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Canadá se enfrenta a la cuarta ola del Covid-19

Enfermeras y médicos trabajan alrededor de un paciente que recibe oxígeno.

Autoridades de salud en Canadá señalaron que el país se encuentra al inicio de la cuarta ola de la pandemia.

Foto: La Presse canadienne / Nathan Denette

RCI

Con el aumento de nuevos casos de Covid-19 en varias provincias tras una pausa estival, hay más indicios que muestran que Canadá se encuentra al inicio de una cuarta oleada de la pandemia, que podría ser drásticamente diferente a las anteriores debido al aumento de las tasas de vacunación, pero el país no estará libre de enfrentar situaciones difíciles.

El promedio de nuevos casos diarios en el país en los últimos siete días se acerca a los 1.300, lo que representa un aumento de casi el 60% en comparación a la semana anterior, con un repunte de casos principalmente en Columbia Británica, Alberta, Saskatchewan, Ontario y Quebec.

Estamos absolutamente en la cuarta ola. No hay duda de ello.
Una cita de Peter Juni, director científico de la Mesa de Asesoramiento Científico sobre el Covid-19 en Ontario.

A diferencia de las oleadas anteriores que desbordaron varios sistemas hospitalarios y provocaron una serie de trágicos fallecimientos en los centros de cuidados de larga duración, se espera que esta nueva oleada no sea tan mortífera.

Los niveles de vacunación en todo el país han cambiado la situación. Aproximadamente el 60% de los canadienses se encuentran actualmente totalmente vacunados, y las investigaciones siguen demostrando que las principales vacunas ofrecen altos niveles de protección contra una enfermedad grave, incluso contra la variante delta que se propaga rápidamente.

Podemos tener efectivamente más casos en nuestra población sin tener necesariamente un impacto grave en nuestro sistema de salud, pero esto no significa que estemos fuera de peligro, explicó Ashleigh Tuite, epidemióloga de la Escuela de Salud Pública Dalla Lana de la Universidad de Toronto.

Varios expertos subrayaron la necesidad de mantener las precauciones como el uso de mascarillas para evitar lo peor que podría traer esta ola, y que se deben hacer esfuerzos para lograr que el mayor número posible de canadienses se vacunen.

Lo concreto es que no podemos volver a la normalidad porque seguimos enfrentando el desafío de tener una gran proporción de personas que sigue sin vacunarse.
Una cita de Peter Juni, director científico de la Mesa de Asesoramiento Científico sobre el Covid-19 en Ontario.
Peter Juni.

Peter Juni, director científico de la Mesa de Asesoramiento Científico sobre el Covid-19 en Ontario

Foto: Radio-Canada / CBC News

El 90% de los casos de Covid-19 se registra entre los no vacunados

En las últimas semanas se ha visto que las personas no vacunadas en todo el mundo son las más vulnerables a la variante delta, altamente contagiosa, con un aumento de los casos, incluyendo infecciones graves y fallecimientos. Este impacto se ha visto en zonas de baja cobertura de vacunaciones, que van desde regiones enteras de África hasta ciertos estados en Estados Unidos.

Esta será una enfermedad que afectará mayoritariamente a los canadienses no vacunados y a las poblaciones vacunadas insuficientemente, explicó el doctor Isaac Bogoch, médico especialista en enfermedades infecciosas y miembro del grupo de trabajo sobre la vacuna Covid-19 en Ontario.

Los últimos datos federales de salud pública disponibles muestran que aproximadamente el 90% de todos los casos de Covid-19 registrados en Canadá desde el inicio de la campaña de vacunación en el país a mediados de diciembre se han producido entre personas no vacunadas.

Sólo una pequeña parte de los casos, el 0,5 por ciento, fue reportada entre personas totalmente vacunadas, con un desglose similar para las hospitalizaciones y las muertes durante el mismo lapso.

En comparación con las personas no vacunadas, los casos de Covid-19 registrados entre las personas totalmente vacunadas tenían un 70% menos de probabilidades de ser hospitalizadas y un 51% menos de probabilidades de morir como consecuencia de la pandemia, según la última actualización federal.

El doctor Bogoch subrayó que, a medida que más y más personas se vacunan, la esperanza es que el número total de personas que caen gravemente enfermas o mueren a causa de la infección se mantenga relativamente bajo, incluso si los casos de Covid-19 siguen aumentando.

Seguiremos viendo casos positivos entre los vacunados, pero proporcionalmente no supondrán hospitalizaciones.
Una cita de Isaac Bogoch, médico especialista en enfermedades infecciosas.
Isaac Bogoch en su escritorio.

Isaac Bogoch, especialista en enfermedades infecciosas del Hospital General de Toronto.

Foto: Radio-Canada / Frédéric Lacelle

Es posible la presión sobre el sistema de salud

Dado que alrededor del 40% de la población total del país aún no está completamente vacunada con las dos dosis, esto significa que millones de personas, incluyendo todos los niños en Canadá menores de 12 años, que aún no son elegibles a ser vacunados, siguen estando en situación de riesgo.

