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Niños quebequenses buscan a sus padres… guatemaltecos

Adoption au Guatemala.

El jueves en la noche, la emisión Enquête de Radio-Canadá presentará la historia de varias personas que fueron adoptadas en Guatemala y su recorrido para conocer sus origenes.

Foto: Radio-Canada / Émilie Robert

RCI

En los años 80 y 90, decenas de miles de niños guatemaltecos fueron adoptados desde el exterior del país centroamericano en un sistema de tráfico a gran escala (…) que reducía al niño a una especie de mercancía. Hoy, en Quebec y en otras partes del mundo, estas personas adoptadas en busca de sus raíces se enfrentan a expedientes incompletos o incluso falsos.

La emisión de Radio-Canadá Enquête (que puede traducirse como Investigación) presenta la historia de Sophie Villers y Josée Bélanger.

Buenos días, disculpa por molestarte. Soy adoptada de Guatemala y vivo en Bélgica. Encontré un acta de adopción de Ofelia Alvarado, adoptada en septiembre de 1982 por una familia de apellido Bélanger. Me preguntaba si la conoces. Gracias de antemano.

-Sophie Villers.

¡Hola! Fui adoptada y mi nombre real es Ofelia Alvarado. Nací exactamente en septiembre del 82 y sí, fui adoptada por la familia Bélanger.

-Josée Bélanger

Estos son extractos de un intercambio de mensajes de textos enviados el 7 de marzo de 2019.

Con este primer mensaje, Sophie Villers lanzó su botella al mar. En los registros civiles de ciudad de Guatemala, cree que encontró la prueba de nacimiento de quien cree es su hermana, Josée Bélanger.

Portrait du visage de Sophie.

Sophie encontró a Josée gracias a la información disponible en los registros civiles de ciudad de Guatemala.

Foto: Famille Villers

"Mi corazón dejó de latir y comencé a temblar, de verdad. ¿Cómo podía conocer estas informaciones sobre mí? Recuerda Josée, quien no había intentado hasta el momento encontrar a su familia biológica. Fue entonces cuando me explicó que podíamos ser familia. De hecho, en nuestros papeles de adopción tuvimos la misma madre. Fue un choc esa noche".

En sus actas de nacimiento respectivas, ambas tienen a su madre en común: Julia Alvarado. Ella fue quien las dio en adopción a inicios de los años ochenta.

Rápidamente, Sophie y Josée comienzan a soñar.

Portrait de Josée Bélanger.

Josée Bélanger, ahora adulta, vive en Quebec.

Foto: Famille Bélanger

Sería realmente maravilloso si eres realmente de mi familia.

-Josée Bélanger

Estaré aquí, pase lo que pase. Si descubrimos que somos hermanas, sería increíble. Si no lo somos, habremos hecho una amistad, creo 😊.

-Sophie Villers

-Extracto de un intercambio vía texto del 9 de marzo de 2019.

Las dos mujeres tenían sospechas de que el nombre y la foto de una madre en el certificado de nacimiento de un niño adoptado en Guatemala, entonces, no garantizaban gran cosa.

Para salir de toda duda deciden hacerse una prueba de ADN comercial, que se hace a través de la saliva. Es necesario entre 25% y 50% de ADN en común para confirmar que son efectivamente hermanas o medias hermanas.

Un mes más tarde, el resultado llegó por correo: 0,23% de ADN idéntico. Esto refleja que tienen, al menos, un tatarabuelo o tatarabuela en común.

Estoy decepcionada, pero no me sorprende. Pensar que podía tener una hermana en Bélgica me hacía feliz, pero esperaba el resultado.

-Josée Bélanger

Me resulta difícil, tenemos tanto en común. Estos idiotas manipularon bien nuestros archivos.

-Sophie Villers

-Extracto de un intercambio vía texto del 10 de abril de 2019.

Sintieron entonces como una bofetada, recuerda Sophie, "porque sabíamos que había tráfico en los expedientes y sabíamos que había supuestos hermanos que no existían. Pero esto… era la prueba de que había algunas cosas poco claras, bien sea en su expediente o en el mío".

