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Pan de pascua: una tradición que es refugio para una chileno-canadiense de Laval, Quebec

un gateau de Noël chilien

El pan de pascua es una torta muy típica de las fiestas de diciembre en Chile.

Foto: Unsplash / Ricardo Díaz

RCI

Liliana Aguilar Cerda guardaba un secreto mientras repartía sus panes de pascua, una torta típica de Chile para la época navideña, desde su casa, ubicada en Laval, Quebec, uno de los principales suburbios de Montreal.

Si bien esta torta es popular en los platos navideños de los hogares chilenos, Aguilar Cerca contó a CBC News que hace pan de pascua prácticamente todo el año y que sus clientes no son solo chilenos.

Ya había corrido el mes de enero cuando aún repartía las tortas que hacía, bien pasada la Navidad y ella seguía con su secreto: había recibido un diagnóstico de cáncer de seno y no tenía planes de decirle a nadie. Fue así como encontró refugio en la cocina, especialmente horneando.

Encontré refugio en la cocina, dijo, gracias a los clavos, la canela, el jengibre, la vainilla y el cognac o el ron. Estos aromas le dieron confort y le trajo recuerdos de cómo compartía las fechas navideñas con su familia.

La receta para su pan de pascua es de su abuela, quien falleció poco después de que Aguilar Cerda se mudara a Montreal con su familia. Entonces tenía 16 años. Era el año 1979. La familia se exilió de Chile durante la dictadura de Pinochet.

Nadie más hacía el pan de pascua como mi abuela. El de ella era un derivado de un pastel de frutas alemán, por lo que le agregaba otros ingredientes como almendras, nueces, pasas empapadas de cognac o ron y frutas confitadas”, explica.

Aguilar Cerda cerca aprendió el secreto de su abuela cuando tenía 26 años, en 1988, viajó a Chile y se quedó allá por un par de años, que aprovechó para reconectar con sus raíces. Su tía había guardado muy bien la receta en un cuaderno.

Fue así como trajo la receta a Canadá, junto con ingredientes claves como la vainilla y el extracto de pan de pascua.

En Montreal, solía hornear pan de pascua para darlo a familiares y amigos, vendiéndolo de forma ocasional, a costo, o intercambiándolo por otras comidas.

No fue sino hasta que su madre recibió un diagnóstico de cáncer de seno, hace seis años, cuando comenzó a cobrar de forma más consistente.

Pasaba la mayoría del tiempo en el hospital y el estacionamiento era muy costoso, recuerda.

Lograba vender las tortas a través de Facebook, cobrando 30 dólares por cada pan de pascua. Esto le permitió cubrir los costos y cubrir parte de los ingresos que perdía, pues dedicaba entre dos y tres días por semana a ayudar a su madre.

En 2019, las cosas se complicaron más, pues su padre también recibió un diagnóstico de cáncer.

Fue en enero de 2020 cuando la propia Aguilar Cerda recibió también un diagnóstico de cáncer. Su padre tenía semanas postrado en una cama, por lo que decidió entonces guardar en secreto su enfermedad.

Considerando que soy la mayor, que llevaba a mi padre a sus citas, y también a mi madre, no quería dar la impresión de que también estaba enferma, comenta.

L'empanada, un chausson farci de viande et de légumes

Aguilar Cerda también cocina las clásicas empanadas chilenas.

Foto: Radio-Canada

Fue así como siguió horneando su pan de pascua, con su pequeño secreto guardado. No fue sino hasta un día previo a la cirugía a la que debía someterse que lo reveló a la familia.

Una distracción

Aguilar Cerda sigue horneando, pues asegura que le ayuda a distraerse del dolor que causan algunos de los tratamientos.

Una de las entregas de la torta la hizo en febrero de 2021, cuando yendo a una cita médica cerca del hospital Notre-Dame, aprovechó y le llevó un pan de pascua a Aracely Sepúlveda.

Sepúlveda, su esposo y sus dos hijos acababan de mudarse a Montreal tres semanas antes. Se estaban quedando en un Airbnb hasta que consiguieran un apartamento.

La torta era justo lo que necesitaban en ese momento.

Me trajo tantos recuerdos, comenta Sepúlveda, quien asegura que solía dejar un pedazo de pan de pascua junto con un vaso de cola de mono -una bebida chilena hecha con pisco, aunque Aguilar Cerda la hace con aguardiente- para el Viejito Pascuero.

Es muy emocionante, porque no pensaba que encontraría pan de pascua, y además tan bueno. Encontrarlo significó que teníamos un poco de nuestras raíces, un poco del calor de nuestra familia”.

Aguilar Cerca asevera que esos sentimientos forman parte de la razón por la que siempre ha disfrutado hornear el pan de pascua, así como preparar otros alimentos para los chilenos de Montreal.

"Me da un gran placer cuando la gente me escribe para decirme que encontraron un poco de Chile en mi torta. Sé lo que se siente cuando has estado lejos por tanto tiempo”.

Esta es la primera Navidad de Sepúlveda en Canadá, por lo que se aseguró de ordenar dos panes de pascua, para que su comida durante las fiestas tengan un toque chileno.

Eso sí, diciembre es el momento más ocupado del año para Aguilar Cerda. Para muchos chilenos viviendo en Montreal, el pan de pascua representa a la familia, asegura.

Ella también se asegura de tener un poco de ese toque chileno en casa, pero una versión modificada -con menos azúcar-, así como empanadas, pan amasado y humitas.

Fuente: CBC News | Adaptación MGA:

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