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Aumento del Covid-19 en Alberta: el gobierno de esa provincia admite que se equivocó

El primer ministro de Alberta, Jason Kenney habla delante de un micrófono.

El primer ministro de Alberta, Jason Kenney, anunció el miércoles el estado de emergencia de salud pública y nuevas y radicales medidas contra el Covid-19 para la provincia, al tiempo que pedía disculpas por la gestión de la pandemia por parte de su gobierno.

Foto: (JeffMcIntosh/The Canadian Press)

RCI

"Ahora está claro que nos equivocamos, y por ello pido disculpas", declaró este miércoles 15 de septiembre Jason Kenney, el primer ministro conservador de Alberta, una provincia canadiense duramente golpeada por el Covid-19 debido a la insuficiencia de las medidas de control de la pandemia, según los médicos.

Ante una crisis de salud que está apunto de desbordar la capacidad de los hospitales de la provincia, Kenney declaró este miércoles el estado de emergencia de salud pública e introdujo una serie de estrictas medidas de aplicación inmediata para combatir la propagación del Covid-19.

Las medidas incluyen un nuevo programa que exige a las personas que presenten una prueba de vacunación o un resultado negativo en la prueba de Covid-19 para poder ingresar a negocios y eventos sociales que participen en el programa.

La decisión tomada esta primavera de pasar de un enfoque pandémico a uno endémico, o de aprender a convivir con el virus, parecía lo más adecuado basándose en los datos de otras jurisdicciones con tasas de vacunación similares, explicó Kenney en una conferencia de prensa.

Alberta registró ayer 1.609 nuevos casos de Covid-19, y otros 24 fallecimientos.

Para evitar que la crisis continúe, debemos hacer tres cosas urgentemente. En primer lugar, debemos maximizar nuestra capacidad de atención sanitaria. En segundo lugar, reducir la transmisión del virus reduciendo la interacción con otras personas. Y en tercer lugar, tenemos que vacunar al mayor número posible de personas, dijo el Primer Ministro de la provincia de Alberta.

Según Kenney, si no se aplican estas medidas, en 10 días los hospitales en esa provincia podrían quedarse sin personal y sin camas de cuidados intensivos.

Alberta, con una población de 4,4 millones de habitantes, registraba hasta el 15 de septiembre más de 18.000 casos activos, la mayor cantidad de todas las provincias. Tenía 877 personas hospitalizadas con la enfermedad, incluidas 218 en cuidados intensivos. En cambio, Ontario, con una población de 15 millones de habitantes, tenía solamente 346 personas hospitalizadas, 188 de ellas en cuidados intensivos.

Nuevas restricciones y un "programa de exención"

Las nuevas medidas incluyen restricciones a los restaurantes, las reuniones en interiores, las bodas y los funerales, los comercios al detalle, los locales de entretenimiento, así como los deportes y el entrenamiento físico en espacios interiores.

En las últimas semanas, el gobierno había enfrentado repetidos llamados de parte de los médicos, de la oposición neodemócrata y de grupos empresariales para que se establezca en Alberta un pasaporte de vacunación, como han hecho otras provincias.

La respuesta del gobierno de Kenney es la creación de lo que llama un programa de exención de restricciones, pero que la población ha empezado a llamar como pasaporte de vacunación.

Kenney dijo que el gobierno decidió a regañadientes introducir ese programa a pesar de su anterior preocupación por los pasaportes de vacunación.

Anteriormente me había comprometido a no introducir la prueba de vacunación debido a las preocupaciones que tenía en torno a los derechos de privacidad, dijo.

Pero la primera obligación del gobierno debe ser evitar un gran número de muertes evitables. Debemos afrontar la realidad a la que nos enfrentamos. No podemos desear que desaparezca. Moral, ética y legalmente, la protección de la vida debe ser nuestra principal preocupación, dijo Kenney.

Siete médicos rodean a un paciente en una habitación de hospital.

Médicos rodean a un paciente con Covid-19 en una cama de hospital.

Foto: La Presse canadienne / Nathan Denette

Ese programa de exención establece que los albertenses que reúnan los requisitos para vacunarse tendrán que presentar una prueba de inmunización expedida por el gobierno o una prueba negativa de Covid-19 para poder ingresar a comercios, locales y eventos sociales que soliciten exenciones en virtud del programa.

Para entrar a estos establecimientos, que incluyen restaurantes, bares y eventos organizados en interiores, los mayores de 12 años deberán mostrar su prueba de vacunación o un resultado negativo reciente de la prueba.

