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Sindicatos imploran a Jason Kenney que pida ayuda ante la debacle del sistema de salud

Una mujer intubada rodeada de personal médico.

Una paciente del Covid-19 entubada en una unidad de cuidados intensivos en Canadá. El número de pacientes en Alberta ha aumentado de manera fulgurante como resultado de las políticas de salud del gobierno de esa provincia.

Foto: La Presse canadienne / Nathan Denette

RCI

Con el sistema de salud de Alberta "derrumbándose ante nuestros ojos", los líderes de cuatro sindicatos que representan a más de cien mil trabajadores de ese sector pidieron a Jason Kenney, el primer ministro conservador de la provincia de Alberta, que pida ayuda al ejército canadiense y a la Cruz Roja.

No quedan más enfermeras en nuestra provincia que puedan ser desplegadas. No hay más paramédicos. No hay más terapeutas respiratorios. No hay más personal de apoyo, dice la carta del 18 de septiembre dirigida a Kenney, en la que se le implora que haga una petición formal de ayuda al primer ministro Justin Trudeau.

El tanque de gasolina está vacío. El pozo de agua está seco, señalaron los sindicalistas.

Alberta informó el viernes de su mayor número de casos diarios desde la primera semana de mayo, con 2.020 nuevos casos de Covid-19 y otros 18 fallecimientos. Hasta el 16 de septiembre había 911 personas hospitalizadas a causa de la pandemia, incluidos 215 pacientes en camas de cuidados intensivos. La capacidad de estas unidades de cuidados intensivos estaba ocupada al 86%, pero sin las camas de refuerzo establecidas ante la crisis, el sistema estaría funcionando a más del 155% de su capacidad normal.

Ante el rápido aumento de los casos de Covid-19 en Alberta, Kenney debe pedir al gobierno federal que despliegue inmediatamente a los militares, la Cruz Roja y todos el personal médico disponibles de otras provincias para ayudar en los hospitales desbordados de nuestra provincia, afirma la carta.

La dramática misiva fue firmada por los presidentes de cuatro sindicatos que representan a los trabajadores del sector de la salud: Enfermeras Unidas de Alberta (UNA), el Sindicato de Empleados Provinciales de Alberta (AUPE), la Asociación de Ciencias de la Salud de Alberta (HSAA) y el Sindicato de Empleados Públicos de Canadá en Alberta, así como por Gil McGowan, presidente de la Federación Sindical de Alberta (AFL).

Una cuestión de responsabilidad constitucional

La carta, con copia a Trudeau y a la líder del Nuevo Partido Democrático de Alberta, Rachel Notley, señala que, en virtud de la Constitución, el gobierno canadiense no puede intervenir sin una petición formal de la provincia.

El gobierno federal no puede actuar a menos que usted se lo pida, dice la carta. Así que, por favor, en nombre de nuestros atribulados miembros en la primera línea de esta crisis, y en nombre de todos los albertenses, le pedimos oficialmente que pida ayuda al gobierno federal.

La carta también destaca que en abril se desplegaron unidades militares para apoyar en medio de la crisis de la pandemia a los centros de atención de larga duración de Ontario. También en abril, las Fuerzas Armadas canadienses enviaron docenas de militares para ayudar en los centros de pruebas de Covid-19 en Nueva Escocia.

A finales de 2020, documentos internos del gobierno de Alberta señalaban que el gobierno provincial estaba estudiando la posibilidad de solicitar apoyo militar para ayudar a dotar de personal a los hospitales de campaña que podrían atender a más de 750 pacientes.

Heather Smith, presidenta del sindicato Enfermeras Unidas de Alberta.

Heather Smith, presidenta del sindicato Enfermeras Unidas de Alberta.

Foto: CBC

Es inútil tener camas de hospital sin el personal médico

En Alberta ingresan diariamente a las unidades de cuidados intensivos entre 18 y 20 personas gravemente enfermas, la mayoría de ellas no vacunadas, dijo la presidenta y directora general de los Servicios de Salud de Alberta, la doctora Verna Yiu.

El Ministerio de Salud de Alberta ha requisado camas de los quirófanos, de las salas de recuperación y de observación a fin de aumentar la capacidad en las unidades de cuidados intensivos y se está preparado para trasladar a los pacientes de Alberta hacia la provincia de Ontario para que reciban atención médica en caso de ser necesario.

Heather Smith, presidenta del sindicato Enfermeras Unidas de Alberta, dijo que abrir más camas no tiene sentido si no hay el personal capacitado para atender a los pacientes.

Las camas no significan nada si no hay personal debidamente calificado, dijo Smith en un comunicado de prensa. Y, sencillamente, no hay más personal con experiencia que se pueda movilizar.

Nuestros paramédicos están sobrecargados y agotados. No hay más terapeutas respiratorios, dijo el presidente de la Asociación de Ciencias de la Salud de Alberta, Mike Parker.

Todo el mundo está trabajando o está enfermo. No hay más conejos que sacar del sombrero. Por eso necesitamos que nuestro primer ministro se trague su orgullo y pida ayuda al resto de Canadá.
Mike Parker, presidente de la Asociación de Ciencias de la Salud de Alberta.
Jason Kenney, primer ministro de Alberta.

Pese al pedido de los representantes de más de cien mil trabajadores de salud en Alberta, el primer ministro de esa provincia, el conservador Jason Kenney, no ha solicitado la ayuda del gobierno federal para hacer frente a los estragos de la pandemia.

Foto: (JeffMcIntosh/The Canadian Press)

Kenney se ha disculpado por haberse apresurado en su decisión, tomada en la primavera, de pasar de un enfoque pandémico a uno endémico del virus, lo que precipitó el levantamiento de las restricciones sanitarias y las medidas de prevención de la pandemia en su campaña llamada Alberta abierta para el verano.

Creo que todos deberíamos llamar a esta ola de la pandemia la ola Kenney, porque fue él quien la creó con sus políticas egoístas e imprudentes de ‘Alberta abierta para el verano’.
Rory Gill, presidente de CUPE Alberta.

En las próximas semanas y meses, nos aseguraremos de que él rinda cuentas. Pero por ahora, Kenney tiene que asumir por fin la responsabilidad de sus fracasos y conseguir más personal de primera línea para proteger a los albertenses, añadió Gill.

El gobierno de Alberta no ha hecho ninguna petición

Un portavoz del ministro de Salud, Tyler Shandro, informó este 19 de septiembre que Alberta no ha presentado ninguna solicitud de ayuda militar o de la Cruz Roja al gobierno federal.

Los militares y la Cruz Roja tendrían una capacidad limitada para proporcionar recursos clínicos, por lo que no se les ha hecho ninguna solicitud hasta la fecha, dijo Steve Buick, secretario de prensa de Shandro.

Si se necesita su asistencia, por ejemplo para proporcionar equipos o apoyo logístico como el transporte de pacientes, apoyaremos las solicitudes según corresponda, añadió.

Cuando se presenta una solicitud de asistencia de parte de un gobierno provincial, es el Ministerio de Seguridad Pública de Canadá que se encarga de coordinar la respuesta federal, que podría incluir la ayuda de la Cruz Roja, o de las Fuerzas Armadas canadienses, o el envío de ayuda federal, o una combinación de varios elementos, según un comunicado del Departamento de Defensa Nacional.

[Los miembros de las Fuerzas Armadas canadienses] están altamente capacitados y están listos para ofrecer asistencia en apoyo de las autoridades civiles durante cualquier crisis en Canadá, cuando el gobierno lo solicite, señaló el comunicado.

Fuente: CBC / RCI / Adaptación RV

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