1. Página de inicio
  2. Sociedad
  3. Inmigración

Gobierno de Canadá pondrá fin a las migraciones irregulares 

Le panneau devant l'entrée du chemin Roxham, aux États-Unis

Casi 2000 personas han llegado por el camino Roxham en lo que va de diciembre.

Foto: Radio-Canada / Romain Schué

RCI

Las imágenes de decenas de migrantes que llegan a diario de Canadá -con maletas, pasaportes y hasta coches- a través del camino Roxham serán parte de la historia.

Esto es lo que aseguran fuentes a Radio-Canadá, quienes informaron la voluntad del gobierno de Justin Trudeau de arreglar esta situación. De hecho, el gobierno canadiense está en conversaciones con la administración de Joe Biden para encontrar soluciones a esta realidad.

Tras la elección de Donald Trump, a finales de 2016, miles de personas optaron por venir a Canadá a través de este camino, ubicado en la periferia del pueblo de Champlain, en el estado de Nueva York.

En esta región se ha desarrollado incluso una industria en torno a las migraciones irregulares, con transportes privados y conductores de taxi que se han especializado en el comercio de las entradas irregulares.

Casi 2000, solo en diciembre

En los últimos días, el número de migrantes que llegan por el camino Roxham aumentó considerablemente. Cerrado desde marzo de 2020 como consecuencia de la pandemia, el paso irregular de migrantes fue abierto el 22 de noviembre de 2021.

De acuerdo con el ministerio de Inmigración de Quebec, casi 2000 migrantes han pasado por el camino desde inicios de diciembre. Otra fuente dijo a Radio-Canadá que las cifras estaban cercanas a las 2000 y que llegan en torno a las 100 personas por día.

Sin embargo, estas cifras aún no han sido confirmadas por la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá.Ante esta realidad, el gobierno de Trudeau quiere modernizar el Acuerdo sobre el Tercer País Seguro, firmado en 2004 con Estados Unidos. 

En estos momentos, este acuerdo obliga a los migrantes a hacer una solicitud de asilo en el primer país al que llegan. Pero este acuerdo solo toma en cuenta los puntos de entrada oficiales y no los pasos irregulares, como el camino Roxham.

Quienes toman este camino de alguna manera evitan la entrada oficial y así pueden hacer su solicitud de asilo en territorio canadiense o incluso obtener un permiso de trabajo.

"Hay que cerrar esta brecha", dijo una fuente gubernamental que conoce bien este expediente, pero que no tiene la autorización de hablar públicamente. 

El ministerio de Inmigración federal no da mucha información al respecto.

Estamos trabajando en estos momentos con Estados Unidos con el objetivo de modernizar el Acuerdo, para que pueda seguir siendo un medio compasivo y justo para tratar las solicitudes de asilo en nuestros dos países.
Una cita de Alex Cohen, vocero del ministro de Inmigración de Canadá, Sean Fraser

Las negociaciones van por buen camino e incluso se han acelerado en las últimas semanas. Participan en éstas la administración de Biden, la ministra de Asuntos Exteriores de Canadá, Mélanie Joly, el ministro de Seguridad Pública canadiense, Marco Mendicino y el ministro Fraser.

"Aún las negociaciones no han finalizado y hay detalles que pulir", dijeron las fuentes a Radio-Canadá, pero la idea general fue confirmada: Canadá quiere poner fin a las migraciones irregulares.

Estas informaciones no resultan sorprendentes. Este deseo está en las cartas de mandato de los ministros federales involucrados, que fueron hechas públicas la semana pasada. El propio Justin Trudeau habló al respecto, brevemente, la semana pasada.

Une femme avec une poussette

Por el camino Roxham llegan parejas solas, con niños, mujeres y coches y más.

Foto: Radio-Canada / Romain Schué

Polémica en Quebec

Un tuit polémico del ministro del Trabajo y de la Inmigración de Quebec, Jean Boulet, provocó indignación entre muchas personalidades públicas.

"El gobierno federal debe hacerse responsable. Hay que cerrar el camino Roxham. Debemos movilizarnos ante el aumento de casos de COVID-19 para no sobrecargar nuestro sistema de salud", dijo en el mencionado tuit.

El diputado de Québec solidaire, Andrés Fontecilla, le respondió por la misma vía: “¿De qué sirve designar a los migrantes del camino Roxham como chivos expiatorios de COVID? Esto aviva las llamas de la intolerancia hacia personas que ya son muy vulnerables. ¡Más moderación, ministro!”

