1. Página de inicio
  2. Salud
  3. Salud pública

Brotes de Covid-19 y muertes siguen afectando a los ancianos en Alberta

Una persona mayor de 75 años recibe una vacuna.

Una persona mayor de 75 años se vacuna contra el Covid-19 en Alberta.

Foto: gouvernement du Yukon/Mark Kelly

RCI

En la provincia de Alberta, Mary Harris está pasando los días previos a su centésimo cumpleaños confinada en un ala de su residencia para adultos mayores mientras un brote de Covid-19 azota una vez más a los residentes del centro de cuidados de larga duración.

Esto es deprimente. Mi madre se agita y trata de escapar, dijo su hija, Joyce Harris.

A lo largo de las seis oleadas de la pandemia en Alberta, Mary, que padece de demencia y ya no puede comunicarse tras sufrir un derrame cerebral, ha enfrentado dificultades debido al hecho de tener que estar confinada periódicamente mientras el centro intentaba contener la propagación del virus.

La anciana contrajo el Covid-19 en enero durante otro brote y, aunque sus síntomas fueron leves, tuvo que ser aislada en su habitación durante dos semanas. Según su hija, las repercusiones en la salud mental son dramáticas y continuas.

Con la flexibilización de las restricciones para el público en general, una vez más son los residentes de los centros de cuidados de larga duración los que se llevan la peor parte en estas nuevas oleadas, dijo Joyce.

Más de 200 brotes de Covid-19

Mientras muchos albertenses vuelven a sus rutinas previas a la eclosión de la pandemia, el Covid-19 sigue teniendo severas consecuencias en las residencias de esa provincia en las praderas canadienses.

En la actualidad existen 202 brotes de la pandemia notificados públicamente en centros de cuidados de larga duración y de apoyo en Alberta. Aunque el número sigue siendo elevado, ha disminuido desde la última actualización de las estadísticas provinciales sobre el Covid-19, hace una semana.

Ha sido un poco difícil con la oleada de la variante Omicron que es tan altamente transmisible y con el levantamiento de algunas de las restricciones comunitarias, dijo Wayne Morishita, director ejecutivo de la Asociación de Cuidados Contínuos de Alberta.

Lo que nos preocupa es que hemos visto un aumento de las infecciones incluso en esta ola de la subvariante BA.2. Se puede ver que ha habido un aumento de los brotes, dijo. También hemos visto un ligero aumento de las hospitalizaciones.

Morishita cree que la causa es una combinación de factores, entre ellos las altas tasas de transmisión comunitaria.

Y lo segundo sería la disminución de la inmunidad de la tercera dosis que habían recibido los adultos mayores. Esa fue la razón por la que estamos pidiendo con tanta insistencia la disponibilidad de una cuarta dosis.

Un hombre se coloca una mascarilla.

El ministro de Salud de la provincia deç Alberta, Jason Copping.

Foto: La Presse canadienne / Jason Franson

La sexta ola causa más de 100 muertes en residencias de ancianos

Según el Ministerio de Salud de Alberta, se han producido 134 muertes relacionadas con el Covid-19 entre los residentes de centros de cuidados a largo plazo desde el comienzo de la sexta oleada a principios de marzo, impulsada por la subvariante BA.2.

Durante la quinta oleada anterior, provocada por la subvariante BA.1 y que duró desde mediados de diciembre hasta finales de febrero, la provincia informó que se produjeron 266 muertes.

La cuarta oleada, en otoño de 2021, causó un número menor de muertos, 153 en total.

Las muertes durante la quinta y la sexta ola son muy inferiores a las 1.042 muertes registradas durante la segunda ola, que tuvo lugar antes de la vacunación generalizada. Esto destaca el poderoso efecto protector de las vacunas y la importancia de que los habitantes de Alberta reciban todas las dosis a las que son elegibles, dijo la portavoz de Salud de Alberta, Lisa Glover, en un comunicado enviado por correo electrónico al difusor público canadiense CBC.

La provincia amplió a principios de abril la elegibilidad de la cuarta dosis para incluir a todos los ancianos que viven en centros de cuidados, en medio de la preocupación de que la inmunidad de la tercera dosis estaba disminuyendo entre los albertenses más vulnerables. Para entonces, la subvariante BA.2 estaba ocasionando un nuevo aumento de casos.

El ministro de Salud de Alberta, Jason Copping, dijo en una conferencia de prensa el 11 de mayo que la aplicación de esas vacunas es una prioridad para el gobierno.

Durante el último mes, los equipos de salud pública en toda la provincia han estado trabajando estrechamente con los operadores de los centros de cuidados a largo plazo para asegurarse de que tienen el apoyo que necesitan para que sus residentes reciban una cuarta dosis, dijo.

El Ministerio de Salud de Alberta seguirá trabajando con ellos hasta que todos los centros puedan ofrecer a sus residentes la vacuna contra el Covid-19.
Una cita de Jason Copping, ministro de Salud de Alberta.

Más de 120.000 albertenses elegibles han recibido la cuarta dosis. El Ministerio de Salud de Alberta no quiso decir qué porcentaje de residentes de los centros de cuidados a largo plazo ha recibido su segunda dosis de refuerzo, pero sí dijo que la aceptación varía según la zona.

En los centros de atención Wing Kei de Calgary, que ofrecen cuidados a largo plazo y vivienda de apoyo, la mayoría de los residentes han recibido ya su cuarta dosis y el personal está centrado en evitar cualquier contagio.

Estamos muy agradecidos por la vacuna. Se puede ver la diferencia en comparación con las otras oleadas, dijo la directora general Kathy Tam.

Sus residencias han registrado muchos más casos de Covid-19 entre los residentes y personal durante esta última oleada, pero la mayoría, dijo, son leves o asintomáticos.

Mantener a nuestros residentes a salvo y evitar que contraigan cualquier enfermedad es realmente nuestra vocación y no es menos desafiante aunque sea menos grave, añadió Tam.

Fuente: CBC / J. Lee

Adaptación: RCI / R. Valencia

Titulares