No se obligará a nadie a vacunarse en contra de su voluntad, y se ofrecerá la opción de una prueba negativa como alternativa, dijo Kenney. Pero con los pacientes no vacunados que están sobrecargando nuestros hospitales, ésta es ahora la única opción responsable que tenemos, dijo.

Los negocios que decidan pedir una prueba de vacunación o un test Covid-19 negativo operarán con menos restricciones. Los establecimientos que no quieran pedir una prueba de vacunación funcionarán con las nuevas normas más estrictas.

Las nuevas medidas de salud pública que entraron en vigor este jueves 16 de septiembre establecen que el trabajo desde casa será obligatorio a menos que el empleador determine que es necesaria la presencia física del empleado.

Las reuniones privadas en interiores para personas totalmente vacunadas se limitan a una sola familia, más otra, hasta un máximo de 10 personas. No hay restricciones para los niños menores de 12 años.

Las personas que pueden ser vacunadas pero que no lo han hecho no pueden asistir a ninguna reunión social privada en espacios interiores.

Las reuniones sociales privadas al aire libre están limitadas a un máximo de 200 personas, manteniendo siempre una distancia de dos metros.

Los lugares de culto deben limitar la asistencia a un tercio de la capacidad determinada por el código de incendios. Las mascarillas serán obligatorias y se exigirá un distanciamiento físico entre las familias.

No habrá restricciones de asistencia en eventos e instalaciones al aire libre, pero se deberá mantener una distancia física de dos metros.

Las escuelas tendrán que disponer de mascarillas obligatorias para los alumnos de cuarto curso en adelante, así como para el personal y los profesores de todos los cursos. Habrá exenciones para las escuelas con planes de seguridad alternativos.

Se permitirán las actividades deportivas y recreativas infantiles en interiores, con requisitos de distanciamiento físico y el uso de mascarillas cuando sea posible.

Otra serie de medidas entrará en vigor el próximo lunes 20 de septiembre. Esas medidas incluyen que los restaurantes se limitarán a ofrecer comida solamente al aire libre, con un máximo de seis personas por mesa. La venta de licores seguirá terminando a las 22.00 horas y el consumo se detendrá a las 23.00 horas.

Las bodas y los funerales en interiores estarán limitados a 50 asistentes o al 50% de la capacidad de asistencia según el código de incendios. No se permitirán recepciones sociales en interiores.

Las ceremonias al aire libre para bodas y funerales se limitarán a 200 personas. Se aplicarán restricciones sobre el consumo de alcohol.

La asistencia a locales comerciales y recreativos se limitará a un tercio de la capacidad según el código de incendios. Las personas sólo podrán asistir con su familia o con dos contactos cercanos en el caso de las personas que vivan solas.

No se permitirán actividades deportivas, de entrenamiento físico y recreativas en interiores para adultos. Se permitirán los entrenamientos individuales o las sesiones de ejercicios, pero con una distancia de tres metros.

Rachel Notley habla a la prensa.

La líder del Nuevo Partido Democrático de Alberta, Rachel Notley, fustigó las acciones y las declaraciones de Jason Kenney.

Foto: Radio-Canada

Kenney dice que no se equivocó al levantar las restricciones en julio

Kenney matizó posteriormente sus disculpas diciendo que fue un error pasar demasiado pronto de la gestión de la pandemia a la gestión de la endemia, pero que no creía que fue un error levantar en julio las restricciones de salud pública.

No, no me disculpo por la decisión de relajar las restricciones de salud pública en el verano... cuando las cifras estaban disminuyendo y el número de vacunas estaba subiendo.
Jason Kenney, primer ministro de la provincia de Alberta.

Kenney dijo que mantener las restricciones de salud pública en verano habría provocado un incumplimiento masivo y aún más enojo.

Rachel Notley, la líder del Nuevo Partido Democrático, dijo que la crisis actual es culpa de Kenney y que él debe asumir su responsabilidad.

Lo que vimos del primer ministro no fue una disculpa. Fue un intento vergonzoso de eludir la responsabilidad. Jason Kenney y el Partido Conservador Unido actuaron imperdonablemente tarde y ahora todos los albertenses tendrán que pagar el precio de su cobardía.
Rachel Notley, líder del Nuevo Partido Democrático en Alberta.

Notley también instó a los albertenses a unirse y seguir las reglas de protección de la salud pública.

Fuente: CBC / RCI / Adaptación RV

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