1. Página de inicio
  2. Política
  3. Política provincial

Críticas al gobierno de Quebec por imposición de toque de queda

La rue des Ursulines déserte pendant la nuit.

Quebec impuso, por segunda vez durante la pandemia, un toque de queda en su territorio.

Foto: Radio-Canada / Josée Ducharme

RCI

Quebec es una de las pocas jurisdicciones del mundo que ha impuesto un toque de queda durante la pandemia, una medida que ha aplicado dos veces.

El profesor de ciencias políticas de la Universidad McGill, Daniel Béland, explicó que la primera vez que el gobierno activó el toque de queda, éste fue aceptado de forma general por la población.

El primer ministro quebequense, François Legault, anunció el jueves de la semana pasada que los ciudadanos no podrán salir de sus casas entre las 10 pm y las 5 am desde el pasado 31 de diciembre. Esta vez, la medida está siendo ampliamente criticada.

De hecho, el toque de queda fue rechazado de forma contundente por 13 académicos y expertos en salud pública, en una carta pública publicada en el sitio web Pivot, el mismo día en el que Legault hizo el anunció. Mientras tanto, miembros de los tres partidos de oposición en Quebec también han denunciado la existencia del toque de queda.

En la carta, los especialistas indicaron que la mayoría de los brotes de COVID-19 que se han registrado durante la pandemia se han dado en escuelas, guarderías y espacios laborales.

"En el mejor de los casos, el toque de queda es un espectáculo. En el peor, es un castigo para los individuos para ocultar la negligencia y la inacción sistémica en el manejo de la pandemia”, escribieron los académicos.

Uno de los especialistas que firmó la carta, Jean-Sébastien Fallu, profesor de la Universidad de Montreal, dijo que el toque de queda puede hacer más daño que bien, especialmente para las poblaciones marginalizadas.

"Tiene un impacto, incluso a las 10 pm, para muchas personas: los trabajadores del sexo, las personas de la calle, para aquellas que viven con violencia doméstica”, explicó.

Para Béland -quien no está en la lista de los signatarios de la carta- dijo que las críticas al gobierno las están haciendo no solo expertos y quienes se oponen a las medidas de salud pública.

"La gente que incluso apoyó el primer toque de queda o que fue neutral, ahora está diciendo que el gobierno no mostró evidencia de la diferencia positiva que hizo el primer toque de queda”, indicó Béland.

 Francois Legault

El primer ministro de Quebec, Francois Legault, anunció el toque de queda el jueves 30 de diciembre de 2021.

Foto: La Presse canadienne / Graham Hughes

Más largo de lo esperado

La primera vez que Legault impuso un toque de queda en Quebec fue el 9 de enero de 2021, cuando las hospitalizaciones estaban por encima de las 1000 personas, como consecuencia de los casos de COVID-19. La medida estuvo activa hasta el 28 de mayo de 2021, mucho más de lo que la gente esperaba, recordó Béland. En estos momentos hay en Quebec 1396 personas en los hospitales como consecuencia del coronavirus.

Cuando varios periodistas preguntaron al primer ministro de Quebec cuál era la evidencia que justifica la imposición de esta medida por segunda vez, Legault respondió que era sentido común, pues el limitar los traslados de las personas en la noche desmotiva a hacer reuniones privadas.

El ministro de Salud de Quebec envió luego a los periodistas un comunicado de prensa explicando que la decisión se basaba en la ciencia, compartiendo tres estudios preliminares que evaluaron el efecto del toque de queda impuesto en Francia, Jordania y Quebec.

El análisis de lo que ocurrió en la provincia canadiense estuvo a cargo de un equipo de Salud Pública de Ontario y en éste se comparó el impacto de las restricciones en Quebec y Ontario. Recordemos que ésta última provincia no impuso toque de queda.

Según el estudio, el toque de queda nocturno era efectivo para reducir los traslados de las personas en 31% en Quebec, y 39% en Montreal. El análisis no examinó el impacto de la medida en la transmisión del virus.

Represión policial no es la solución

Para la doctora Nazila Bettache, miembro del colectivo Caring for Social Justice (Cuidando la Justicia Social), es difícil conocer el impacto del toque de queda en la transmisión del virus, porque es una de tantas restricciones de salud pública.

Evaluar su efectividad es complicado por el hecho de que, al mismo tiempo, el gobierno cerró los comedores de los restaurantes, prohibió los encuentros en espacios cerrados y pasó las clases a virtuales.

Battache cree que el toque de queda es otra forma en la que el gobierno de Legault maneja la pandemia con una lógica de opresión, en lugar de prevención.

Para la experta, el gobierno debería dar acceso a mascarillas de calidad, a pruebas de calidad, a ventilación en las escuelas y a tener apoyo financiero.

"Hacerse una prueba en poco tiempo, en Quebec, se ha convertido en algo imposible en las últimas dos semanas, con clínicas colapsadas y con pruebas rápidas agotadas solo a minutos de que fueron distribuidas".

Quebec, además, ha sido más lenta que otras provincias canadienses en la administración de dosis de vacuna de refuerzo para la población en general, argumentando que no hay suficiente personal para hacerlo.

"No deberíamos estar en esta posición", dijo Bettache, recordando que en Quebec hubo 15 293 nuevos casos el lunes y casi 1400 hospitalizaciones.

Vale destacar en este punto que el martes Quebec reportó 14 494 nuevos casos de coronavirus, 196 hospitalizaciones adicionales y 21 fallecimientos. El total de personas hospitalizadas se eleva a 1592, de las cuales 185 están en terapia intensiva.

"La represión policial y el control de la población no va a sacarnos de esta pandemia, agregó. Necesitamos soluciones que tomen en cuenta a quienes están más afectados: los trabajadores de primera línea y a las personas que viven en situaciones sociales precarias”.

Test de popularidad

A pesar de los cinco meses de toque de queda en 2021 y la imposición de la medida por segunda vez, Legault sigue siendo el premierde Canadá con mayor apoyo popular según las encuestas, dijo Béland.

Tanto líderes como residentes de Quebec tienden a seguir las noticias de Francia más que el resto del país, lo cual puede explicar no solo la imposición del toque de queda, sino también por qué la gente lo acepta. Francia impuso esta medida en las regiones más impactadas por el COVID-19 entre octubre de 2020 y junio de 2021.

El Estado provincial es percibido como el protector o defensor no solo de la identidad de Quebec, sino también de la salud y la riqueza de la nación, dijo Béland.

En Quebec existe la sensación de que, en algunas circunstancias, los individuos tienen que hacer algunos sacrificios por el bien común y en nombre de este papel fuerte del Estado, que a su vez está justificado por el nacionalismo quebequense.

Béland considera que esto pudo tener sentido hace un año, pero las cosas son ahora diferentes.

Hace dos semanas, el primer ministro estaba de acuerdo con permitir reuniones por las fiestas de hasta 10 personas.

"Es posible que Legault haya hecho un cálculo para restablecer el toque de queda como una forma de contrarrestar las críticas de que su gobierno no había hecho lo suficiente para evitar el aumento abrumador de casos y hospitalizaciones. El hecho de que el gobierno no haya realizado su propio estudio sobre los impactos del toque de queda puede hablar por sí mismo", dijo Béland.

"Puede indicar que... el objetivo principal del toque de queda es más político, se trata más de óptica, decirle a la gente que la situación es realmente grave. En lugar de ser eficaz desde el punto de vista de la salud pública", concluyó.

Fuente: CBC News | Adaptación MGA.

Titulares