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Un día después de las elecciones, Alberta pide ayuda a Ottawa para frenar el Covid-19

Dos políticos de Alberta.

El primer ministro de Alberta, Jason Kenney, y su ministro de Salud, Tyler Shandro, quien fue retirado del cargo en medio de una crisis sanitaria ocasionada por las medidas tomadas por su gobierno.

Foto: (Chris Schwarz/Government of Alberta)

RCI

El gobierno del Partido Conservador Unido de Alberta, encabezado por Jason Kenney, finalmente decidió pedir ayuda a Ottawa para enfrentar la crisis que golpea al sistema de salud de esa provincia, sobrecargado con pacientes del Covid-19, en su gran mayoría personas no vacunadas.

El ministro de Asuntos Municipales, Ric McIver, solicitó formalmente ayuda y una reunión inmediata con el ministro federal de Seguridad Pública, Bill Blair, en una carta enviada el martes 21 de septiembre.

Ric McIver pidió al gobierno federal que proporcione ayuda para evacuar por aire a los pacientes hacia otras provincias. También pidió el envío de enfermeras para las unidades de cuidados intensivos y terapeutas respiratorios.

La ayuda federal en estas dos áreas tiene el potencial de aliviar significativamente al sistema de atención de salud, escribió McIver.

La capacidad de atención de las unidades de cuidados intensivos en Alberta se encuentra ocupada en un 87%, pero sin las camas adicionales que se establecieron, que según los trabajadores sanitarios no cuentan con el personal adecuado, la provincia estaría funcionando al 169% de su capacidad básica.

Alberta tenía hasta el 21 de septiembre 222 pacientes con Covid-19 en las unidades de cuidados intensivos. Casi 1.000 albertenses se encuentran hospitalizados a causa de la pandemia, y la provincia ha identificado más de 20.900 casos activos.

Las operaciones quirúrgicas fueron canceladas en toda la provincia para que los trabajadores de salud puedan concentrarse en hacer frente a la crisis del Covid-19.

El ministro de Salud de Alberta, Tyler Shandro, no firmó la carta dirigida al gobierno federal. El 21 de septiembre, ese agobiado ministro fue sacado del cargo y colocado en otra cartera ministerial. Jason Copping asumirá ese puesto clave en el gabinete de Jason Kenney.

Bill Blair, ministro federal de Seguridad Pública.

Bill Blair, ministro federal de Seguridad Pública, ofreció ayuda al gobierno de Alberta.

Foto: La Presse canadienne / Adrian Wyld

Ottawa ofreció ayuda antes de las elecciones, pero Alberta prefirió esperar

El ministro federal de Seguridad Pública, Bill Blair, dijo que los funcionarios federales ofrecieron ayuda a sus homólogos en Alberta a lo largo de la semana pasada, antes de las elecciones federales.

Dejé en claro que cuando se reciba una solicitud, será aprobada. Trabajaremos juntos para atender a la población de Alberta, dijo Blair en un comunicado publicado en las redes sociales.

Alberta pidió ayuda a otras provincias la semana pasada cuando declaró el estado de emergencia de salud pública. Las provincias vecinas, Saskatchewan y Columbia Británica, dijeron que no podían ofrecer asistencia debido a la situación en sus propios sistemas de salud, pero provincias lejanas como Ontario ofrecieron ayuda.

En ese momento, el primer ministro de Alberta, Jason Kenney, reintrodujo nuevas restricciones a las reuniones públicas y lanzó una forma de pasaporte de vacunación contra el Covid-19, una medida que desde hace tiempo había prometido no tomar. Dijo que el sistema de salud de la provincia corría el riesgo de un colapso inminente.

La petición del gobierno de Alberta fue hecha recién el martes 21 de septiembre, justo al día siguiente de las elecciones federales. El crítico de la oposición neodemócrata en materia de salud, David Shepherd, cuestionó esa sincronización.

Los albertenses deberían estar horrorizados al ver que Ric McIver esperó hasta después de las elecciones federales para hacer ese pedido a Ottawa. Una vez más, el Partido Conservador Unido de Alberta se concentra en la política en lugar del terrible precio que los albertenses están pagando en este momento, con ingresos récord en las unidades de cuidados intensivos y miles de cirugías para salvar vidas canceladas. Esto es algo asquerosamente cínico, dijo Shepherd en un comunicado enviado por correo electrónico.

