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"He esperado esta disculpa por 50 años"

Una foto de Evelyn Korkmaz de niña (izquierda) y otra de adulta (derecha).

Dos fotografías de la indígena canadiense Evelyn Korkmaz, quien asistió a la escuela residencial de Santa Ana de 1969 a 1972.

Foto:  courtoisie / Evelyn Korkmaz/ Stephanie Jenzer

RCI

Para Evelyn Korkmaz, indígena de la Primera Nación de Fort Albany, en la costa oeste de James Bay, y superviviente de una escuela residencial, las disculpas del líder de la Iglesia católica se han hecho esperar.

He esperado 50 años por esta disculpa y finalmente hoy la he escuchado, dijo Evelyn Korkmaz.

Korkmaz estuvo en la escuela residencial para niños indígenas de Santa Ana entre 1969 y 1972, y es una de las fundadoras del grupo Advocates for Clergy Trauma Survivors in Canada, Defensores de los sobrevivientes de traumas causados por el clero en Canadá. Ella viajó desde Ottawa para escuchar las disculpas, lo que le produjo sentimientos encontrados, explicó.

Desgraciadamente, muchos de mis familiares, amigos, compañeros de clase y miembros de mi comunidad que fueron a la escuela residencial no pudieron escuchar esta disculpa porque fallecieron por suicidio, adicción al alcohol y otras sustancias, usadas debido a que no pudieron vivir con el trauma que soportaron en esas escuelas residenciales.
Una cita de Evelyn Korkmaz, indígena de la Primera Nación de Fort Albany.

En su primer discurso público este lunes 25 de julio, tras su llegada a Canadá, el Papa Francisco expresó su profundo dolor por los daños sufridos por los niños indígenas en las escuelas residenciales y pidió perdón por la cooperación de los miembros de la Iglesia con las políticas gubernamentales de asimilación.

Hablando en español, con traducción al inglés, el Papa dijo que estaba profundamente apenado por las formas en que, lamentablemente, muchos cristianos apoyaron la mentalidad colonizadora de las potencias que oprimieron a los pueblos indígenas.

Pido perdón, en particular, por los modos en que muchos miembros de la Iglesia y de las comunidades religiosas cooperaron, también con su indiferencia, en los proyectos de destrucción cultural y de asimilación forzosa promovidos por los gobiernos de la época, que culminaron en el sistema de escuelas residenciales. Aunque la caridad cristiana no estuvo ausente, y hubo muchos casos destacados de devoción y cuidado de los niños, los efectos generales de las políticas vinculadas a las escuelas residenciales fueron catastróficos. Pido humildemente perdón por el mal cometido por tantos cristianos contra los pueblos indígenas.
Una cita de Papa Francisco
El Papa rodeado de dos jefes indígenas.

El Papa Francisco pidió perdón oficialmente a los supervivientes de las escuelas residenciales y a sus familias en un discurso en Maskwacis, Alberta, este 25 de julio.

Foto: Reuters / Todd Korol

Las disculpas fueron presentadas en el recinto donde se llevan a cabo los powwows, o eventos comunitarios, en la localidad de Maskwacis, al sur de Edmonton. Cientos de supervivientes de las escuelas residenciales, provenientes de las Primeras Naciones, los métis y los inuit, así como sus familias, asistieron a la declaración papal.

Visita al sitio de una antigua escuela residencial

La visita del Papa a Maskwacis forma parte de una peregrinación penitencial de seis días que la máxima autoridad de la Iglesia católica está llevando a cabo en Canadá para expresar el dolor, la sanación y la reconciliación entre la Iglesia católica y los pueblos indígenas. El pontífice llegó a Canadá el domingo, donde también visitará las ciudades de Quebec, en la provincia del mismo nombre, e Iqaluit, la capital del Territorio de Nunavut.

Antes de pronunciar su discurso, el Papa visitó brevemente el cementerio de Ermineskin y el emplazamiento de la antigua escuela residencial para niños indígenas de Ermineskin. Cinco tipis fueron erigidos en el lugar que ocupaba la escuela.

Mientras esperaba la llegada del Papa en el lugar donde se hallaba la antigua escuela residencial, recordaba mi primer año en la escuela, dijo el jefe Randy Ermineskin, de la Primera Nación Ermineskin.

A mitad de año, en invierno, tuvimos que trasladarnos a una nueva escuela y derribaron aquel lugar. El verano antes de que empezara la escuela, derribaron la valla eléctrica, añadió el jefe Randy Ermineskin.

El 1 de abril, tras reunirse en el Vaticano con delegaciones de las Primeras Naciones, los métis y los inuit provenientes de Canadá, el Papa se disculpó por la deplorable conducta de algunos miembros de la Iglesia implicados en las escuelas residenciales y prometió visitar este país.

Para muchos, la disculpa del Papa Francisco no fue suficiente.

