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La noción del derecho al voto motivó a muchos canadienses a hacer fila por horas

Los estudiantes esperan en la cola para emitir su voto en la Universidad de Columbia Británica.

Los estudiantes esperan pacientemente en la cola para emitir su voto en un centro electoral instalado en la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver el lunes 20 de septiembre.

Foto:  (Ben Nelms/CBC)

RCI

Esperar en la cola por horas y de noche en un lugar de votación en la ciudad de Vaughan, Ontario, no era probablemente la forma en la que Kay Baptiste-Douglas y su marido, Clive, esperaban celebrar su aniversario de boda.

Sin embargo, aunque la experiencia fue un poco frustrante, ellos dijeron que sentían que tenían el deber de esperar todo el tiempo necesario para depositar sus votos en las urnas.

Mucha gente probablemente lucharía por tener estas libertades, dijo Baptiste-Douglas, mientras hacía la fila ante una mesa electoral en King-Vaughan, una circunscripción al norte de Toronto.

La pareja fue una de las decenas de votantes de todo el país que se vieron obligados a hacer cola durante horas, algunas hasta pasada la medianoche, para poder votar en las elecciones federales que se llevaron a cabo este 20 de septiembre.

El Departamento de Elecciones Canadá había advertido que las líneas de espera serían más largas este año debido a la escasez de personal y a las precauciones necesarias ante el Covid-19, situaciones que redujeron considerablemente el número de locales de votación.

Por ejemplo, en el área del Gran Toronto, que tiene 6,5 millones de habitantes, el número de centros de votación para el día de las elecciones se redujo a más de la mitad en 11 circunscripciones.

En una de las circunscripciones del centro de la ciudad, en Toronto Centre, la reducción de centros de votación alcanzó al 84% en comparación a las elecciones de 2019, la mayor reducción de todas las circunscripciones en Canadá.

Cuando Mackenzie Nolan se acercó a la larga fila delante de su centro de votación en la circunscripción del centro de Toronto, Spadina-Fort York, a última hora de la tarde, él dijo que no tenía sentido irse a casa. Si ellos se quedan, nosotros también podemos quedarnos, dijo.

La importancia de votar

La gente llevaba ya más de dos horas esperando su turno para votar en Spadina-Fort York. Aunque las urnas cerraban a las 21:30, a los votantes se les dijo que si habían llegado antes de esa hora, podrían votar. Pero esto significaba que la espera podría prolongarse hasta bien entrada la noche.

Esa posibilidad no desanimó a Nolan, que dijo que pensó en cómo hay gente en otros países que no tiene ninguna oportunidad de poder votar.

Así que, aunque mi turno para votar llegue a las 11:30 de la noche o a medianoche, creo que es importante, dijo.

Muchos votantes hacen cola para poder votar en Montreal mientras cae la noche.

En varias circunscripciones de Quebec se produjeron largas colas después del cierre oficial de las urnas a las 21:30 del lunes 20 de septiembre. A los votantes que estaban en la cola a esa hora se les dijo que podrían seguir votando.

Foto: Submitted by Marie Connolly

Michaela Przybysz, una ciudadana con doble nacionalidad que llevaba dos horas haciendo cola en la fila de un centro de votación en Spadina-Fort York, dijo que esperaba que la cola fuera larga.

Creo que todo el mundo debería tener el derecho a elegir. Si tengo que esperar aquí cien horas, lo haré, señaló ella.

Riley Jackson, quien también esperaba su turno para votar en la cola en la misma zona del centro de Toronto, dijo que nunca había experimentado el tener que hacer fila para votar como en esta ocasión. A pesar de la espera, dijo que él tenía todas las ganas de depositar su voto en una urna electoral.

Tenemos la suerte de tener el derecho a votar, y creo que es importante que todo el mundo haga oír su voz.

Una experiencia decepcionante

Al otro lado del país, en la Universidad de Columbia Británica, los estudiantes también se vieron obligados a esperar durante horas para depositar su voto.

Es realmente decepcionante que en un campus con 60.000 personas haya un solo centro de votación, dijo Emily Malmgren.

Paige Holmes, estudiante de primer año en esa universidad, dijo que no esperaba tener que esperar hasta dos horas. Fue un poco frustrante, dijo, especialmente porque tenía hambre.

Pero, como muchos otros canadiense que hablaron con el difusor público canadiense CBC, ella dijo que votar definitivamente valía la pena pese a las molestias de la espera.

Fuente: CBC / M. Gollom / T. Daigle / RCI / Adaptación RV

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