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Elecciones en Canadá: el debate entre candidatos muestra una ajustada lucha electoral

Cinco políticos canadienses en campaña.

Erin O'Toole, Justin Trudeau, Annamie Paul, Jagmeet Singh e Yves-François Blanchet en el escenario del debate televisado.

Foto: Radio-Canada

RCI

Los líderes de los partidos federales que competirán en las urnas el próximo 20 de septiembre llevaron a cabo este miércoles 8 de septiembre el primero de los dos debates consecutivos ante las cámaras del difusor público nacional, Radio-Canada.

En el debate participaron el candidato liberal y actual primer ministro de Canadá, Justin Trudeau, el conservador y líder de la oposición oficial Erin O’Toole, el neodemócrata Jagmeet Singh, la verde Annamie Paul y el bloquista Yves-François Blanchet, cuyo partido presenta candidatos solamente en la provincia de Quebec.

No participó en el debate el candidato populista Maxime Bernier porque los organizadores del evento dijeron que su partido, considerado como de extrema derecha, no tiene suficiente presencia en el electorado al no haber conseguido al menos un 4 por ciento de los votos en las últimas elecciones.

Este encuentro de rivales políticos, que se llevó a cabo en lengua francesa, una de las lenguas oficiales de Canadá, tuvo momentos animados y cruces acalorados que permitieron vislumbrar, pero no ilustraron con detalle la amplitud de las diferencias políticas entre ellos.

Los temas oficiales del debate, que duró dos horas, fueron el cambio climático, el costo de vida, la identidad cultural, la pandemia y las vacunas obligatorias, además de la justicia y la política exterior.

Los cinco líderes también aportaron algunos temas de su interés, como la confianza e integridad y debatieron si estas elecciones eran realmente necesarias.

¿Por qué ha convocado a elecciones en medio de una pandemia? preguntó el conservador Erin O'Toole en su primer intercambio con el líder liberal Justin Trudeau al abordar el tema de la obligatoriedad de las vacunas.

El líder del Nuevo Partido Democrático, Jagmeet Singh, saltó al ruedo añadiendo que la única razón para convocar a unas elecciones es el egoísmo, es para obtener más poder. Eso no era lo correcto.

Trudeau, quien en los días previos al debate se ha enfrentado en sus actos de campaña a manifestantes hostiles opuestos a las vacunas, se mantuvo firme argumentando, como lo ha hecho desde el inicio de la campaña, que los canadienses merecen opinar sobre cómo debería salir el país de la pandemia.

Los espectadores pueden ver lo profundas que son las diferencias en nuestras posiciones sobre cómo debe tratarse la pandemia, dijo Trudeau en uno de los pocos chispazos que surgieron en un debate cuyo formato dio pocas oportunidades para ampliar los argumentos.

El conservador O'Toole se encontró a la defensiva desde el principio por haber hecho público el costo de la plataforma electoral de su partido apenas unas horas antes del debate.

El análisis de ese documento, proporcionado por el responsable parlamentario del presupuesto, confirmó claramente lo que O'Toole no quiso decir en el primer debate en francés de la semana pasada: que bajo un gobierno conservador el acuerdo de 6.000 millones de dólares para el cuidado de los niños alcanzado por los liberales con el gobierno de Quebec, François Legault, sería una transferencia única de un monto todavía no definido.

El gobierno liberal ha firmado acuerdos de cinco años con ocho provincias y dos territorios para financiar el aumento de las plazas de guardería y reducir los costos del cuidado de la infancia a un promedio de 10 dólares al día para 2026. El plan de los conservadores es abolir esta iniciativa de un plan nacional de guarderías.

Vamos a ayudar a todas las familias de Quebec de forma inmediata, dijo O'Toole, añadiendo que trabajaría estrechamente con el primer ministro de esta provincia, François Legault en materia de atención infantil. Habrá una transición porque nuestro plan va a ayudar a todas las familias de Quebec.

Trudeau respondió que O’Toole no entiende nada de la atención infantil en Quebec, añadiendo que el conservador "eliminará los 6.000 millones de dólares que habrían creado 37.000 nuevas plazas de guardería. Las familias de Quebec llevan meses e incluso años esperando por esas plazas y él dice que no".

Un cartel electoral de una candidata colocado en el poste de una calle.

En estas elecciones federales participa el número más elevado de candidata mujeres.

Foto: RCI / Samir Bendjafer

Un debate sin argumentos demoledores

Los debates de los líderes federales siempre llegan acompañados de grandes expectativas. Pero es raro que ofrezcan el tipo de momentos dramáticos o puntos de inflexión que puedan influir en el resultado. El debate de este 8 de septiembre no fue una excepción.

Lo que sí reveló el encuentro de los políticos es que el ritmo lánguido de esta campaña de verano ha terminado. Sus mensajes, sus esfuerzos por desmarcarse de sus oponentes, las ocasionales escaramuzas, mostraron que los líderes de los partidos saben que las encuestas de opinión pública, a las que dicen ignorar, tienen razón.

La carrera electoral se encuentra muy reñida y un gobierno mayoritario parece inalcanzable para los dos candidatos principales, Trudeau y O'Toole. Muchos votantes siguen sin comprometerse rumbo al 20 de septiembre.

Estos elementos indican que el segundo debate, que se llevará a cabo este 9 de septiembre, esta vez en inglés, será de gran importancia para su futuro político. El reto al que se enfrentan los líderes es destacarse de los demás.

El líder del Bloc, Yves-François Blanchet, demostró una vez más que sigue siendo un oponente formidable en los debates en lengua francesa, provocando tanto a Trudeau como a O'Toole, mientras sostiene que él y su partido son los únicos que protegerán los intereses de los quebequenses en Ottawa.

La líder del Partido Verde, Annamie Paul, ha pasado la mayor parte de esta campaña en el centro de Toronto, donde espera ganar un escaño en su tercer intento. Anoche, se encontró en el centro del escenario tratando de llegar a los votantes de otras partes del país, pero a menudo le costó participar en el debate de dos horas que se llevó a cabo en el Museo Canadiense de Historia, al otro lado del río Ottawa, frente a la colina del Parlamento.

El encuestador David Coletto, que dirige la empresa Abacus Data, dijo que estos debates tienen más valor de lo que la gente cree, aún cuando no haya un cambio evidente en las encuestas ni haya un golpe de gracia.

Tienes una oportunidad, como ninguna otra durante una campaña, para hablar con millones de personas que están sintonizando y hacerlo de una manera que te permita contrastar con los otros candidatos en ese escenario, dijo.

Así que esta noche, los líderes harán todo de nuevo, en inglés, cubriendo la mayoría de los mismos temas ante otra audiencia nacional. Será una oportunidad en el único debate en inglés para tratar de ganar el apoyo de los votantes cuando sólo faltan once días para que se abran las urnas para elegir un nuevo gobierno en Canadá.

Fuente: CBC / C. Hall / RCI / Adaptación RV

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