En 2015, la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, establecida en junio de 2008 por el gobierno de Canadá con el objetivo de documentar la historia y el impacto del sistema de escuelas residenciales en los pueblos indígenas, pidió que el Papa presente sus disculpas en Canadá a los supervivientes, a sus familias y a las comunidades por el papel de la Iglesia Católica Romana en los abusos espirituales, culturales, emocionales, físicos y sexuales cometidos contra los niños de las Primeras Naciones, inuit y métis que fueron llevados a la fuerza a las escuelas residenciales administradas por la Iglesia católica.

Evelyn Korkmaz, en Roma.

La indígena canadiense Evelyn Korkmaz viajó a Roma en 2019 para una reunión en el Vaticano sobre abusos sexuales.

Foto: gracieuseté Evelyn Korkmaz

Las disculpas presentadas por el papa Francisco se han referido a las acciones de muchos miembros de la Iglesia y de las comunidades religiosas, pero no mencionaron el papel de la propia institución, ni fueron mencionados los abusos sexuales cometidos contra los niños indígenas.

La Iglesia católica administró más de la mitad de las escuelas residenciales en Canadá. Más de 150.000 niños de las Primeras Naciones, métis e inuit fueron obligados a asistir a estas escuelas financiadas por el gobierno de Canadá entre los años 1870 y 1997.

La escuela residencial de Ermineskin era una de las más grandes

La escuela residencial para niños indígenas de Ermineskin comenzó como una misión católica en 1895 y funcionó como uno de los mayores internados en Canadá hasta 1975. El Centro Nacional para la Verdad y la Reconciliación, que es depositario de los archivos históricos de las escuelas residenciales, ha documentado hasta la fecha 15 muertes de niños que asistieron a esta institución.

Yo fui alumno aquí en la escuela residencial Ermineskin, lugar que para su visita entre nosotros este día, representa a todas las escuelas residenciales en nuestro país, dijo Wilton Littlechild, jefe honorario de la Primera Nación Ermineskin, el lunes al dar la bienvenida al pontífice.

Como antiguo comisionado de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, Littlechild escuchó miles de testimonios de antiguos alumnos de estas escuelas residenciales.

Durante el tiempo que pasamos con usted, nos quedó claro que escuchó profundamente y con gran compasión los testimonios que contaban cómo se suprimió nuestra lengua, se nos arrebató nuestra cultura y se denigró nuestra espiritualidad. Las palabras que nos dirigió en respuesta salieron claramente de lo más profundo de su corazón, y fueron para quienes las escucharon una fuente de profundo consuelo y gran aliento.
Una cita de Wilton Littlechild, jefe honorario de la Primera Nación Ermineskin
El Papa se acomoda un tocado de plumas.

Después de que el Papa se disculpó, el Jefe Wilton Littlechild, ex comisionado de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación, le entregó al Papa un tocado tradicional.

Foto: (Guglielmo Mangiapane/Reuters)

El Papa recibe un tocado de plumas

Littlechild colocó un tocado de plumas en la cabeza del Papa antes de que una comitiva le escoltara de regreso al Seminario de San José en Edmonton, donde se aloja durante la etapa de Alberta de la visita.

Veo la disculpa del Papa Francisco hoy sólo como un primer paso para que la Iglesia haga las paces con nuestro pueblo, dijo el Gran Jefe del Tratado 6, George Arcand Jr.

Después de reunirme con el Papa y escuchar sus palabras, creo que hay un camino para avanzar juntos. Hay mucho trabajo por hacer, añadió.

Durante el discurso del lunes, el Papa reconoció que una disculpa es sólo el primer paso. Dijo que un proceso importante será llevar a cabo una investigación seria sobre los hechos que tuvieron lugar en el pasado y ayudar a los supervivientes de los internados en la curación de los traumas que sufrieron. Sin embargo, Francisco se abstuvo de nombrar acciones concretas.

Varios supervivientes de los internados han pedido que se anulen las bulas papales que refuerzan la doctrina del descubrimiento, que se repatríen los artefactos indígenas en posesión del Vaticano y que la Iglesia católica haga públicos todos los documentos relacionados con las escuelas residenciales.

Todo esto es algo que Korkmaz espera que se aborde en la ciudad de Quebec a finales de esta semana.

No se mencionó en su disculpa la liberación de los documentos que necesitamos desesperadamente en todo Canadá. Estos documentos guardan nuestra historia. Pertenecen aquí en Canadá, nos pertenecen, dijo.

Me alegro de haber vivido lo suficiente como para ser testigo de su disculpa, pero quiero más, porque 50 años es demasiado tiempo esperando una disculpa.
Una cita de Evelyn Korkmaz, indígena de la Primera Nación de Fort Albany.

Fuente: CBC / Ka’nhehsí:io Deer

Adaptaciön: RCI / R. Valencia

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