1. Página de inicio
  2. Medioambiente
  3. Historia

Antiguos desechos humanos podrían explicar el declive de la población maya

Ruinas mayas de Tikal, en Guatemala.

Ruinas mayas de Tikal, en Guatemala.

Foto: Radio-Canada / Julie McNicoll

RCI

Los cambios climáticos extremos, tanto húmedos como secos, corresponden con el declive de la población de un asentamiento maya en América Central, según una nueva investigación llevada a cabo por investigadores de la Universidad McGill de Montreal, que analizó los indicadores hallados en los antiguos residuos humanos.

En un estudio publicado en abril en la revista Quaternary Science Reviews, los investigadores analizaron las concentraciones de biomarcadores en los desechos humanos, llamados estanoles fecales, que son unos compuestos químicos que fueron encontrados en las muestras un geólogo tomadas en un pequeño lago cerca de Itzan, un antiguo asentamiento maya en lo que ahora es Guatemala.

Benjamin Keenan, candidato al doctorado en el Departamento de Ciencias de la Tierra y Planetarias de la Universidad McGill y primer autor del estudio, dijo que los restos humanos no duran mucho en espacios como la selva tropical, pero las moléculas presentes en los desechos humanos sí.

Al observar las concentraciones de estanoles fecales que se conservaron en el lodo del lago adyacente al asentamiento, el equipo de investigadores pudo trazar un cuadro de los cambios de la población durante un período de 3.300 años.

Itzan es el escenario perfecto para utilizar los estanoles fecales como indicadores para obtener información sobre la relación entre los cambios en la población a lo largo del tiempo y los fenómenos climáticos extremos, dijo Keenan.

Esto se debe a que los desechos del asentamiento, erigido en un escarpado, habrían descendido por la ladera y llegado directamente al lago.

El lago es muy pequeño y es una especie de receptáculo para todo lo que se produce a su alrededor, explicó el investigador Benjamin Keenan.

El estudio descubrió que la población de Itzan disminuyó durante los periodos sobre los cuales se sabe que hubo sequías que duraron décadas o incluso siglos.

Estudios anteriores habían sugerido que la sequía podría haber provocado el colapso de la antigua civilización maya.

Campus de la Universidad McGill en Montreal, Canadá.

Campus de la Universidad McGill en Montreal, Canadá.

Foto: La Presse canadienne / Ryan Remiorz

Sin embargo, la investigación del equipo de la Universidad McGill también descubrió que probablemente se produjo un descenso de la población en Itzan durante un periodo muy húmedo, entre 400 y 200 años antes de Cristo.

Keenan afirmó que en ambos extremos, períodos prolongados muy secos y muy húmedos, la población disminuyó, probablemente debido a una migración masiva hacia regiones con clima más favorable.

Tener acceso suficiente al agua es algo importante para que una sociedad prospere, pero demasiada agua puede ser algo destructivo.

Keenan afirma que las condiciones medioambientales muy húmedas pueden perjudicar a la agricultura. El exceso de agua puede erosionar el suelo y poner en peligro la fuente de alimentos de una comunidad. Esa situación pudo haber destruido cultivos como el maíz, por ejemplo.

Se ve esta respuesta social en los dos extremos del clima, dijo el investigador.

El cambio climático ocurrido en el pasado era diferente del actual, que es ocasionado por las emisiones de gases de efecto invernadero provocadas por el ser humano, afirma Peter Douglas, profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra y Planetarias de la Universidad McGill y principal autor del estudio.

Aunque hasta cierto punto ese cambio climático pudo haber sido inducido por el ser humano, por ejemplo mediante una intensa deforestación que causó la erosión del suelo o secó la tierra, muchos expertos afirman que los extremos climáticos que afectaron a la sociedad maya fueron probablemente ocasionados por el fenómeno meteorológico de El Niño.

Sin embargo, la respuesta de la sociedad, que es la migración masiva de un asentamiento, es similar a la que podríamos ver en el futuro, dijo Douglas.

Basándonos en lo que sabemos, el cambio climático que podemos esperar en los próximos 100 años va a ser, al menos a escala global, mucho más intenso, dijo el profesor Douglas.

[Este estudio] refuerza el argumento de que sí, que cuando se produce un cambio climático la gente tiene que adaptarse y se adapta cambiando sus sociedades y trasladándose a otro lugar.
Peter Douglas, profesor del Departamento de Ciencias de la Tierra y Planetarias de la Universidad McGill.

Las muestras tomadas en el lago también revelaron que el territorio había sido habitado por los mayas mucho antes de lo que se había sugerido, unos 650 años antes de lo que señala el registro arqueológico, y que un número menor de mayas continuó viviendo allí después del momento en que los expertos creen que toda la civilización maya se derrumbó, alrededor del año 900.

El historiador del medioambiente, Alan MacEachern, profesor de la Universidad de Western, en London, Ontario, que no participó en el estudio, afirmó que esas muestras explican algunos vacíos de información dejados por los mayas.

Los [mayas] nunca hablaron realmente del clima como algo particularmente inusual, dijo MacEachern, añadiendo que esto hace que sea un reto para los científicos determinar si los eventos climáticos causaron o no el declive de su población. No hay fuentes escritas dejadas por ellos que digan que hubo una sequía.

Fuente: CBC / J Prévost-Manuel / RCI / Adaptación RV

Titulares