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¿De dónde viene el derecho a santuario que encontró la familia Rodríguez Flores?

L'église où s'est réfugiée la famille Rodriguez-Flores.

La iglesia donde encontró refugio esta familia de origen mexicano, para evitar su deportación de Canadá.

Foto: Radio-Canada / Geneviève Proulx

RCI

Desde hace casi un mes la familia Rodríguez Flores, que está amenazada de expulsión de Canadá, encontró refugio en la iglesia unida Plymouth-Trinity de Sherbrooke. Este cambio de última hora ha vuelto a poner sobre la mesa el derecho al santuario, una práctica poco conocida y usada, especialmente en casos extremadamente raros. La nación se remonta a la antigüedad.

De acuerdo con Alain Bouchard, encargado de curso en la facultad de Teología y de Ciencias Religiosas de la Universidad Laval, este principio es el fundamento de todas las religiones. Lo simbólico es evocador, porque recibir al otro es recibir a Dios.

Todo lo que podemos retroceder en el mundo de las religiones nos devuelve al concepto de hospitalidad. Encontramos esto en el judaísmo, el cristianismo, el islam, en el hinduismo, también en la tradición sij de la India, donde dar la bienvenida a los demás es fundamental. El experto da como ejemplo que cualquier viajero al norte de la India puede encontrar refugio en un templo para pasar la noche allí.

Hay una tradición muy larga, pero podemos decir que se utilizó de forma esporádica en determinadas épocas, subraya por su parte Maurice Demers, catedrático del Departamento de Historia de la Universidad de Sherbrooke. Los griegos, los hebreos usaban esta práctica. En la época medieval existía la Abadía de Westminster, que albergaba a personas que buscaban refugio de los abusos de la justicia.

Junto con la tradición de las peregrinaciones también viene un crecimiento de personas que buscan protección, que encuentran en las iglesias. Como la Iglesia tenía cierto poder político, podría convertirse en un lugar donde la autoridad política no pudiera entrar para arrestar a un personaje, argumenta Alain Bouchard.

Sin embargo, con la Revolución Francesa todo cambió: la revuelta popular, que puso las bases del laicismo y acabó con los privilegios de la Iglesia, puso fin a esta prohibición de entrar a un lugar de culto.

Cuando las iglesias tenían poder real, tenían el poder de ir más allá de lo que el Estado podía exigir. Desde la Revolución Francesa es algo que ha sido cada vez más marginado, hasta su regreso en la década de los ochenta.
Una cita de Maurice Demers, profesor titular del Departamento de Historia de la Universidad de Sherbrooke.

Los esclavos, los primeros refugiados canadienses

En Canadá, los esclavos americanos que escaparon de las condiciones de vida atroces se convirtieron en los primeros refugiados. Hubo un primer caso en 1837, con Solomon Moseby, quien huyó de Kentucky y se refugió en Canadá. La comunidad negra lo recibió y utilizó iglesias como refugio, narra Demers.

Un pan de mur sur lequel sont inscrits les noms de différentes villes.

El ferrocarril subterráneo permitió que muchos esclavos escaparan de los Estados Unidos y llegaran a Canadá. Diez ciudades en el suroeste de Ontario albergaron o fueron construidas por grandes comunidades de negros que huyeron de la esclavitud.

Foto: Elvis Nouemsi Njiké

Al principio, la noción de refugio estuvo, puede ser menos clara, agrega. Hoy, los refugiados huyen de situaciones violentas, que no quieren regresar a su país y que consideran haber recibido un tratamiento injusto. Al final del siglo XIX hubo casos diferentes. En 1865, John Surratt fue acusado de haber asesinado al presidente Lincoln. Se refugió en una iglesia católica. Otros huían ante la obligación de servir en las fuerzas armadas.

Estos casos eran, sin embargo, muy claros y la práctica disminuyó mucho más al inicio del siglo XIX, cuando Canadá cerró sus puertas sobre todo a la inmigración que no venía de Europa y que no era blanca. Entonces las leyes migratorias comenzaron a tomar forma. Este cierre se reforzó después de la Primera Guerra Mundial. “Tuvimos un cierre célebre en Canadá con el barco Saint-Louis (en 1939), donde hubo una mayoría de judíos a bordo, que regresó a Alemania. Estas personas fallecieron. Los funcionarios argumentaron en ese momento que un solo judío era demasiado.

En 1992, fue en el XXXIV Congreso General de la Iglesia Unida de Canadá que se declaró la responsabilidad moral de ofrecer santuario a la gente que huye de la persecución. Fue en ese momento que se comenzaron a ver más casos en Canadá.
Una cita de Maurice Demers, profesor titular del Departamento de Historia de la Universidad de Sherbrooke.

