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Elecciones en Canadá: candidatos buscan establecer su interpretación del voto

Un cartel de Elecciones Canadá.

Un afiche indica un centro de votación en las elecciones federales canadienses

Foto: La Presse canadienne / Adrian Wyld

RCI

El resultado de las singulares y sorprendentes elecciones en Canadá puede depender de cómo ven los votantes los comicios a llevarse a cabo el próximo lunes 20 de septiembre: como un referéndum en torno a un primer ministro o la elección de un gobierno.

En declaraciones a los periodistas en Kanata, Ontario, el 13 de septiembre, el líder conservador Erin O'Toole habló de las elecciones como un referéndum sobre la persona que ocupa el cargo de Primer Ministro.

Estas elecciones, dijo O’Toole, son sobre si queremos o no recompensar a Justin Trudeau por romper su promesa y convocar a unas elecciones innecesarias de 600 millones de dólares en medio de una pandemia

La relevancia de ese costo es discutible. Las últimas elecciones federales costaron 500 millones de dólares y unas nuevas elecciones se iban a llevar a cabo en algún momento en los próximos dos años, pero O'Toole estaba más interesado en hablar del carácter y la personalidad del líder liberal.

De pie frente a un castillo inflable en un evento en el que O'Toole debía nominalmente hablar de sus propuestas sobre las prestaciones parentales, el líder conservador se lanzó a un ataque personal contra el Primer Ministro, llegando a sugerir que no respetaba a Trudeau como persona.

O'Toole, quien hasta antes del lunes hablaba de su campaña positiva, describió a Trudeau como privilegiado, interesado, divisivo e indigno de confianza. Ya embarcado en una lista de adjetivos, O'Toole calificó a Trudeau de hombre que no es feminista, ni ecologista, ni servidor público... es un hombre centrado única y directamente en sí mismo.

Las diferencias entre Justin Trudeau y yo son muy marcadas. Yo crecí en los suburbios. Mis vecinos eran obreros en una fábrica de autos. Mi padre trabajaba para General Motors, dijo O'Toole, olvidando mencionar que su padre fue diputado de Ontario durante casi 20 años, representando la misma circunscripción que O'Toole representa ahora a nivel federal.

O'Toole se presentó como alguien humilde, práctico y serio.Nunca he pretendido ser algo que no soy, dijo, aunque los observadores de su campaña de liderazgo podrían objetar tal afirmación.

También advirtió que un voto para cualquier otro partido que no sean los conservadores de Canadá es un voto para tener más de lo mismo de parte del señor Trudeau.

El 12 de septiembre, O'Toole dijo que si quieres enviar un mensaje al señor Trudeau por convocar a estas elecciones innecesarias de 600 millones de dólares en medio de una pandemia, tu única opción es votar por los conservadores.

La amenaza del Partido Popular

El giro de O'Toole esta semana podría tener relación con la presencia del Partido Popular de Canadá y el hecho de que algunos seguidores tradicionales de los conservadores parecen estar migrando hacia el nuevo partido de extrema derecha encabezado por Maxime Bernier.

Si O’Toole no puede criticar directamente al PPC, al menos puede intentar centrarse en un elemento que une a los seguidores de ambos partidos: la aversión a Trudeau.

Convertir estas elecciones en un referéndum sobre el actual Primer Ministro puede favorecer al aspirante O’Toole. Y es muy fácil tomar como objetivo a Justin Trudeau.

En 2019, los conservadores y los neodemócratas trataron de convertir las elecciones en un balance de cuentas sobre los primeros cuatro años de Trudeau en el poder. Para los liberales, el tema de las elecciones pasó a ser es una elección, no un referéndum, algo que habían recogido de la campaña de reelección de Barack Obama.

El ex presidente de Estados Unidos era otro candidato joven e interesante que prometía un gran cambio. Si las elecciones presidenciales estadounidenses de 2012 hubieran girado únicamente en torno a si Obama había estado a la altura de las grandes expectativas, él podría haber perdido en las urnas.

El líder liberal Justin Trudeau, a la izquierda, y el líder del Partido Conservador de Canadá Erin O'Toole.

El líder liberal Justin Trudeau, a la izquierda, y el líder conservador Erin O'Toole, a la derecha, son los principales contendientes en las elecciones canadienses.

Foto: CBC / Erin O'Toole/Creative Commons

Personalidades versus políticas

Obama logró que cuando los estadounidenses voten, no lo hagan simplemente marcando un aprobado o un reprobado sobre el presidente de turno. Les convenció de que estaban eligiendo cómo será gobernado el país en el futuro. En 2012, la elección fue entre el demócrata Obama y el candidato republicano Mitt Romney.

