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[Entrevista] Solidaridad con refugiados: mensaje de José Samaniego del ACNUR en Canadá

De paso por Ottawa, el director para las Américas del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), se reunió con representantes canadienses y latinoamericanos para conversar sobre reasentamiento e integración de los refugiados.

José Samaniego le apuesta a la cooperación intercontinental y a la visibilización de la ayuda a quienes huyen buscando asilo.

Portrait de l'Équatorien José Samaniego directeur du bureaux des Amériques du Haut Commissariat des Nations unies pour les réfugiés (HCR).

El ecuatoriano José Samaniego ha sido testigo de la situación migratoria latinoamericana durante los últimos 29 años que ha trabajado para el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR).

Foto: Radio Canadá Internacional (RCI) / Paloma Martínez Méndez

Paloma Martínez Méndez

Dentro del ACNUR, pocas personas cuentan con la experiencia de terreno y tras bambalinas de José Samaniego. 

Antes de asumir su actual cargo en el 2020, el ecuatoriano ha coordinado, desde hace 29 años, esfuerzos de apoyo a refugiados y migrantes en diversas asignaciones en Sudamérica, Centroamérica, Cuba, México, Suiza y Angola. 

Samaniego vino a la capital canadiense, Ottawa, para participar en un evento de tres días de discusión y debate sobre las acciones de la Plataforma de Apoyo al Marco Integral Regional para la Protección y las Soluciones, presidida por Canadá.

RCI conversó con él.

Principales desafíos de la región latinoamericana

Un homme d’une caravane de migrants d'Amérique centrale en route vers les États-Unis, porte une jeune fille en traversant le fleuve Suchiate jusqu'au Mexique.

Migrantes hondureños en el río fronterizo Suchiate en Tucun Uman, Guatemala, cruzando hacia México.

Foto: Reuters / Adrees Latif

Testigo de la situación migratoria latinoamericana de los últimos 29 años, José Samaniego cree que en 2022, hay tres desafíos fundamentales que se deben resolver en la región: la documentación adecuada de los migrantes, la era postpandémica y de guerra en Ucrania, así como la xenofobia y la discriminación. 

Asegurar que la gente tenga un documento, una identidad, algo que le permita residir legalmente de manera tranquila en un nuevo territorio. Este tema va de la mano de la regularización. Es importante brindar opciones a los migrantes. El que quiere solicitar asilo que lo haga, el que quiere la residencia, que la pida, y que los otros que ya están ahí, que se busca regularizar.

Para el señor Samaniego, la documentación de los migrantes es un desafío tanto para las personas como para los Estados porque tener personas no regularizadas es hasta un problema de seguridad nacional, es una prioridad, afirma.

 Une mère guatémaltèque et ses enfants dans un refuge pour réfugiés et demandeurs d'asile à Tapachula, dans le sud du Mexique. Ampliar imagen (nueva ventana)

Una madre guatemalteca y sus hijos en un refugio para refugiados y solicitantes de asilo en Tapachula, sur de México.

Foto: ACNUR / HCR / UNHCR / Gabo Morales

El director para las Américas del ACNUR, explicó también que si todo avanza como lo están planificando los gobiernos de Colombia, Ecuador, Perú, Brasil, existe la posibilidad de documentar a más de 3 millones de personas en los próximos años.

El segundo desafío relativo a la migración y el asilo para la región latinoamericana tiene que ver con el saldo dejado por la pandemia que además dice José Samaniego, remató el impacto económico de la guerra en Ucrania.

Rompe el corazón ver que gente que había logrado un cierto nivel de estabilidad de tranquilidad para su familia, un empleo, en 2 años se les fue todo. Y lo que están recuperando ahora tienen que gastarlo por el incremento de los precios.

Para José Samaniego, tal vez uno de los dramas principales actualmente es que  mucha gente que no fue capaz ni siquiera de pagar sus alquileres por haber perdido su empleo durante la pandemia, al no poder pagar, ¿qué hace? Caminar, afirma el representante del ACNUR. 

Des migrants se prépare à entrer au Mexique en provenance du Guatemala.

Caminar para buscar una solución en un país cercano y si no la encuentra, se va a otro país, dice Samaniego, lo que crea una situación extremadamente caótica. Para el ecuatoriano, es necesaria una inyección financiera inmediata humanitaria, pero a largo plazo, inversión para el desarrollo.

Foto: Reuters / Jose Cabezas

José Samaniego cree que las personas migrantes tienen que ser parte de los programas nacionales y para eso se necesita el apoyo de la comunidad internacional. 

Un ejemplo positivo de esa inclusión de los refugiados, exilados, desplazados y migrantes en las políticas de los países receptores fue la campaña de vacunación contra el COVID, dice. 

