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Semana por la regularización de todas las personas sin papeles

Manifestantes marchan por el centro de Montreal.

Las manifestaciones tienen como escenarios a Montreal y Ottawa.

Foto: Andre Querry/Solidaritésansfrontiéres

Luis-Alberto Laborda

Entidades anunciaron una semana de protestas para denunciar el aumento de los rechazos de pedidos de refugio y demandar que todas las personas en el país sin estatus migratorio legal sean regularizadas.

El número de personas sin un estatus migratorio regularizado parece haber aumentado en los últimos meses en Canadá, según sostienen entidades dedicadas al tema.

Para denunciar y reclamar una solución a esa situación, diversos organismos comenzaron el domingo último la Semana de Acción Montreal-Ottawa, para pedir un estatus para todos y todas.

A pesar que diversos sectores económicos insisten en las dificultades para reclutar mano de obra, situación que es agravada por factores diversos, como la pandemia de coronavirus y un número reducido de recién llegados, son numerosas las personas que no han logrado regularizar su situación y residir en el país en legalmente.

En algunos casos, se trata de solicitantes que han visto sus pedidos de refugio rechazados y, tras numerosas apelaciones infructuosas, permanecen en el territorio sin papeles, dañando sus posibilidades de conseguir empleos seguros y bien pagados, así como de acceder a los servicios de salud y otras prestaciones sociales.

La entidad Solidaridad sin Fronteras (nueva ventana), una de las promotoras de las diversas manifestaciones que se llevarán a cabo a lo largo de esta semana, afirma quela pandemia de Covid-19 sigue afectando en mayor medida a las personas indocumentadas y a los inmigrantes en situación precaria. Excluidos de las ayudas económicas de emergencia, la asistencia social, la atención sanitaria y las guarderías subvencionadas, muchos luchan por pagar el alquiler, obtener alimentos y cubrir los gastos médicos urgentes.

Fallos adversos

Una parte de las personas que permanecen en suelo canadiense sin un estatus definido se encuentran en tal situación luego de los fallos adversos a sus peticiones de refugio, por parte de los tribunales migratorios.

Tal es el caso de Francisco Ramírez, quien tras arribar al país en 2008 vio su pedido rechazado por las autoridades al año siguiente.

En diálogo con RCI, el joven cuenta que hace 13 años decidió abandonar su méxico natal, ya que debido a su orientación sexual se enfrentó allí con situaciones de discriminación, amenzasas y acoso. Cansado de los malos tratos que padeció en la infancia, en la adolescencia y en su vida adulta, decidió refugiarse en Canadá. Pero no recibió la respuesta que esperaba.

El juez dijo que mi caso era creíble y que entendía mi situación, pero sostuvo que lo mejor que podría hacer yo era irme a vivir a Puerto Vallarta, en México.
Francisco Ramírez, solicitante de refugio

Ramírez dice que entiende la postura del funcionario, ya que Puerto Vallarta tiene fama de ser un lugar de tolerancia, pero resalta que no tomó en cuenta que la sociedad mexicana presenta una doble cara hacia los homosexuales, ya que recibe de buen grado a los turistas, pero somete a maltratos a los locales que pertenecen a ese grupo. Afirma que los turistas no saben lo que pasa afuera de los hoteles, ni conocen los padecimientos que enfrentan las personas del lugar con una orientación sexual diferente.

Manfiestantes sostienen una pancarta.

La primera manifestación de la semana recorrió las calles del centro de Montreal.

Foto: Andre Querry/Solidaritésansfrontiéres

Lejos de desalentarse y a pesar de que su situación actual dista de ser la ideal, Ramírez sostiene que aquí encontró paz, tranquilidad y que se encuentra a gusto.

