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Visitas al centro de detención de migrantes de Laval siguen prohibidas

Des clôtures de barbelés entourent un bâtiment

En Canadá hay tres centros de detención de migrantes. Si bien el de Laval aún no permite visitas presenciales, los otros dos, ubicados en Ontario y Columbia Británica, sí las están permitiendo

Foto: Radio-Canada

RCI

Las personas detenidas en el Centro de Vigilancia de Inmigración, ubicado en Laval, Quebec, no tienen derecho a tener visitas debido a la pandemia.

Esto a pesar de que las visitas presenciales sí están permitidas en los otros dos centros federales de inmigración, situados en Toronto, Ontario y Surrey, Columbia Británica. Los tres centros, vale destacar, dependen de la Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (ASFC).

Una mujer de origen quebequense que tiene un amigo cercano detenido en el centro de Laval, no ha podido verlo durante semanas, lo que la ha sometido a un elevado estrés.

Nathalie, nombre ficticio a petición de la entrevistada, narró a Radio-Canada que ha estado tratando de ayudar a una persona que vive los peores momentos de su vida y no ha podido hacer nada. No he podido verlo. Sentí desprecio de parte de algunos empleados. Me sentí como una criminal, explicó la entrevistada.

Las personas que se encuentran en este centro están detenidas en virtud de la Ley de Inmigración y de la Protección de Refugiados. Pueden ser personas que han solicitado asilo, cuyo expediente está incompleto, trabajadores o estudiantes extranjeros cuyas visas expiraron o personas en espera de ser expulsadas a sus países de origen.

La mayoría de los casos han tenido un seguimiento por parte de sus comunidades durante la pandemia, pero la agencia fronteriza también detuvo a decenas de migrantes durante este verano, tal y como ocurrió con el amigo de Nathalie, quien estuvo arrestado varias semanas antes de ser reenviado a su país.

La entrevistada explicó que durante los primeros días de su detención, su amigo no tuvo acceso a sus pertenencias. Debía pedir prestados calcetines, ropa interior y otras vestimentas de detenidos en el centro de Laval.

Es por ello que Nathalie decidió llevarle algunos artículos y los debió dejar en la entrada. No tuve derecho de pasar la puerta, aseguró.

Durante las primeras semanas, ambos amigos no tenían conocimiento de que podían verse a través de videoconferencias. Lo supieron gracias a un compañero detenido en el centro.

Hay falta de comunicación y falta de humanismo, aseveró Nathalie, quien calificó la detención de su amigo, así como la imposibilidad de acompañarlo en el proceso, como una situación dramática.

El día previo a la expulsión de su amigo, Nathalie pudo verlo en persona. Si bien agradeció este encuentro, la entrevistada dijo que no comprendía por qué no pudieron verse antes.

La justificación de la pandemia, para mí, no es suficiente. Si tuve derecho a una visita al final, por qué no lo tuve durante su detención, indicó Nathalie.

Radio-Canada logró conversar con el amigo de Nathalie en el extranjero, quien confirmó el testimonio dado por la entrevistada.

Une porte dans une clôture à mailles de chaîne, coiffée de barbelés.

Una de las entradas del centro de detención de migrantes de Laval, Quebec.

Foto: Radio-Canada / Ivanoh Demers

La respuesta de la agencia fronteriza canadinese

La Agencia de Servicios Fronterizos de Canadá (ASFC) no pudo explicar claramente por qué las visitas regulares no se permiten en Laval y sí en los otros dos centros de detención de migrantes.

En un correo electrónico enviado a Radio-Canada, la agencia aseguró que el Centro de Vigilancia de Inmigración de Laval no tiene la capacidad de recibir visitas regulares, sin contacto, en razón de los riesgos para la salud pública.

En el correo, la dependencia juega con las palabras, pues si bien confirmó que las visitas regulares no han sido retomadas, también indicó que no niega las visitas como tal sino que las aprueban y las postergan para una fecha en las que éstas estarán disponibles.

Radio-Canada llamó al centro de Laval y pudo confirmar que las visitas en persona no están permitidas.

En este momento, las medidas de restricción en razón de la pandemia han sido flexibilizadas. Entonces la pregunta pertinente es ¿si podemos reunirnos en espacios cerrados, por qué las reglas son diferentes para las personas detenidas?

Samira Jasmin, vocera de Solidaridad sin Fronteras, aseguró que se trata de una situación de dos pesos, dos medidas.

Si bien las personas están encerradas, en realidad el menor de los problemas es permitirles tener visitas, dijo  Jasmin a través de un correo electrónico, recordando que su organización se opone a la detención por motivos de inmigración.

Cabe destacar que las visitas presenciales en las prisiones de Quebec también están prohibidas por la pandemia, pero éstas sí están permitidas en las cárceles federales ubicadas en territorio quebequense.

Fuente: Radio-Canada | Adaptación MGA.

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