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Trabajadores migrantes dejan granja tras denunciar condiciones

Seis trabajadores agrícolas recogiendo fresas en un campo.

La provincia de Quebec depende de los trabajadores extranjeros temporales. En 2021 se esperaba la llegada de un total de 20.000 trabajadores migrantes, 16.000 de ellos para trabajar en la agricultura.

Foto: Radio-Canada / Maggie MacPherson/CBC

RCI

Una asociación que defiende los derechos de los trabajadores extranjeros temporales en la provincia de Quebec informó que varios trabajadores han huido de condiciones que, según ellos, son inhumanas en una granja en la región de los Laurentians, al norte de Montreal.

La organización Réseau d'aide aux travailleuses et travailleurs migrants agricoles du Québec (RATTMAQ), o Red de ayuda a las trabajadoras y trabajadores migrantes agrícolas de Quebec, afirma que varios trabajadores se han puesto en contacto con el organismo para denunciar la granja Pitre, cerca de Mont-Laurier, a unos 220 kilómetros al noroeste de Montreal, debido a sus condiciones de vida y de trabajo.

Michel Pilon, coordinador de RATTMAQ, afirma que los trabajadores informaron que tenían que trabajar hasta 18 horas diarias, sin días de descanso.

Apenas duermen tres horas y esto ocurre desde hace tres meses, nos dicen los trabajadores. Es inaceptable hacer que la gente trabaje esa cantidad de horas, dijo Pilon.

El grupo de defensa afirma que la situación de Pitre es emblemática de lo que puede ocurrir en medio de una grave escasez de mano de obra, el aumento de la demanda de productos agrícolas locales y los permisos de trabajo vinculados a un único empleador.

Jérémie Pitre, copropietario de la granja junto a sus dos hermanos, Jonathan y Olivier, defendió la granja contra las acusaciones de los trabajadores, diciendo que este año habían invertido en mejores espacios para vivir para los trabajadores extranjeros temporales.

Pitre admitió sin embargo que hubo un periodo de unas tres semanas y media en agosto, en el que se pidió a los trabajadores que trabajen jornadas de hasta 18 horas, ya que todas las fresas maduraron de golpe [debido a una ola de calor]. Perdíamos campos enteros.

Pitre dijo que al día siguiente los trabajadores podían optar por trabajar menos horas. Nunca se obligó a los trabajadores a trabajar esas jornadas de 18 horas, dijo, y añadió que la granja les compraba las comidas para que no tuvieran que dedicar tiempo a cocinar.

Las leyes de trabajo en Quebec estipulan que una persona debe tener al menos 32 horas consecutivas de descanso a la semana.

Según un funcionario del consulado mexicano, tres trabajadores volvieron a México recientemente, pidiendo la anulación de sus contratos tras quejarse de las malas condiciones.

Felipe González Lugo, diplomático de la protección consular mexicana, confirmó que el consulado visitó la granja el lunes 27 de septiembre, después de que varios trabajadores mexicanos se quejaron de la estrechez y la suciedad de sus alojamientos, así como de las largas jornadas de trabajo.

Aunque la granja cumple con las normas establecidas por las autoridades locales, hemos podido constatar que hay importantes mejoras que realizar para hacer más decentes esas viviendas, dijo González Lugo en un correo electrónico.

También hemos escuchado algunas quejas sobre los horarios de trabajo, y las jornadas que a veces son demasiado largas, añadió el diplomático mexicano.

El difusor público canadiense CBC pudo ver tres comprobantes de pago de salarios correspondientes a los periodos del 8 al 21 de agosto y del 22 de agosto al 9 de septiembre, en las que aparecen totales de 179, 187 y 194 horas de trabajo. Esto significa que la jornada laboral media en ese periodo fue de unas 13 horas, sin días de descanso.

Los trabajadores reciben el salario mínimo de Quebec, que es de 13,50 dólares canadienses por hora.

Trabajadores migrantes observan una plataforma pasa cosechar fresas.

La granja Pitre ha creado una plataforma móvil para que los trabajadores cosechen las fresas de día y de noche, a cubierto de la lluvia y sin tener que cargar las cajas. Tiene instalado un sistema de iluminación y un retrete.

Foto: Charles Contant/CBC

Pitre dice que la granja ha perdido unos 15 trabajadores desde el comienzo de la temporada. Dijo que cinco o seis fueron enviados de vuelta a sus países por la granja debido a las quejas de otros trabajadores; otros dos pidieron ser enviados a casa debido a problemas familiares.

Otros siete abandonaron la granja a pie, al principio de la temporada, sin decir por qué.

Pilon, de RATTMAQ, cree que muchos de esos trabajadores se marcharon debido a las largas jornadas de trabajo y las condiciones de hacinamiento.

Ese lugar no estaba hecho para que vivieran 198 personas, simple y llanamente, dijo.

La granja ha crecido rápidamente

La granja, que se encuentra en medio de pintorescas colinas onduladas en el pequeño municipio de Lac-des-Écorces, fue puesta en marcha en 2016 por los tres hermanos y comenzó con la ayuda de seis trabajadores extranjeros temporales guatemaltecos. El año pasado, contrató a unos 100, pero este año esa cifra casi se duplicó hasta llegar a 198.