La adopción como un modelo de negocios

En la época en la que Josée Bélanger fue adoptada, en 1982, Guatemala era un país popular para las parejas quebequenses que estaban en búsqueda de niños. Luego de Corea y Haití era donde los infantes eran adoptados en los años ochenta. El país centroamericano estaba en plena guerra civil, un conflicto que duró 30 años, con 200 000 muertos y muchos huérfanos.

Lo que comenzó a finales de los setenta como un esfuerzo humanitario para salvar a niños huérfanos de la guerra, se transformó rápidamente en un modelo de negocios realizado por abogados y notarios que controlaban prácticamente todo el proceso de adopción.

"No había suficientes niños abandonados. Entonces (…) los abogados comenzaron a buscar a mujeres embarazadas y se desarrolló una red en todo el país", explica Alejandra Colom, antropóloga en ciudad de Guatemala, especializada en los efectos de la adopción internacional en su país.

Des personnes sur un trottoir près d'une maison et d'une voiture.

La familia Bélanger en Guatemala, cuando viajaron para encontrar a su bebé.

Foto: Famille Bélanger

"Tenían un sistema de personas que buscaban por las ciudades y los pueblos. Comenzaba, generalmente, con una madre biológica que ponía a su hijo en adopción y los abogados le comentaban: ¿no tienes amigas, primas, que sean muy pobres? Puedes recomendarles que den a sus hijos en adopción.

Numerosos reportes, entre ellos el del Consejo Económico y Social de la ONU publicado en el 2000, describieron mecanismos más preocupantes, como el uso de nombres falsos, robos de niños e incluso la venta de bebés: notarios y abogados que compraron bebés cuando aún estaban en el vientre de sus madres (…) y que se beneficiaban de leyes menos estrictas de Centroamérica, explica por su parte la reportera Ofelia Calceta-Santos.

Los reportes describen un sistema que no solo beneficiaba a los abogados, sino también a quienes buscaban a los niños, a las familias de acogida temporal, a los traductores de documentos y a los funcionarios públicos que se encargaban de los documentos.

"Era un comercio, un negocio, recuerda Alejandra Colom. Para estas personas, la historia del niño, de su origen, de la madre biológica, no tenía importancia. Estaban listas para mentir en los expedientes (…) no se esforzaban por encontrar la verdad".

Esto no quiere decir que los padres adoptivos estuvieran al tanto de la situación, recuerda Marco Garavito, director de la Liga, un organismo que da ayuda a los niños adoptados en sus investigaciones en Guatemala: "las familias que adoptaron no fueron necesariamente informadas de la situación (…). Está claro que las adopciones se hacían muy rápido y fácil y que ellas pudieron haber tenido sospechas de que algo no andaba bien, pero creo que en su deseo, muy humano, de tener un niño, no veían lo que pasaba".

Portrait de Sophie.

Sophie viajó a Guatemala con el objetivo de encontrar sus raíces.

Foto: Famille Villers

Fue durante uno de sus primeros viajes a Guatemala que Sophie Villers se dio cuenta de todas las anomalías que había en su historia de adopción.

Ya se había dado cuenta de las contradicciones en su expediente belga, donde era a veces identificada como hija única y, otras veces, como la más pequeña de cuatro hermanos.

Buscando en los registros civiles de ciudad de Guatemala, descubrió que tiene, en realidad, siete presuntos hermanos, entre ellos Josée Bélanger. Al menos otros dos, una niña y un niño, también fueron adoptados en Bélgica.

Los intentos de contactarlos fueron en vano. Pero en la primavera de 2021, logró contactar al hijo del primogénito, Melvyn, quien aceptó compartir su ADN.

Portrait de Melvyn.

Melvyn es, en papel, sobrino de Sophie y Josée.

Foto: Melvyn

¿La muestra de saliva podría resolver el misterio? ¿Es Melvin el sobrino de Sophie o de Josée?

Recibieron el correo con los resultados este verano de forma simultánea, con el Atlántico separándolas. Estuvimos virtualmente presentes en el encuentro, donde la emoción era palpable: ¿cuál de las dos tendría la oportunidad, finalmente, de descubrir a un miembro de su familia biológica?

Respuesta: ninguna.

Un organigramme de la famille Alvarado.

