décadas más tarde, la residencia de estudiantes que lleva su nombre en la localidad de Chesterfield Inlet, Turquetil Hall, se haría trágicamente famosa como lugar donde se cometieron abusos físicos y sexuales contra jóvenes inuit.

Edificio de la escuela residencial de Grollier Hall en Inuvik en 1987.

Edificio de la escuela residencial de Grollier Hall en Inuvik en 1987.

Foto: (NWT Archives/Northwest Territories) / James Jerome/N-1987-017-2599

Entre 1955 y 1969, cientos de niños fueron enviados a Turquetil Hall, lejos de sus comunidades y familias. Muchos otros niños inuit fueron enviados a un lugar igualmente trágico, Grollier Hall, en Inuvik, en los Territorios del Noroeste.

Algunos supervivientes de las escuelas residenciales estarán en Iqaluit este viernes 29 de julio, entre ellos la ex comisionada de Nunavut Piita Irniq, que formará parte de la delegación oficial que recibirá al Papa Francisco. Según un borrador del itinerario de la visita papal, Irniq tendrá apenas cinco minutos para dar su testimonio ante el Papa.

El Papa pasará unas dos horas y media en Iqaluit, llegando justo antes de las 4 de la tarde y se marchará alrededor de las 6:20, concluyendo su peregrinaje penitencial en Canadá.

Fuente: CBC / P. Tukker

Adaptación: RCI / R. Valencia

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