Si decidí quedarme, es porque aquí me he sentido bien conmigo mismo, no he tenido ningún problema de discriminación desde que llegué, la gente es muy respetuosa. Mi vida aquí es muy tranquila.
Francisco Ramírez, solicitante de refugio

De todas maneras, Francisco recuerda que el no tener sus papeles de residente le impiden el acceso al mercado laboral de manera estable, percibiendo salarios muy bajos, sin seguro médico, incapaz de poder alquilar una vivienda a su nombre, solicitar un plan de telefonía o abrir una cuenta bancaria. Debido a su cuadro de salud particular, ya que se trata de una persona diabética e hipertensa, pudo acceder a la vacunación contra el Covid-19, por medio de la entidad Médicos Sin Fronteras (nueva ventana).

Desde que vive aquí, no ha podido ver a su padre y hermanas. El fallecimiento de su madre en 2014 le significó una situación muy difícil y dolorosa, pero no abandona el optimismo ni el cariño que tiene por Canadá.

Mi mirada sobre el país no ha cambiado. Después de todo, soy yo quien decidió quedarse, porque aquí puedes vivir tu vida sin que nadie se meta contigo; eres aceptado tal como eres.
Francisco Ramírez, solicitante de refugio

Esperanza de cambio

Por su parte, María Sánchez, otra residente sin estatus, espera que la semana de movilizaciones pueda significar un cambio en la situación de tantas personas que, como ella, viven en un limbo legal en Canadá, y que las autoridades revean sus casos, reconociendo el derecho que tienen a llevar una vida digna y a tener las mismas garantías que el resto de los habitantes.

Marcha avanza por una calle de Montreal.

Las entidades denuncian el aumento de los rechazos de las solicitudes de asilo.

Foto: Emanuel Guay/Solidaritésansfrontiéres

María cuenta a RCI que solicitó refugio apenas puso sus pies en un aeropuerto canadiense, el 4 de abril de 2009. Decidió dejar su país de nacimiento, México, luego de recibir amenazas de muerte y de ser agredida sexualmente.

A pesar de la desilusión que significó que su caso fuera desestimado por el tribunal migratorio a cargo del expediente, confía en que podrá acceder a una última apelación, solicitando el refugio humanitario y así poder permanecer en el país, que ya parece haber adoptado como propio.

Para mí, Canadá es el mejor país del mundo… Confío en que podamos salir adelante.
María Sánchez, inmigrante sin papeles.

Rechazos en aumento

La Red por los Derechos de las Personas Migrantes sostuvo recientemente que el rechazo de las demandas de residencia permanente por razones humanitarias se incrementó de manera inusitada en los últimos meses, aún cuando la pandemia de Coronavirus ha llevado a Canadá a registrar un descenso que la entidad califica de histórico en los números de inmigración.

Según las cifras presentadas en una conferencia en línea la semana última, la Red afirma que en la actualidad hay más de 500.000 personas que no tienen el estatus de residentes legales en el país.

Durante el encuentro, la entidad sostuvo que:

  • La mayoría de los inmigrantes sin estatus trabajan y son miembros vitales de nuestras comunidades.
  • En 2020, sólo 184.000 personas obtuvieron la residencia permanente.
  • Los programas de inmigración creados durante la pandemia, la vía de residencia permanente para trabajadores y personal sanitario, y el paso de residencia temporal a permanente excluyen en gran medida a los residentes sin estatus.
  • La tasa de aceptación de las solicitudes de residencia permanente por motivos humanitarios y compasivos se situaba en torno al 64% antes de 2020. Estas tasas han descendido drásticamente, sin que se haya anunciado ningún cambio en la política pública.

Movilizaciones y reclamo

La Semana de Acción por un Estatus para Todos y Todas comenzó el domingo 18 de julio con una marcha por el centro de Montreal, de la que tomaron parte varias decenas de personas.

Además, están previstas en la urbe quebequense acciones diarias que se llevarán a cabo hasta el 23 de julio.

Para el 24 de julio se ha convocado a un desplazamiento en autobús y campamento en las afueras de Ottawa, la capital nacional.

El domingo 25, se marchará hacia Ottawa, para reclamar que las autoridades faciliten la regularización de todas las personas sin papeles.

Luis-Alberto Laborda

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