Hasta ahora, los tests de ADN no han revelado ningún vínculo entre los niños o nietos de Julia Alvarado.

Foto: Radio-Canada

"Ningún ADN en común fue detectado entre Melvyn y yo. No compartimos ningún ancestro en las últimas cuatro generaciones", dice Sophie, maldiciendo.

Josée obtuvo la misma respuesta. Esto significa, claramente, que al menos tres de los niños declarados por Julia Alvarado entre 1970 y 1987 no tienen vínculo genético entre ellos.

Es decepcionante, pero al mismo tiempo, no sorprende luego de saber todo lo que ocurrió. Al final, esto muestra a qué punto todo estaba podrido en esa época.
Una cita de Sophie
Des enfants mangent à une table.

La emisión "Le Point" estuvo en Guatemala en 1982 en el marco de un reportaje sobre la adopción de niños guatemaltecos por parte de quebequenses.

Foto: Radio-Canada

Las adopciones de Guatemala hacia Quebec continuaron durante las décadas de los ochenta y los noventa pese a las señales inquietantes, como el arresto de cuatro quebequenses acusados de haberse beneficiado de la falsificación de documentos. Luego fueron reconocidos inocentes. A mediados de los noventa, Canadá se convirtió en el tercer país importador de niños guatemaltecos, luego de Estados Unidos y Francia. En 20 años fueron adoptados más de 800 niños guatemaltecos, solo en Canadá.

Ante los ejemplos de corrupción se activaron posteriormente condiciones más rigurosas. En 1997, Canadá comenzó a exigir una prueba de ADN para confirmar el vínculo genético entre el niño a adoptar y su madre biológica. En el 2000, el reporte de la ONU reveló lo que aún se dudaba, confirmando la existencia de "tráfico a gran escala" y lo "absurdo de un sistema que permitió adoptar 33 niños nacidos de la misma madre, solo en dos años y medio".

Ese mismo año, tanto Canadá como una mayoría de países occidentales dejaron de aceptar las solicitudes de adopción en Guatemala. Solo Estados Unidos permitió continuar con las adopciones. En 2007, Guatemala envió casi 5000 niños a EE UU, casi la misma cantidad de niños que China, pero con una población considerablemente menor.

Fue en 2008 cuando Guatemala puso fin completamente a las adopciones internacionales y desde entonces no han sido retomadas.

¿Existe Julia Alvarado?

Sobre el misterio de la familia Alvarado… aún queda sin resolverse. ¿Quién es Julia Alvarado? ¿Es la madre biológica de al menos uno de sus ocho hijos declarados? Es necesario obtener su ADN para saberlo. Pero aún no ha sido encontrada por ninguno de los que la han buscado.

"Es casi un fantasma", suspira Marco Garavito. "Investigamos y nos dimos cuenta de que sus declaraciones de nacimiento son falsas porque dio nombres de personas o de lugares que no existen. Tengo la impresión de que, dado el número de niños que dio en adopción, que prestaba su nombre para legalizar las adopciones con su firma".

Portrait de Julia Alvarado.

Julia Alvarado dejó pocas huellas.

Foto: Archives

Josée Bélanger no se arrepiente de haber encontrado en el camino a su casi hermana y amiga, Sophie Villers, pero ahora vive con una duda existencial que no la atormentaba en el pasado.

"Lo que encuentro difícil, cuando veo mis papeles de adopción, es lo que me pregunto ahora: “de lo que está escrito allí, ¿es mi fecha de nacimiento la que está escrita? ¿Es ese mi nombre? ¿Es que todo es mentira?".

Sophie, por su parte, encontró en Estados Unidos a una tía y dos primos, gracias a su perfil de ADN. Está agradecida con su madre y su país de adopción, pero ya no está segura de haber ganado.

"No conozco mis antecedentes. No sé qué hubiera sido de mi vida, quizá con menos posibilidades y menos oportunidades. Pero quizá habría sido igual de hermosa".

La historia de Sophie y Josée, así como la de otras personas adoptadas en Guatemala será narrada por la periodista Pasquale Turbide y el productor Martín Movilla, en la emisión Enquête (nueva ventana), este jueves a las 9 pm en ICI Télé.

Fuente: Radio-Canadá | Adaptación MGA.

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