Hoy, si bien las iglesias son las únicas que tienen el poder de ofrecer este derecho al santuario, éstas tienen ahora el apoyo de movimientos civiles y comunitarios.

Es una noción que otros grupos de la sociedad se apropiaron, no necesariamente religiosos, comenta Demers. “Pero como es el único lugar donde existe esta noción, que puede ayudar a la gente en situaciones que parecen injustas, es por eso que muchas personas la defienden, además de la percepción de que las leyes son imperfectas, porque son sujetas a parcialidades.

Un poder legal

El abogado especializado en derecho migratorio, Stépahen Handfield, explica que la tradición de encontrar refugio en un lugar de culto para evitar una expulsión no tiene ningún asidero legal.

No hay disposición legislativa en este sentido. Históricamente, la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá respeta a la gente que encuentra refugio en un lugar de culto, pero no hay ninguna garantía, agrega.

El abogado conoce casos en los que los funcionarios de la agencia de servicios fronterizos canadienses llegaron al sótano de una iglesia en Montreal para buscar a una persona y terminar la expulsión.

La historia de Mohamed Cherfi, en 2004, levantó un clamor en la comunidad: la policía de Quebec arrestó a este argelino, quien había encontrado refugio en una iglesia cuando escapaba al régimen militar de su país.

Es posible que el mandato de deportación sea ejecutado, incluso si las personas hallaron refugio en un santuario. Nada obliga a la agencia de servicios fronterizos a respetar al santuario, que reposa en consideraciones históricas más que legales.
Una cita de Stéphane Handfield, abogado especializado en derecho migratorio.

Estos casos parecen, no obstante, ser excepciones y no reglas. Si legalmente nada limita a que las autoridades policiales entren en una iglesia para detener a una persona que encontró refugio, las tradiciones ancestrales siempre han tenido un cierto peso. Las autoridades, antes de intervenir, van a pensarlo dos veces, porque hay un punto de vista simbólico, incluso si legalmente se puede intervenir, sería mal visto de tumbar una puerta de un lugar de culto (para detener una persona que encuentra refugiada allí), precisa Alain Bouchard.

Handfield asegura por su parte que él no aconsejaría a sus clientes a enfrentarse a las leyes utilizando el recurso de derecho al santuario en una iglesia.

Lo que aconsejo a mis clientes es utilizar todos los recursos posibles ante las diversas instancias legales. Hay muchas formas de impugnar las normas de expulsión si la vida y la seguridad de una persona están en riesgo, indica Stéphane Handfield, quien recuerda que una vez que se agoten todos los recursos legales, una intervención política podría permitir una suspensión.

Adriana Herrera Duarte, Anne Saint Pierre, le pasteur Samuel V. Dansokho et Shanna Bernier.

Adriana Herrera Duarte, Anne Saint Pierre, el pastor Samuel V. Dansokho y Shanna Bernier hablaron de forma breve con la prensa para explicar que los Rodríguez Flores se refugiaron en una iglesia.

Foto: Radio-Canada / Geneviève Proulx

Maurice Demers recuerda que el expediente debe ser convincente. Es una decisión que debe ser pensada y no tomarse de forma automática. Debemos ser capaces de hacer hablar a la gente, la campaña se hace en los medios de comunicación. Si no podemos hablar, esto no funciona. Hace falta una movilización.

La noción de refugio debe justificarse. Se justifica cuando tenemos un caso en el que hemos hecho todas las diligencias posibles con el Estado y consideramos que la decisión es realmente injusta, bien sea por un error, y que el refugio es el último recurso.
Una cita de Maurice Demers, profesor titular en el Departamento de Historia de la Universidad Sherbrooke.

El gobierno federal de Canadá trató de poner fin a esta práctica en los años 2000. “Es una cuestión muy difícil y

El gobierno federal hizo un intento -a principios de la década de 2000- para presionar y poner fin a esta práctica. Este es un tema muy difícil de tratar y, francamente hablando, si comenzamos a usar iglesias para ingresar a Canadá por la puerta trasera, vamos a tener grandes problemas, dijo la ministra de Inmigración en ese momento, Judy Sgro.

En lugar de frenar a las iglesias, se ha lanzado una reflexión ecuménica a iniciativa de la Iglesia Anglicana sobre el derecho al santuario. La idea es evaluar la viabilidad de incrementar el alcance legal de esta práctica.

Reconocida la libertad de religión en la Carta de Derechos y Libertades, ¿podría incluirse el derecho al santuario y así prevalecer sobre la ley? Si bien todo esto se ha mantenido en el plano de la reflexión por el momento, hoy parece existir un consenso sobre la voluntad y la obligación moral de mantener esta tradición religiosa.

Fuente: Radio-Canadá | Adaptación MGA.

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