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Gran Bretaña ofrece ayuda militar a Canadá para defender el Ártico

Una osa polar y un cachorro en la banquisa.

Osos polares cerca de Alert, una estación de las fuerzas canadienses en el Lejano Norte. Creada en 2004, ArcticNet es una red de investigación canadiense que estudia los efectos del cambio climático en el Ártico canadiense.

Foto: Radio-Canada / Mario De Ciccio

RCI

El Reino Unido está mostrando su interés en trabajar con el ejército canadiense en el Ártico, ofreciendo su participación en ejercicios militares en clima frío y el aporte de algunas de sus capacidades más avanzadas, como sus submarinos de propulsión nuclear, para ayudar en la vigilancia y la defensa de los territorios canadiense en el Lejano Norte.

En una entrevista con el difusor público canadiense CBC, el general Nick Carter, máximo comandante militar del Reino Unido, dijo que su país está deseoso de cooperar y aprender más sobre cómo sobrevivir y combatir en un entorno frío y remoto.

El general Carter dijo que a Gran Bretaña también le gustaría cooperar en términos de ayudar a Canadá a hacer lo que necesita como país ártico.

Ese ofrecimiento fue presentado discretamente hace meses en círculos gubernamentales. Los expertos dicen, sin embargo, que los sucesivos gobiernos canadienses han sido reacios a permitir que nadie, incluso los aliados cercanos, se involucre demasiado en la región del Ártico canadiense.

Gran parte de esa reticencia tiene que ver con las reclamaciones impugnadas sobre la soberanía de Canadá en el Ártico. Sin embargo, la preocupación por la exclusión de Canadá del reciente pacto de seguridad entre Estados Unidos, el Reino Unido y Australia, llamado AUKUS, puede dar prioridad a la propuesta británica.

La entrevista con el general Carter se realizó antes de que se anunciara el pacto AUKUS, que no incluye a Canadá.

Como miembros de la alianza militar OTAN, tanto Gran Bretaña como Canadá han participado en ejercicios de guerra de invierno en Noruega. El general Carter dijo que cree que esa cooperación podría ampliarse en beneficio de ambos países. El ejército británico lleva muchos años realizando entrenamientos de guerra combinada y acorazada en Suffield, en la provincia de Alberta.

Aumenta la atención sobre el Ártico

El Ártico se está convirtiendo en el centro de atención de la OTAN y de los aliados más cercanos de Canadá. La amenaza potencial que supone la reactivación de las bases rusas de la época de la Guerra Fría, así como el interés de posibles adversarios como China, figuraron puntualmente en los discursos y mesas redondas durante la reciente cumbre de líderes de la OTAN, llevada a cabo en junio.

El anterior gobierno conservador de Stephen Harper hizo hincapié en el aumento de la presencia militar canadiense en el Lejano Norte. Construyó una estación de reabastecimiento naval y puso en marcha la construcción de buques para patrullar las aguas del Ártico, que acaban de ser entregados.

Sin embargo, estas medidas ofrecen a los militares canadienses capacidades limitadas. La vigilancia submarina y por satélite de la región todavía se encuentra en fase de planificación y de aplicación inicial.

El general Carter dijo que el Reino Unido tiene capacidades que podrían ayudar a vigilar más de cerca los mares y ensenadas del Ártico, que se están derritiendo rápidamente, pero que le corresponde al gobierno canadiense tomar la decisión.

Nos remitiríamos absolutamente a la experiencia de Canadá en esto. Creo que tenemos capacidades militares, ciertamente en el ámbito marítimo y en términos de nuestra ciencia, que serían útiles para Canadá y creo que operar junto a Canadá en ese sentido será claramente algo bueno para ambos países.
Nick Carter, comandante militar del Reino Unido.
El submarino canadiense HMCS Corner Brook pasa por un iceberg en la Bahía de Frobisher el 19 de agosto de 2019.

El submarino canadiense HMCS Corner Brook pasa por un iceberg en la Bahía de Frobisher el 19 de agosto de 2019. Canadá compró a Gran Bretaña sus actuales submarinos que funcionan a base de diésel y electricidad a finales de los años 90.

Foto: Reuters / Andy Clark

La apuesta nuclear

Lo que el Reino Unido posee, y lo que Canadá carece, es una flota de submarinos de propulsión nuclear, que puedan operar bajo el hielo durante largos periodos de tiempo.