Hace un año y medio, nuestra prioridad era asegurar que los refugiados y migrantes fueran incorporados en las campañas de vacunación. Al final, prácticamente todos los países lo hicieron, por una cuestión pragmática de salud pública. Si tenemos grupos de enfermos de COVID por no ser vacunados, la comunidad entera está expuesta. Entonces se logró la vacunación para todos sin importar su estatus migratorio.

José Samaniego cree que este ejemplo de migrantes siendo vacunados al mismo ritmo que la población nacional, puede ser aplicado a otros programas nacionales de recuperación socioeconómica, como programas de vivienda, de salud, de educación, de generación de empleo, etc.

Guatemalan migrant Nery Roberto Espana, who is camping at El Chaparral crossing port, shows his vaccination registry before being vaccinated against COVID-19 alongside asylum seekers and other migrants in Tijuana, Baja California state, Mexico, on the border with the US, on August 3, 2021. - Despite US authorities stating that asylum seekers camping at the border will not receive any special treatment, hundreds of asylum seekers remain at El Chaparral in hope of a policy change.

El migrante guatemalteco Nery Roberto España, que acampa en el puerto de cruce de El Chaparral, muestra su registro de vacunación antes de ser vacunado contra el COVID-19 junto a solicitantes de asilo y otros migrantes en Tijuana, estado de Baja California, México, en la frontera con Estados Unidos, el 3 de agosto de 2021.

Foto: afp via getty images / GUILLERMO ARIAS

Xenofobia e incomprensión

El tercer desafío al que se enfrenta la región es la xenofobia y la discriminación, según el director para las Américas de la Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados.

Según Samaniego, los países latinoamericanos son histórica y tradicionalmente solidarios. Algunos tenían mayor costumbre de recibir extranjeros y otros menos, pero en estos últimos 10 años, dice, todos han tenido que enfrentarse a la diversidad y a lo foráneo.

En términos de la solidaridad, José Samaniego explica que 5 de los 6 millones de venezolanos que han dejado su país están en América del sur y en algunos países del Caribe.

Más del 90% de los 180,000 nicaragüenses están en Costa Rica. México, tenía la costumbre de recibir personas de Centroamérica. Ahora recibieron haitianos y la gente está ahí, les dieron alguna facilidad para que estén ahí. 

Por eso, es muy triste ver, sobre todo en épocas de vacas flacas, que estos desplazamientos provocan reacciones negativas de ciertas comunidades con incidentes de xenofobia, a veces alimentados por ciertos discursos populistas.
Des gens en groupe brandissent des drapeaux mexicains et des affiches anti-migrants.

Y sobre este tema la xenofobia se deben hacer muchas campañas de sensibilización, son muy importantes dice Samaniego, pero hay otros dos elementos en los que hay que insistir aún más: promover liderazgos políticos responsables y la inclusión de personas extranjeras en proyectos comunes.

Foto: Getty Images / John Moore

El delegado de la ONU cree que se ha avanzado, pero que el COVID destruyó mucho. y que la lucha contra la xenofobia es una responsabilidad de las autoridades locales y también de la comunidad internacional.  

Canadá como destino

Los 3 desafíos evocados por José Samaniego son perceptibles a nivel canadiense, de cerca o de lejos. 

RCI ha cubierto temas y entrevistado a personas migrantes en situaciones de vulnerabilidad. 

Entre otras, algunos de ellos que por amenazas o situaciones económicas particularmente complejas salieron de América Latina. Pasaron por Estados Unidos, y al llegar a Canadá, que era su objetivo final, no pudieron regularizar su situación u obtener asilo. 

Entre otras cosas, las restricciones establecidas por el Acuerdo de los Terceros Países Seguros, o simplemente porque entraron a Canadá como visitantes, por la dificultad para conseguir una visa, y luego al quedarse irregularmente, viven las consecuencias. 

Honduran migrant Fernando Najar Guillen, 22, carries a handmade Canadian flag as he rides on the back of a flatbed truck with other Central Americans, outside Juchitan, Oaxaca state, Mexico, Thursday, Nov. 1, 2018. Najar said he plans to continue across the entire U.S. and seek work in Canada. (AP Photo/Rebecca Blackwell)

En las caravanas de migrantes procedentes de América Central, muchos de los viajantes buscan llegar hasta Canadá.

Foto: The Associated Press / Rebecca Blackwell

Al preguntarle a José Samaniego, qué podría hacer Canadá en el caso específico del Acuerdo de Terceros Países Seguros y la regularización, José Samaniego quiso ir más allá que el caso canadiense explicando que en ocasiones una reacción inmediata que toman los países cuando hay incremento en los movimientos de la población es el establecimiento de políticas más restrictivas, que según el representante de ACNUR, no son efectivas.