En 2019, Trudeau hizo su propia campaña de reelección más difícil de lo que tenía que ser, pero ganó la discusión más profunda sobre si el país debe continuar con su programa de gobierno liberal o si debía volver a cómo estaban las cosas bajo el conservador Stephen Harper.

Dos años más tarde, Trudeau está presentando otra versión del mismo argumento, pero esta vez, es mucho más fácil poner el foco en él.

Trudeau, que ya era una celebridad nacional antes de ser político, ha estado muy presente como primer ministro y lleva ya seis años en el cargo. El momento de llamar a elecciones fue una decisión enteramente suya. Durante las últimas semanas, ha sido seguido por turbas de manifestantes antivacunas. Además, no siempre ha podido evitar responder a sus burlas e insultos.

Trudeau nunca ha dudado en hacer promesas ambiciosas o en aceptar fácilmente que su gobierno debería hacer algo para solucionar un problema. Le ha costado, o no lo ha hecho, demostrar que su gobierno ha hecho progresos. No importa cuántas veces diga que el gobierno levantó 109 avisos de hervir el agua antes de beberla en las comunidades indígenas, se le recordará que él prometió levantar todas esas medidas a estas alturas.

Tanto los conservadores como los neodemócratas se complacen en sugerir que Trudeau ha hecho poco más que cruzarse de brazos durante los últimos seis años, cuando en realidad un análisis minucioso de los trabajos llevados adelante por los liberales presenta un panorama más complejo.

Después de presentar las elecciones como un momento único en agosto, Trudeau tardó en subrayar las diferencias entre él y los demás líderes. Mientras tanto, O'Toole ha estado intentando reducir las diferencias entre liberales y conservadores, haciendo guiños a temas como la desigualdad, la reconciliación y el cambio climático.

Si O'Toole está intentando ahora poner el foco en Trudeau, también está intentando que sea más fácil elegir a los conservadores.

Trudeau tiene ahora mucho para decir sobre O'Toole. El líder conservador no dirige, engaña, es una de las frases favoritas de Trudeau. Pero en la última semana de la campaña, también ha puesto énfasis en la idea de que se trata de una elección de programas de gobierno.

En Richmond, una ciudad en Columbia Británica, Trudeau apareció junto a Andrew Weaver, un ex líder de los Verdes en esa provincia y científico medioambiental, que elogió la acción y la agenda climática del gobierno federal liberal.

Esto es lo que está en juego en estas elecciones, dijo Trudeau, señalando que otros expertos han respaldado su plan de gobierno. ¿Continuamos y avanzamos aún más rápido y con más fuerza en la lucha contra el cambio climático, o dejamos que Erin O'Toole nos haga retroceder?, explicó.

En Surrey, Columbia Británica, Trudeau dijo que el señor O'Toole ha dejado la elección muy, muy clara. El candidato liberal pasó a enumerar algunas de las cosas que los canadienses podrían elegir el 20 de septiembre, desde un control más estricto de las armas de fuego hasta el plan de vivienda liberal, haciendo de paso énfasis en los derechos de los canadienses que se vacunaron.

Este es el momento para un liderazgo progresista y nosotros somos la mejor opción progresista, dijo, diciendo a los habitantes de Columbia Británica que si querían una ampliación de la atención infantil, debían votar por los liberales.

Por mucho que la imagen personal de Trudeau esté desgastada tras seis años en el cargo de primer ministro de Canadá, todavía podría ser visto más favorablemente que O'Toole. A pesar de que las encuestas dicen que los liberales han vuelto a empatar con los conservadores, los votantes no parecen haber dado completamente la espalda al líder liberal.

La mayoría de los votantes también parece preferir un gobierno liberal a un gobierno conservador: Abacus Data encontró que el 60% de los canadienses elegiría una mayoría o minoría liberal, mientras que el 40% elegiría una mayoría o minoría conservadora.

Pero si la cuestión central en los últimos días de estas elecciones se convierte simplemente en si los votantes están satisfechos con Trudeau y su decisión de llamar a elecciones, las posibilidades de un triunfo de Trudeau podrían disminuir.

Si, en cambio, estos comicios son vistos como una elección clara entre opciones muy diferentes, Trudeau podría tener mayores posibilidades de seguir gobernando.

Fuente: CBC / A. Wherry / RCI / Adaptación RV

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