Cuando Canadá compró a Gran Bretaña sus actuales submarinos que funcionan a base de diésel y electricidad a finales de los años 90, Ottawa se embarcó en un proyecto para equiparlos con pilas de combustible que habrían proporcionado un rendimiento mejor y más prolongado bajo el hielo. El plan fracasó y luego fue archivado discretamente.

A finales de la década de 1980, el gobierno conservador del ex primer ministro Brian Mulroney propuso la compra de una docena de submarinos de propulsión nuclear para la defensa del Ártico. Sin embargo, el fin de la Guerra Fría en 1989 y los posteriores recortes presupuestarios en materia de defensa hicieron que el plan sea archivado.

Rob Huebert, de la Universidad de Calgary y uno de los principales expertos del país en defensa del Ártico, dijo que después de un paréntesis de casi una docena de años, los británicos se reincorporaron al ejercicio militar bienal estadounidense en el Ártico en 2018 con sus submarinos de propulsión nuclear.

En marzo de 2021, los rusos desplegaron tres submarinos nucleares ultrasilenciosos para perforar simultáneamente el hielo del Ártico en el mismo lugar, una demostración que causó revuelo en los círculos militares.

No tenemos la capacidad de enfrentarnos a los submarinos rusos o a los submarinos chinos, si es que alguna vez esa situación llega a producirse, dijo Huebert, refiriéndose al inventario ártico de la marina canadiense. Esa es la capacidad número uno que aportan los británicos al Ártico.

La oficina del ministro canadiense de Defensa Harjit Sajjan dijo que el Ártico es una zona de cooperación global que exige una colaboración y asociación continuas con nuestros aliados cercanos, incluido el Reino Unido.

El portavoz de la Defensa canadiense, Daniel Minden, dijo sin cerrar la puerta a la idea que Canadá seguirá buscando oportunidades para trabajar con aliados y socios, incluyendo Estados Unidos y los aliados de la OTAN, para fomentar el intercambio de información y mejorar el conocimiento de la situación en la región.

El Reino Unido es un socio cercano con el que las Fuerzas Armadas canadienses tienen una excelente interoperabilidad, y esperamos aumentar la colaboración militar en el futuro, dijo Minden en un correo electrónico.

Huebert dijo que los sucesivos gobiernos canadienses han sido reacios a que los aliados se involucren más profundamente en el Ártico, más allá del ejercicio militar anual llamado Operación Nanook, que se realiza cada verano.

Tememos que cualquier tipo de implicación de la OTAN socave nuestra soberanía, dijo Huebert, señalando que tanto Estados Unidos como Gran Bretaña no reconocen la soberanía territorial de Canadá sobre el Paso del Noroeste.

Canadá debe mostrar su bandera: experto en defensa

La oferta británica de cooperación y asistencia es una llamada de atención para el gobierno de Canadá en varios frentes, dijo Dave Perry, vicepresidente del Instituto Canadiense de Asuntos Globales. Es un recordatorio de que Canadá necesita estar más presente en la región, añadió.

Ha habido compromisos [canadienses] para aumentar el conocimiento de la situación allí, pero hay un largo camino por recorrer y lo que los canadienses deben recordar es que es nuestro territorio y nuestro patio trasero.

Dave Perry, vicepresidente del Instituto Canadiense de Asuntos Globales.

Creo que es estupendo trabajar con otras personas, pero deberíamos hacer lo posible para asegurarnos de que tenemos la ventaja de ser los dueños de la casa, añadió.

Tomando en cuenta que Australia tiene planeado adquirir submarinos nucleares, que también podrían operar en el Ártico, se le preguntó a Perry si Canadá tendrá que depender más de sus aliados para vigilar y defender su territorio.

Creo que el acuerdo AUKUS es un indicador de que hay algunos países con los que hemos estado íntimamente familiarizados e íntimamente aliados. Algunos de nuestros mejores amigos en el planeta están estrechando lazos aún más estrechos y pequeños, dijo.

Estados Unidos, bajo sucesivas administraciones, está siendo mucho menos benévolo con los aliados que considera que aportan su contribución, o que no lo hacen. Estados Unidos está buscando gente que aporte su parte, concluyó Perry.

Fuente: CBC / M. Brewster / RCI / Adaptación RV

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