¿A qué ha llevado? A una inmensa irregularidad que obliga a que la gente se meta en caminos imposibles, sumamente peligrosos, que alimenta las redes de tráfico. Hemos tenido este año muertes en el Caribe, en México, en la zona Andina que no pueden ser toleradas. Y muchas veces es por la dificultad de pasar por un punto de frontera regular.
José Samaniego, directeur pour les Amériques du Haut commissariat des Nations Unies pour les réfugiés, en conversation avec RCI.

Sin referirse a Canadá específicamente, Samaniego dijo a RCI que en los últimos años se han multiplicado las dificultades para que la gente pueda moverse de manera regular para buscar una opción de mejor vida en algún país.

Foto: RCI / Paloma Martínez Méndez

Para el ecuatoriano, las políticas migratorias, que son definidas por los gobiernos, muchas veces de manera bilateral, no deben olvidarse la responsabilidad que tiene cada uno de los países de dar acceso a la protección internacional, que es una obligación dice el representante del ACNUR, pero inclusive tener regímenes de excepción. Excepciones humanitarias, excepciones de protección. 

José Samaniego dice no entender la actitud de algunos países que en ocasiones rechazan a personas en extrema vulnerabilidad, como mujeres embarazadas y con hijos.

¿A dónde va a ir? Sobre todo a sabiendas que al sacarla, esa persona va a rebotar en un país en el que tampoco puede permanecer. Entonces en ese sentido, de nuevo la coordinación internacional, que es muy importante, primero para recordar que el derecho al asilo es una obligación y que la han contraído todos los países de América Latina.

Hay otros dos elementos a considerar en este sentido, cree José Samaniego. Por un lado, se debe entender que en un momento de tanta irregularidad en los movimientos humanos es muy importante tener sistemas de consideración, sistemas de protección dentro de las políticas migratorias que permitan atender a los más vulnerables, a las personas en mayor riesgo.  

Y por otro lado, tomar en cuenta que nadie por cuenta propia agarra sus cuatro chamacos y comienza a caminar por miles de kilómetros si no está desesperada o desesperado. 

El rol continental de Canadá

Un chauffeur de taxi américain montre à une famille du Nigeria où se présenter  pour entrer au Canada.

La ruta de Roxham, conocida como Chemin Roxham, es un camino rural que va desde Champlain, Nueva York, Estados Unidos, hasta el municipio de Saint-Bernard-de-Lacolle, Quebec, Canadá. Existe desde principios del siglo XIX, antes de que se estableciera formalmente la frontera entre Canadá y Estados Unidos. No es un punto de entrada oficial, pero es posible, aunque no a través de los medios regulares, cruzar la frontera a pie por allí. A partir de 2017, Roxham Road ha visto mucho más tráfico de refugiados.

Foto: Radio-Canada / Myriam Fimbry

En conversación con RCI, José Samaniego afirmó que desde que se sumó a la plataforma de apoyo al MIRPS y en otros contextos regionales, como el de los masivos desplazamientos de venezolanos hacia países vecinos, Canadá ha jugado un rol importante.

Canadá ha liderado varios procesos regionales. En el caso de la situación de Venezuela, organizó una conferencia de donantes que permitió movilizar los recursos. Igualmente, en la respuesta humanitaria, pero también para los esfuerzos de apoyo y de integración a lo que están haciendo los países que reciben a los migrantes.

Para José Samaniego, el involucramiento de Canadá en los esfuerzos regionales de atención a inmigrantes y refugiados responde a una constatación clara y precisa: hay una situación de desplazamiento en la región que no puede ser tratada de manera aislada y que es necesaria la coordinación regional. 

Canadá se ha concentrado en atender justamente los motivos que obligan a la gente a migrar, afirma Samaniego.

Algunas diásporas latinoamericanas en el país han criticado a Canadá por el hecho de que no se han organizado aquí campañas de recepción de refugiados desde los países de las Américas como se ha hecho para refugiados afganos, sirios o ucranianos. 

Esto, a pesar de las masivas caravanas de personas en movimiento y los niveles de violencia y de pobreza de la región, José Samaniego cree que los esfuerzos canadienses no son suficientemente conocidos. 

Canadá ha venido recibiendo refugiados de América Latina, refugiados centroamericanos todos estos años. De Haití, de Colombia, de Venezuela, afirma. 

L'extérieur de l'épicerie Perola, dans le marché Kensington de Toronto.

La tienda de comestibles Perola en Toronto.

Foto: Radio-Canada / Claudia Hébert

El representante del ACNUR cree que la situación geográfica particular de Canadá podría tener una incidencia en que el grupo de personas que llegan a pie pidiendo refugio es más limitado que aquellos que llegan a otros países por aquí. Sin embargo, dice, aquellos que han llegado “han tenido una buena acogida y un debido proceso. 

Eso es lo importante en el sistema de asilo, cree José Samaniego, que no sea arbitrario, que no devuelva a las personas sin haber atendido sus casos. Algunos calificarán y otros no, pero se tratarán sus casos, afirma. 