Por su parte, Christine St-Pierre, del Partido Liberal de Quebec, dijo: este mensaje del ministro es indescriptible.

"¿Quién tuvo la idea de hacer este tuit y por qué hoy? Dudo que haya sido iniciativa del ministro”, aseguró el diputado del Partido québécois, Pascal Bérubé.

Ottawa no ha dado respuestas a la petición del gobierno de Legault.

Hallar un equilibrio

Ottawa, mientras tanto, se mantiene discreto sobre el tema. Sobre todo, para no afectar las discusiones con Estados Unidos y para no incitar a los migrantes a llegar de forma masiva al camino Roxham, antes de que entre en vigencia el nuevo acuerdo.

No queremos que la gente comience a pasar por el camino, si decimos públicamente que buscamos una solución.
Una cita de Una fuente gubernamental

"Se trata de un tema muy sensible. Debemos encontrar un equilibrio, incluso si no hay una solución milagrosa", agregó la fuente.

El gobierno de Trudeau, por ejemplo, está dispuesto a respetar las diversas convenciones internacionales destinadas a dar la bienvenida a refugiados y solicitantes de asilo. Si bien desea abordar este vacío legal, Ottawa no quiere verse obligada a regresar o deportar a un gran número de solicitantes de asilo a los Estados Unidos en el futuro.

No se prevén anuncios en las próximas semanas, pero se prevé que el acuerdo sea logrado de aquí a fines de 2021, según las fuentes de Radio-Canadá, quienes aseguran que tienen el apoyo del gobierno de Quebec.

"Buscamos la modernización del acuerdo. Vamos en la buena dirección", confirmó por su parte el ministro Jean Boulet, quien se reunió con su homólogo federal, Sean Fraser.

Escepticismo

El Acuerdo del Tercer País Seguro es objeto de una demanda ante los tribunales. La Corte Suprema de Canadá accedió, de hecho, a analizar la problemática.

Es por ello que el gobierno de Trudeau quiere acelerar el ritmo en las negociaciones con la administración de Biden.

De acuerdo con expertos consultados, Ottawa podría pedir que se sumen nuevas excepciones en el nuevo acuerdo. Las excepciones están limitadas en el acuerdo vigente y están vinculadas, por ejemplo, a migrantes que tienen familia cercana en Canadá, quienes -así provengan de Estados Unidos- tienen la autorización de presentar una solicitud de asilo en un punto fronterizo.

Stephan Reichold, director de la Mesa de Concertación de Organismos al Servicio de Refugiados e Inmigrantes, considera que se trata de un problema con una gran complejidad. Es una espina en el pie del gobierno, porque sabemos que no hay trucos mágicos, dijo.

Para Janet Dench, quien dirige el Consejo Canadiense para los Refugiados, si la modernización del acuerdo prevé el retorno de las personas a los Estados Unidos, la situación será peor.

"Ya lo vimos durante la pandemia, con el cierre de Roxham, la gente pudo encontrar otras formas de llegar a Montreal y Toronto para hacer una solicitud de asilo. ¿Cómo sabremos que vienen de Estados Unidos?", se cuestionó.

La Asociación Quebequense de Abogados en Derecho de Inmigración también está perpleja ante el anuncio. "¿Qué vamos a hacer con las personas que lleguen de forma irregular? ¿No aceptaremos más solicitudes de asilo? Pero, en este caso, muchas personas se van a convertir en ilegales. Esto despierta muchas dudas", aseveró su presidenta Stéphanie Valois.

Lo que me preocupa es el invierno, el frío. La gente que quiere venir, vendrá, pero lo hará por caminos peligrosos.
Una cita de Stéphanie Valois, presidenta de la Asociación Quebequense de Abogados en Derecho de Inmigración.

El partido federal Bloc québécois cree que lo necesario es suspender el acuerdo en lugar de modernizarlo.

La suspensión es posible de acuerdo con los términos de este acuerdo internacional y permitiría a todos los inmigrantes presentarse en un punto oficial fronterizo, incluso si vienen de Estados Unidos. "Sería una medida segura y responsable", de acuerdo con el líder del partido Yves-François Blanchet, quien cree que Trudeau no tiene el coraje político necesario para hacerlo.

Sería irresponsable y cruel culpar a los migrantes, incluso a aquellas personas que no están en peligro e intentan aprovecharse de la complacencia del gobierno de Justin Trudeau.
Una cita de Yves-François Blanchet, líder del Bloc québécois.

Fuente: Radio-Canadá | Adaptación MGA.

Titulares