Jérémie Pitre dice que el aumento fue calculado, pero admite que la empresa ha crecido rápidamente.

Una columna publicada en el periódico en francés La Presse informaba en agosto cómo la granja de los Pitre consiguió vender sus fresas a Costco, un cadena gigante de almacenes, a pesar de que la tienda es conocida por evitar la compra de productos locales.

La columna cita la invención por parte de los hermanos de un accesorio para tractor en forma de una gran estructura en forma de tienda que abarca 24 surcos de fresas y que permite a los trabajadores recoger más rápidamente la fruta sin tener que cargar las cajas.

El accesorio incluye un baño y un sistema de iluminación para que los trabajadores puedan seguir cosechando la fruta aún después de la caída del sol.

La Red de ayuda a las trabajadoras y trabajadores migrantes agrícolas de Quebec también visitó la granja la semana pasada y se reunió con los propietarios y los trabajadores. Tras las conversaciones, Jérémie y Jonathan Pitre aceptaron colaborar con la organización para mejorar las condiciones de los trabajadores de la explotación.

Pero tras la visita, RATTMAQ afirma que al menos siete trabajadores se pusieron en contacto para decir que no se sentían cómodos hablando de sus problemas con los hermanos Pitre.

Pitre cree que las quejas se deben a malentendidos y a la falta de personal de recursos humanos en la empresa, debido a la escasez de mano de obra en Quebec.

En un encuentro de los miembros de RAATMAQ el 30 de septiembre con los trabajadores, algunos de ellos defendieron a la empresa diciendo que el cosechar fresas es un trabajo duro. Otros trabajadores migrantes que hablaron con la CBC en privado dijeron que trabajar allí tenía cosas buenas y cosas malas, y que ellos no tenían otra opción que trabajar allí porque necesitaban el dinero para mantener a sus familias.

Pitre dijo que entiende que los trabajadores están cansados porque fue una temporada muy exigente y, aunque ahora los trabajadores tienen uno o dos días libres a la semana, no han tenido tiempo libre real desde la primavera.

Un trabajador migrante en un dormitorio atestado.

Michel Pilon, de la Red de ayuda a las trabajadoras y trabajadores migrantes agrícolas de Quebec, afirma que los trabajadores de una granja de los Pitre han trabajado hasta 18 horas diarias sin ningún día de descanso.

Foto: Michel Pilon

Los defensores piden mejores normas

Aunque RATTMAQ afirma que los espacios de alojamiento en la granja de Pitre parecen estar en regla, los defensores de los trabajadores migrantes han denunciado las normas federales para el alojamiento de los trabajadores extranjeros temporales, que son diferentes de las normas para otros tipos de trabajadores que duermen en su lugar de trabajo.

Por ejemplo, no hay ninguna restricción sobre el uso de literas para los trabajadores extranjeros temporales y que sólo se requiere un espacio mínimo de 45 centímetros entre las camas.

Esto nos parece inadecuado teniendo en cuenta las medidas que deben aplicarse para contener el Covid-19, escribió Felipe González Lugo, diplomático de la protección consular mexicana, señalando que en algunos casos había cuatro trabajadores por habitación.

Mientras tanto, ya desde la década de los años 1980, la provincia de Quebec ha prohibido el uso de literas en lugares de trabajo como los campamentos mineros o forestales.

Según la ley federal, debe haber un retrete y una ducha por cada diez trabajadores extranjeros temporales y un refrigerador por cada seis trabajadores.

Eso no es suficiente, dice Pilon.

Cinco personas junto a un edificio de piedra.

Miembros de la Red de ayuda a las trabajadoras y trabajadores migrantes agrícolas de Quebec , a la izquierda el cordinador, Michel Pilon.

Foto: Radio-Canada / Marie-France Abastado

Ni el gobierno de Quebec ni el de Canadá establecen un límite al número de trabajadores que pueden vivir en una habitación. El Instituto nacional de la salud pública de Quebec (INSPQ) ha pedido que haya al menos nueve metros cuadrados de espacio por cada dos personas en una habitación.

La provincia de Quebec depende más de la mano de obra de los trabajadores extranjeros temporales que en el pasado. En 2021 se esperaba la llegada de un total de 20.000 trabajadores migrantes, 16.000 de ellos para trabajar en la agricultura. La mayoría de los trabajadores vienen de México y Guatemala. Esas cifras se han duplicado desde 2015. La mayoría son alojados por sus empleadores.

Los trabajadores extranjeros temporales en Canadá suelen recibir permisos de trabajo vinculados a un solo empleador, lo que, según Pilon, les disuade de hablar cuando son maltratados.

La Red de ayuda a las trabajadoras y trabajadores migrantes agrícolas de Quebec ha pedido al gobierno federal que ponga fin a la práctica de los permisos de trabajo que vinculan al trabajador con un solo empleador de manera exclusiva y que se permita a los trabajadores encontrar un nuevo empleador si deciden marcharse o son despedidos.

Estas normas ponen a los trabajadores en situaciones vulnerables. Esta granja es un claro ejemplo patente, y esto no está bien, añadió Pilon.

Fuente: CBC / V. Stevenson / RCI / Adaptación RV

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