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Hace más de 40 días que no llueve en Vancouver

Los árboles se están muriendo de calor y por falta de lluvia en Vancouver.

Los árboles se están muriendo de calor y por falta de lluvia en Vancouver.

Foto: Radio-Canada / Ben Nelms

RCI

La ciudad más grande en la costa oeste canadiense, reconocida por ser una de las más lluviosas en el país, lleva más de 40 días sin una sola gota medible, según los meteorólogos.

El Departamento de Medioambiente de Canadá dijo que el Aeropuerto Internacional de Vancouver vio llover por última vez el 15 de junio. Se espera que la racha de 41 días sin lluvia continúe, lo que coloca a la ciudad en camino de romper un récord de décadas.

La agencia meteorológica utiliza los datos del aeropuerto para representar la zona de Vancouver.

No vemos ninguna precipitación en el horizonte, dijo el meteorólogo Bobby Sekhon. La próxima semana seguirá siendo seca en Vancouver e incluso durante el fin de semana largo.

Los meses de julio y agosto suelen ser secos en el sur de Columbia Británica. La diferencia este año es que la lluvia cesó semanas antes de lo habitual y no volvió a aparecer, dijo Sekhon.

Debido a que [el período seco] comenzó a mediados de junio, esto es excepcional, dijo el meteorólogo.

Los árboles y las plantas de la costa sur de Columbia Británica suelen estar bien adaptados a los inviernos y primaveras húmedos seguidos de veranos más secos, según los expertos forestales, pero el actual periodo prolongado seco, unido a la ola de calor que batió récords a finales de junio, ha sido muy duro para la vegetación.

Las plantas pueden sobrevivir con su energía almacenada durante algún tiempo... pero a largo plazo, estos impactos pueden acumularse, dijo Sally Aitken, profesora de silvicultura en la Universidad de Columbia Británica, en Vancouver.

Efectos a largo plazo

La falta de agua afecta a las plantas de dos maneras diferentes, explicó Aitken. A corto plazo, la sequía interfiere en la capacidad de las plantas para mantener vivas las células existentes. A largo plazo, son incapaces de crecer porque no tienen suficiente agua para absorber el dióxido de carbono como parte del proceso de fotosíntesis.

Muchos de los grandes árboles de coníferas comunes en Vancouver, como el abeto de Douglas, están adaptados a la sequía y estarán bien, según Aitken. Pero dijo que los árboles que crecen en suelos poco profundos, como en los acantilados rocosos junto al mar, no tienen la opción de empujar sus raíces a mayor profundidad para encontrar agua y serían los primeros en desaparecer.

Sally Aitken, sonriendo, en un bosque.

Sally Aitken, profesora en el Departamento de Ciencias Forestales y de Conservación de la Universidad de Columbia Británica.

Foto: Gracieuseté Sally Aitken

La mayor parte del sur de Columbia Británica se encuentra sufriendo la sequía, al igual que el interior central de la provincia. Aitken dijo que los investigadores ya han observado marchitarse a cedros rojos y abetos que crecen en suelos poco profundos en el este de la isla de Vancouver.

Aitken dijo que es probable que esta situación se haga más frecuente a causa del calentamiento global, originado en buena parte por el uso de los combustibles fósiles.

Hay muchas cosas que no sabemos sobre cómo responderán estos bosques al cambio climático. Pero ciertamente, los impactos acumulativos son uno de ellos. Sabemos que los árboles en particular pueden soportar muchas adversidades a lo largo de sus vidas. Tienen vidas largas. Permanecen inmóviles y enfrentan múltiples situaciones difíciles durante su vida. Pero si estas situaciones se acumulan con demasiada rapidez o estos años extremos se hacen demasiado frecuentes, es probable que veamos una mayor mortalidad.
Sally Aitken, profesora de silvicultura de la Universidad de Columbia Británica de Vancouver.

La actual racha de sequía podría prolongarse en la zona de Vancouver durante varias semanas más, según Sekhon. El récord histórico de días sin lluvia fue establecido en 1951, cuando la ciudad permaneció sin recibir lluvia del 14 de junio al 10 de agosto.

Cuando las lluvias lleguen, los expertos esperan que sean abundantes.

Necesitamos bastante precipitación para normalizar la situación y no parece que vayamos a tener mucha lluvia, al menos a corto plazo, dijo el meteorólogo. Pero sabemos que a medida que nos adentramos en septiembre y octubre, ese es el período en el que empezamos a recibir el ciclo de las lluvias.

Fuente: CBC / E. Uguen-Csegne / RCI / Adaptación RV

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