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La disculpa del Papa no reconoce el papel de la Iglesia como coautora de la tragedia

Murray Sinclair habla ante un micrófono.

Según el indígena Murray Sinclair, la Iglesia Católica debe ayudar a las Primeras Naciones a recuperar sus propias culturas.

Foto: La Presse canadienne / Adrian Wyld

RCI

Murray Sinclair, indígena canadiense y ex senador de Manitoba que presidió la Comisión de la Verdad y la Reconciliación de Canadá dice que hay un "profundo agujero" en la disculpa emitida por el Papa Francisco el pasado 25 de julio por el papel que tuvieron los católicos en el sistema de escuelas residenciales para niños indígenas en Canadá.

Murray Sinclair dijo que la histórica disculpa, aunque significativa para muchos sobrevivientes de las escuelas residenciales y sus familias, no cumple adecuadamente con el Llamado a la Acción 58 del informe final de la Comisión que él presidió.

En concreto, ese llamado pedía al Papa que presente una disculpa por el papel de la Iglesia Católica Romana en los abusos espirituales, culturales, emocionales, físicos y sexuales cometidos contra los niños de las Primeras Naciones, inuit y métis en los internados administrados por la Iglesia Católica.

En una declaración escrita el 26 de julio, Sinclair dijo que la intención era que los sobrevivientes no sólo escucharan el remordimiento, sino una aceptación de la responsabilidad por las situaciones a las que fueron sometidos a manos de la iglesia y otras instituciones.

Aunque Sinclair calificó las palabras de Francisco de disculpa histórica, el indígena canadiense dijo que la declaración del Papa ha dejado un profundo agujero en el reconocimiento de la plena responsabilidad de la iglesia en el sistema de escuelas residenciales, al culpar solamente a miembros individuales de la iglesia.

El Papa Francisco pronunció la disculpa el lunes en Alberta en el sitio de la antigua escuela residencial Ermineskin, una de las más grandes de Canadá, al iniciar lo que llamó su peregrinación penitencial.

Pido perdón, en particular, por la forma en que muchos miembros de la Iglesia y de las comunidades religiosas cooperaron, también con su indiferencia, en los proyectos de destrucción cultural y de asimilación forzada promovidos por los gobiernos de la época, que culminaron en el sistema de escuelas residenciales, dijo el Papa.

Niños indígenas sentados en un aula de la escuela residencial de Cross Lake, Manitoba, administrada por la Iglesia Católica. Febrero de 1940.

Niños indígenas sentados en un aula de la escuela residencial de Cross Lake, Manitoba, administrada por la Iglesia Católica. Febrero de 1940.

Foto: Ministère des Affaires autochtones et du Nord canadien/Bibliothèque et Archives Canada

La iglesia instigó las acciones del gobierno de Canadá

Sinclair dijo que es importante destacar que la Iglesia católica no fue sólo un agente del Estado, sino también un coautor principal de los capítulos más oscuros de la historia del país.

Sinclair dice que los líderes católicos, impulsados por la Doctrina del Descubrimiento, que es un edicto papal del siglo XV que justificaba la expansión colonial permitiendo a los europeos apropiarse de las tierras indígenas, así como otras creencias y políticas de la Iglesia Católica, permitieron y alentaron al gobierno de Canadá a cometer lo que la Comisión de la Verdad y la Reconciliación describió como un genocidio cultural contra los indígenas en Canadá.

A menudo fue no sólo una colaboración, sino una instigación, dijo el líder indigena Sinclair.

Hay ejemplos claros en nuestra historia en los que la iglesia pidió al gobierno de Canadá que sea más agresivo y audaz en su labor de destruir la cultura, las prácticas tradicionales y las creencias de los indígenas. Fue algo más que el trabajo de unos pocos malos actores: se trató de un esfuerzo institucional concertado para separar a los niños de sus familias y culturas, todo en nombre de la supremacía cristiana.
Una cita de Murray Sinclair, indígena canadiense.
Dos indígenas sostienen una pancarta pidiendo el fin de la Doctrina del Descubrimiento.

Dos indígenas sostienen una pancarta pidiendo el fin de la Doctrina del Descubrimiento. La Bula Papal del siglo XV justificaba el robo de los inmensos territorios indígenas, la colonización y la destrucción de sus culturas.

Foto: Radio-Canada / Olivia Laperrière-Roy

Es el momento de actuar

Sinclair dijo que la reconciliación requiere acción, y que la Iglesia Católica debe trabajar para ayudar a restaurar la cultura, las creencias y las tradiciones de las Primeras Naciones destruidas por la asimilación.

Para los hijos y descendientes de los supervivientes, no basta con haber dejado de abusar de ellos. Más bien, la iglesia debe ayudarles a recuperarse, además de comprometerse a no volver a hacerlo.
Una cita de Murray Sinclair, indígena canadiense.

El Papa continuará su peregrinaje penitencial en Canadá para reunirse con los supervivientes de las Primeras Naciones, los métis y los inuit en Quebec y Nunavut. Sinclair espera que el pontífice tome en serio sus palabras.

Hay un camino mejor que la Iglesia, y todos los canadienses, pueden seguir: consiste en asumir la responsabilidad de las acciones pasadas y decidirse a hacerlo mejor en este camino de reconciliación, señaló el indígena canadiense Murray Sinclair.

Fuente: CBC / R. Bergen

Adaptación: RCI / R. Valencia

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