Canadá, más allá de su sistema de asilo, ha tratado de apoyar la región. [...] tal vez es una coincidencia, pero en este momento Canadá no es solo el presidente de la plataforma de apoyo para el MIRPS, también de los amigos del Proceso Quito para los migrantes de Venezuela. Esto claramente muestra un inmenso liderazgo para visibilizar la situación y para coordinar la respuesta.

Además, José Samaniego considera que uno de los aspectos más importantes del apoyo de Canadá a los desafíos migratorios de las Américas se ha visto particularmente reflejado en el campo financiero. 

Canadá ha movilizado a los actores del desarrollo, en particular la banca internacional para que apoyen las situaciones de refugiados. La respuesta humanitaria es necesaria, es indispensable, pero rara vez es una solución. Para resolver tanto las causas estructurales en el país de origen como los efectos en los países de asilo se necesitan recursos financieros.
Des demandeurs d'asiles discutent avec une agente frontalière.

En Colombia hay 2 millones de personas extranjeras buscando una mejor vida dice Samaniego, en México ahora hay 140,000 solicitantes de asilo. Y esas realidades relativamente nuevas, requieren la movilización de los actores del desarrollo como la banca internacional para que apoyen y complementen los esfuerzos de los Estados ya que son programas muy costosos.

Foto: Reuters / Jose Torres

Estos esfuerzos están fuera del presupuesto nacional y, por lo tanto, necesitan movilización especial de recursos. Canadá, dentro del Banco Mundial y del Banco Interamericano está trabajando para poner América Latina en el mapa de la banca internacional.

José Samaniego cita el caso de Venezuela en el que en poco tiempo, el Banco Mundial y el Banco Interamericano activaron facilidades financieras adecuadas para esos contextos. Según él, también han estado apoyando varios programas en la zona andina y están comenzando a hacerlo en América Central.  

Acuerdos y proyectos

El miércoles, tras el primero de los tres días de reuniones, el ministro canadiense de inmigración Sean Fraser y Gillian Triggs, subsecretaria general y alta comisionada adjunta para la protección del ACNUR anunciaron tres nuevos proyectos para reforzar la capacidad de tramitación del asilo en las Américas.

Se trata de dos iniciativas para reforzar el trabajo de la Comisión Mexicana de Ayuda a los Refugiados (COMAR) en el proceso y adjudicación de las solicitudes de asilo para reducir los retrasos, particularmente en sus oficinas de Tapachula y Palenque en Chiapas y de Tijuana, en Baja California. 

Sean Fraser parle aux Communes.

Sean Fraser est le ministre fédéral de l’Immigration, des Réfugiés et de la Citoyenneté.

Foto: La Presse canadienne / Fred Chartrand

Además, se desplegarán oficinas móviles de tramitación y toma de decisiones en algunas otras zonas con afluencia de solicitudes de asilo.

Por otro lado, un nuevo proyecto para mejorar los procedimientos de asilo y registro de los solicitantes de asilo en Costa Rica, Guatemala y Honduras. 

Las actividades incluyen la formación y la asistencia técnica a los funcionarios de los sistemas de asilo, el apoyo a la digitalización de estos sistemas y la puesta a disposición de oficinas móviles de tramitación de asilo para acelerar la tramitación de las solicitudes de asilo.

De gauche à droite, Marian Campbell Jarvis, ministre adjointe, Programme des stratégies et des politiques publiques, Immigration Canada ; Gillian Triggs, Haut Commissaire adjoint à la protection, HCR ; et Carol McQueen, directrice générale, Opération stratégique de rétablissement et d'asile, Immigration Canada.

De izquierda a derecha, Marian Campbell Jarvis, ministra adjunta del Programa de Estrategias y Política Pública, Inmigración Canadá; Gillian Triggs, alta comisionada adjunta para la protección del ACNUR; y Carol McQueen, directora general de la Operación de Reasentamiento y Asilo Estratégico, Inmigración Canadá.

Foto: ACNUR / HCR / UNHCR / Soo-Jung Kim

En 2017, el MIRPS fue puesto en marcha por 7 países (Belice, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras, México y Panamá) enfrentados actualmente a los desafíos de importantes olas de desplazamiento de personas en su región. 

Presidida por Canadá desde 2021, la Plataforma de Apoyo al MIRPS está conformada por países e instituciones preocupados por las presiones que las movilizaciones migratorias ejercen en los países receptores y expulsores de personas en la región mesoamericana. 

Los miembros de la plataforma de apoyo son Argentina, Brasil, Canadá, Colombia, la Unión Europea, Francia, España, Suiza, Uruguay, Estados Unidos, el Banco Interamericano de Desarrollo, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe, todos apoyados por el Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados.


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