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Piden a Ottawa medidas para controlar Facebook tras denuncias en Estados Unidos

Logos de Facebook, Whatsapp e Instagram.

Facebook y sus subsidiarias, Whatsapp e Instagram, necesitan más supervisión gubernamental, debido a sus prácticas dañinas, dijo una ex empleada de Facebook en Estados Unidos.

Foto: Reuters / Dado Ruvic

RCI

El sorprendente testimonio de una científica de datos que trabajó para Facebook debería empujar a Ottawa a controlar las actividades del gigante de las redes sociales estableciendo normas más estrictas y completas, afirman en Canadá expertos en tecnología y personas que luchan contra los discursos de odio en Internet.

Frances Haugen, ex empleada de Facebook, declaró el 5 de octubre ante los senadores estadounidenses que Facebook opera programas informáticos a sabiendas que dañan a los niños, avivan la división y debilitan nuestra democracia.

Haugen imploró al gobierno de Estados Unidos que tome medidas, afirmando que una mayor supervisión de las actividades de Facebook se ha convertido en la única solución viable, ya que la empresa busca primero las utilidades en lugar de la seguridad de sus usuarios.

El gobierno liberal reelegido dijo que planea tomar medidas contra la incitación al odio en las redes sociales en la futura legislación, pero el testimonio de Haugen ha hecho que algunos observadores sostengan ahora que el gobierno canadiense necesita repensar completamente cómo podría regular empresas como Facebook.

El debate tiene que ser mucho más amplio en términos de regulación. Si no vemos una nueva legislación, la preocupación es que las cosas se vuelvan muy oscuras, dijo Ramona Pringle, profesora de la Universidad de Ryerson especializada en redes sociales.

El testimonio de Haugen refuerza lo que ya se sabía

Frances Haugen, que trabajó para Facebook entre 2019 y 2021, dijo que esa compañía falló repetidamente en actuar sobre la base de la investigación interna que muestra que sus productos, específicamente Instagram, pueden dañar a los adolescentes al empeorar sus percepciones sobre la imagen corporal.

Haugen también declaró que Facebook utilizó voluntariamente contenidos que fomentan los discursos de odio con el propósito de mantener a sus usuarios enganchados.

Frances Haugen se dirige a los senadores y representantes estadounidenses.

La ex empleada de Facebook, Frances Haugen, testificó el 5 de octubre ante el Subcomité de Protección al Consumidor y Seguridad de Datos del Senado en Washington.

Foto: Reuters

Esta nueva información no hace más que reforzar las investigaciones que ya existen desde hace mucho tiempo, dijo Fareed Khan, fundador del organismo de defensa Canadienses Unidos contra el Odio.

Khan ha estado presionando al gobierno de Canadá para que luche contra la incitación al odio en las redes sociales mediante el establecimiento de leyes estrictas. Dijo que le gustaría que esa legislación incluya multas y la posibilidad de presentar cargos penales contra los ejecutivos de las empresas tecnológicas.

No creo que tengan interés en hacerlo, dijo, refiriéndose a la respuesta de Ottawa hasta la fecha.

Las denuncias de Haugen sobre los problemas creados por Facebook sonaron verdaderas para la ex diputada liberal Catherine McKenna, quien dijo que empresas como Twitter y Facebook no han mostrado ningún interés en proteger a las víctimas de los contenidos de odio en línea.

Ellos vieron lo que pasaba y no hicieron casi nada, escribió McKenna en Twitter.

McKenna fue con frecuencia objeto de ataques misóginos durante sus cuatro años como ministra de Medio Ambiente y Cambio Climático de Canadá.

Un ejecutivo de Facebook en Canadá dijo a principios de este año que la empresa acogería con agrado la regulación gubernamental relacionada con el tipo de contenido que se puede publicar.

En un correo electrónico enviado al difusor público canadiense CBC, un portavoz de Facebook Canadá repitió ese mensaje, rechazando al mismo tiempo la afirmación de Haugen de que Facebook pone en peligro a sabiendas la seguridad de sus usuarios.

No tenemos absolutamente ningún incentivo comercial, ni moral, ni como empresa para hacer otra cosa que no sea tratar de dar al máximo número de personas una experiencia lo más positiva posible en Facebook, dijo el comunicado.

La ex ministra liberal Catherine McKenna

La ex ministra liberal Catherine McKenna fue con frecuencia víctima de ataques misóginos en las redes sociales.

Foto: Radio-Canada / Hugo Bélanger

Ottawa prepara una nueva legislación

En Canadá el reelecto gobierno liberal minoritario prometió presentar una nueva legislación en sus primeros 100 días para combatir la incitación al odio en Internet, haciendo que las empresas asuman la responsabilidad de los contenidos que aparecen en sus plataformas.

En un correo electrónico enviado a CBC, la oficina del ministro de Patrimonio de Canadá, Steven Guilbeault, no indicó ningún plan para renovar su enfoque hacia Facebook y otros gigantes de las redes sociales tras el testimonio de Haugen y los llamados en favor de una mayor acción gubernamental.

Un portavoz de Guilbeault señaló otros proyectos de ley relacionados con las redes sociales, como un plan para promover y financiar mejor los contenidos canadienses y normas que obligarán a las empresas en internet a pagar a los medios de comunicación canadienses cuando sus contenidos aparezcan en las plataformas de las redes sociales.

Ramona Pringle, profesora de la Universidad de Ryerson, dijo que el gobierno federal debería introducir una regulación más amplia que la que ha planeado y que debería considerar otras opciones que aborden más directamente las preocupaciones sobre la incitación al odio, el fomento de la división y la promoción del extremismo en internet.

Pringle manifestó su acuerdo con la comparación que hizo Haugen de Facebook con las compañías de tabaco del siglo XX, que ocultaban información sobre los efectos dañinos de sus productos.

Esas revelaciones acabaron provocando la adopción de medidas gubernamentales, como la prohibición de la publicidad del tabaco y la colocación de etiquetas de advertencia en los productos del tabaco.

Pringle dijo que parece improbable que la empresa Facebook aborde los problemas de voluntad.

Tiene que haber una supervisión independiente. Es necesario que el gobierno se involucre en esta etapa, dijo la profesora de la Universidad de Ryerson.

Fuente: CBC / N. Boivert / RCI / Adaptación RV

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