Si una gran proporción de esas personas cae enferma en un corto período de tiempo, nuestro sistema de salud se verá afectado y tendremos problemas, dijo Bogoch.

Su advertencia se produce en un momento en que los canadienses se enfrentan a una diversidad de medidas de precaución contra la pandemia, con algunas provincias que decidieron abandonar por completo muchas de ellas.

Por ejemplo, desde el pasado 1 de julio, el gobierno conservador de la provincia de Alberta decidió levantar casi todas las restricciones de salud pública. Además, esta provincia tiene previsto reducir los requisitos de aislamiento en caso de contagio, el rastreo de contactos y las pruebas asintomáticas a partir de la próxima semana. Saskatchewan también hizo lo mismo al levantar la mayoría de sus restricciones recientemente.

Juni dijo que con la variante delta circulando ampliamente, no es el momento para que otras provincias, como Ontario, flexibilicen aún más sus normas. Eso no significa volver a un cierre total, añadió, sino mantener las precauciones cotidianas como el uso de máscaras y anular las grandes reuniones.

Si dejamos que las cosas sigan como están, y adoptamos medidas similares a las de Alberta, podríamos tener en un plazo relativamente corto, de seis a ocho semanas, unos 20.000 casos en las unidades de cuidado intensivo .
Una cita de Peter Juni, director científico de la Mesa de Asesoramiento Científico sobre el Covid-19 en Ontario.

El doctor David Naylor, que dirigió la investigación federal sobre la respuesta de Canadá a la epidemia de Síndrome Respiratorio Agudo Severo (SRAS) en 2003 y que ahora copreside el grupo de trabajo del gobierno federal sobre el Covid-19, dijo que llegar a tener el sistema de salud desbordado es mucho menos probable, dado el claro debilitamiento del lazo entre el número de casos y las hospitalizaciones, gracias a las vacunas.

Naylor está de acuerdo en que podría producirse una grave presión sobre los hospitales si el número de casos llega a elevarse demasiado, en un momento en que el personal médico de primera línea se encuentra agotado.

Esa presión también obstaculizará los esfuerzos para eliminar el enorme retraso en la provisión de servicios de salud que existe en todo Canadá, dijo Naylor.

También son preocupantes las preguntas sin respuesta sobre cómo afecta el Covid-19 al cuerpo humano, ya sea mediante la aparición de síntomas persistentes tras una infección o por los posibles efectos a largo plazo entre los niños y adolescentes.

Ashleigh Tuite.

Ashleigh Tuite, epidemióloga de la Escuela de Salud Pública Dalla Lana de la Universidad de Toronto.

Foto: Université de Toronto / Nick Iwanyshyn

Alentar la vacunación es crucial

Además de las precauciones básicas, lo más importante en este momento es animar a más canadienses a vacunarse, dijo el doctor Alexander Wong, especialista en enfermedades infecciosas en la Universidad de Saskatchewan. Esto para proteger a todos los que aún no se han vacunado o que corren un mayor riesgo, incluyendo los niños, los adultos mayores con sistemas inmunitarios más débiles y las personas inmunodeprimidas de cualquier edad.

Esto podría significar hacer obligatoria la vacuna o establecer un sistema de certificados de prueba de vacunación, dijo.

Manitoba ya ha puesto en marcha una tarjeta de vacunación y una aplicación para teléfonos inteligentes que concede privilegios especiales a los residentes totalmente vacunados. Por su lado, el ministro de Salud de la provincia de Quebec anunció este 10 de agosto que a partir del 1 de septiembre se pondrá en marcha un sistema de pasaporte de vacunación para combatir el aumento de los casos de la pandemia.

Ante los primeros indicios de una ola de la variante delta y la proximidad del otoño, los esfuerzos para aumentar la proporción de canadienses totalmente vacunados y reforzar las precauciones individuales, según los consejos locales de salud pública, son medidas cruciales para reducir la propagación del virus y disminuir el riesgo de un resurgimiento que podría llevar al desborde de la capacidad de atención médica este próximo otoño e invierno, dijo la doctora Theresa Tam, jefa de salud pública de Canadá, en un comunicado el 10 de agosto.

Lo que no es una opción, coinciden varios expertos, es dejar que este virus siga simplemente su curso.

El número de reproducción de los contagios en muchos lugares del país es superior a uno, y eso significa que estamos en un periodo de crecimiento exponencial. Lo que esto nos dice es que si no hacemos nada, vamos a seguir teniendo un mayor aumento de casos.
Una cita de Ashleigh Tuite, epidemióloga de la Escuela de Salud Pública Dalla Lana de la Universidad de Toronto.

Fuente: CBC / L. Pelley / RCI / Adaptación RV

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