Jason Kenney celebra el fin de las restricciones en Alberta el 1 de julio.

Jason Kenney en momentos en que celebraba la decisión de su gobierno de suspender las medidas de protección de la salud pública en Alberta el 1 de julio.

Foto: La Presse canadienne / Larry MacDougal

Duane Bratt, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Mount Royal de Calgary, cree que ese retraso en pedir ayuda a Ottawa fue una estrategia deliberada del gobierno de Kenney.

Ellos han colocado sus intereses político-partidistas por encima de la salud y el bienestar de los albertenses. No hay otra forma de describir esta situación.
Duane Bratt, profesor de Ciencias Políticas en la Universidad Mount Royal.

McIver dijo el martes por la tarde en un mensaje en Twitter que no sabía a qué ministro enviar la solicitud oficial, ya que no sabía quién iba a ganar las elecciones del lunes. Dijo que sólo el lunes le dijeron que tenía que enviar una carta solicitando ayuda a Ottawa.

Durante una conferencia de prensa el 21 de septiembre, Kenney dijo a los albertenses que él conoce el funcionamiento de esas solicitudes de ayuda, pero dijo que antes de las elecciones el gobierno federal estaba en modo de cuidador. No aclaró cómo han cambiado esas circunstancias tras las elecciones, ya que el nuevo gabinete federal aún no ha sido nombrado.

Permítanme ser claro, actualmente no necesitamos este apoyo, pero es prudente planificar las cosas en caso de que lleguemos al peor escenario.
Jason Kenney, primer ministro de Alberta.

La doctora Deena Hinshaw, jefa médica de Salud en Alberta, dijo que el pico actual comenzó cuando Kenney decidió levantar casi todas las restricciones sanitarias para contener el Covid-19 el 1 de julio, más rápido que cualquier otra provincia.

A principios del verano, Kenney anunció que el Covid-19 había sido efectivamente derrotado y que, aunque los casos aumenten en el futuro, podrían ser atendidos adecuadamente por el sistema de salud.

Kenney dijo que estaba tan seguro de que el Covid-19 había sido derrotado que no preveía la necesidad de un plan alternativo, y acusó a los periodistas de alarmistas por hablar de la posibilidad de una peligrosa cuarta oleada.

Su gobierno no tomó ninguna medida durante los meses de julio y agosto mientras el número de casos se disparaba.

La semana pasada, los líderes de cuatro sindicatos que representan a más de cien mil trabajadores del sector de la salud le rogaron a Kenney que pida ayuda al ejército canadiense y a la Cruz Roja.

El doctor Joe Vipond, médico de urgencias de Calgary miembro del grupo de defensa de la salud Protect Our Province, dijo que Alberta necesita cualquier tipo de ayuda que el gobierno federal pueda ofrecer. También señaló que le gustaría que Ottawa presente normas nacionales en materia de políticas de salud en caso de pandemia.

Una persona en Nueva Escocia está más protegida que alguien en Alberta, y eso no es justo, dijo Vipond.

"Es una situación desgarradora"

El doctor Ilan Schwartz, médico especialista en enfermedades infecciosas en Edmonton, dijo que el momento que el gobierno de Alberta escogió para enviar ese pedido de ayuda es doloroso para los trabajadores de la salud.

Hace una semana pedíamos ayuda, decíamos que necesitábamos que los militares vengan a ayudar a transportar a los pacientes, si era posible para proporcionar asistencia clínica en el terreno, dijo Schwartz. Mientras tanto, han muerto más albertenses. Esto realmente muestra que las personas a cargo de esas decisiones no se preocupan por nosotros... ahora es absolutamente demasiado tarde.

Schwartz dijo que la provincia se encuentra muy cerca de tener que promulgar protocolos de triaje, lo que significa que los trabajadores de la salud tendrán que decidir a qué pacientes se les atiende para salvarles la vida y a cuáles no.

Esto significa que hay un número de pacientes que no podrán recibir atención médica. Esto es realmente trágico, especialmente si se toma en cuenta que todo esto era evitable, y que si el gobierno hubiera tomado medidas para detener la propagación de la infección, estos pacientes podrían haber sido salvados, dijo Schwartz.

El grado de incompetencia y maleficencia de este gobierno es algo desgarrador y exasperante.
Ilan Schwartz, médico especialista en enfermedades infecciosas en Edmonton.

Fuente: CBC / S. Rieger / RCI / Adaptación RV

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