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Más de 800 niños indígenas murieron en las escuelas residenciales de Alberta

Un monumento de hormigón y mármol negro rodeado de flores en homenaje a los niños indígenas muertos en la escuela residencial de Kamloops.

Una placa dedicada a los niños indígenas muertos en la escuela residencial de Kamloops, en Columbia Británica.

Foto: Radio-Canada / Mathieu Gohier

RCI

Cuando Jackie Bromley se enteró de que se habían encontrado los restos de 215 niños en los predios de una antigua escuela residencial en la provincia de Columbia Británica, esto le trajo a la memoria su época en la escuela residencial de St. Mary’s en la reserva Blood en el sur de la provincia de Alberta.

Bromley, que ahora tiene 70 años, recuerda que los alumnos hablaban de las tumbas que habían detrás de la escuela cuando ella tenía 10 años, pero no recuerda haber visto ninguna lápida.

Pensé en el patio trasero, aparentemente había algunas tumbas allí. Y lo primero que pensé fue, me pregunto si habrá allí algunos niños enterrados.
Jackie Bromley, indígena canadiense sobreviviente de las escuelas residenciales

Los compañeros de Bromley tenían razón: había tumbas de estudiantes en el patio de la escuela. En una carta enviada en 1945 por un agente indio al director de la escuela le pide que los trabajadores indígenas vuelvan a cavar las tumbas junto a la escuela, para hacerlas más profundas.

La Comisión de la Verdad y la Reconciliación (CVR) afirma que es difícil dar una cifra exacta de cuántas escuelas residenciales funcionaron en Canadá.

Kisha Supernant, métis, descendiente de la Primera Nación Papaschase y profesora de antropología en la Universidad de Alberta en Edmonton, dice que también es difícil decir cuántas tumbas de niños sin marcar existen.

Una mujer indígena junto a decenas de pares de zapatos de  niños en los escalones de cemento.

Las indígenas canadienses de la Asociación de Mujeres de las Primeras Naciones del Pacífico llevaron a cabo una ceremonia en Vancouver el 28 de mayo tras conocer el hallazgo de los restos de 215 niños en la antigua escuela residencial de Kamloops, en la Primera Nación Tk'emlúps te Secwépemc.

Foto: Radio-Canada / Ben Nelms / CBC

Supernant, y su equipo utilizaron equipos de radar de penetración de suelos para ayudar a las comunidades indígenas a estudiar los cementerios en las praderas canadienses.

Afirma que las técnicas de teledetección, como el radar de penetración terrestre y los drones, son cruciales para inspeccionar las tumbas no marcadas y asegurarse de que estos sitios no sean alterados físicamente.

Las pruebas científicas que podemos aportar son poderosas. Esto no debería ser necesario, las comunidades deberían ser escuchadas, pero estoy encantada de apoyar a las comunidades en esto, dijo Supernant.

La propiedad y el acceso a todos los datos le corresponde a la comunidad. No se trata de presentarse y poner en marcha un equipo. Es un proceso de compromiso con la comunidad, con estar atentos a la sensibilidad de lo que estamos haciendo y a los impactos potenciales que puede tener.
Kisha Supernant, métis, profesora de antropología en la Universidad de Alberta.

Al menos 4.100 niños indígenas murieron

Tanto Supernant como los líderes y defensores indígenas pidieron al gobierno de Cannadá que financie el uso de radares de penetración terrestre en las antiguas escuelas residenciales de todo el país.

Esto forma parte de la reconciliación. Forma parte de los llamados a la acción y creo firmemente que las comunidades deben recibir los recursos para hacer el trabajo que necesitan y quieren hacer, dijo Supernant.

El Acuerdo de Conciliación sobre las Escuelas Residenciales Indígenas ha identificado 139 escuelas residenciales en todo Canadá, 25 de ellas en Alberta. Sin embargo, ese número no incluye a las escuelas que funcionaban sin apoyo federal, como las dirigidas por órdenes religiosas o gobiernos provinciales. Algunas escuelas también cambiaron de nombre o fueron reubicadas.

Más de 150.000 niños indígenas, métis e inuit fueron enviados a estas escuelas entre los años 1870 y 1990.

Al menos 4.100 niños murieron mientras asistían a estas escuelas que buscaban asimilar a los niños indígenas a la cultura dominante, borrando sus propias lenguas y culturas. La Comisión de la Verdad y la Reconciliación estima que el número real podría ser de 6.000 o más niños fallecidos en esas instituciones. Al menos 821 de esas muertes se produjeron en la provincia de Alberta.

Linda Many Guns, vicepresidenta asociada de Indigenización y Descolonización de la Universidad Mount Royal, es descendiente de sobrevivientes de esas escuelas. Ella dijo que la investigación muestra que a muchos padres nunca se les dijo qué había ocurrido con sus hijos, y que será necesario realizar una amplia investigación para descubrir las historias de muchos de esos niños desaparecidos.

Hubo un amplio patrón de genocidio que se instituyó deliberadamente, no sólo a través de estas organizaciones, sino también, a diario, a través de los agentes indios que supervisaban y administraban todas las reservas.
Linda Many Guns, vicepresidenta asociada de Indigenización y Descolonización de la Universidad Mount Royal.
Una mujer toca un tambor durante una vigilia, cerca de los escalones donde se han colocado los zapatos de los niños indígenas.

Chantal Chagnon toca el tambor en una vigilia en Calgary en memoria de los 215 niños indígenas cuyos restos fueron halladors en los predios de la escuela residencial de Kamloops, en la Primera Nación Tk'emlups te Secwépemc. Los zapatos que representan los cuerpos de los niños fueron depositados en las escaleras de la alcaldía de Calgary.

Foto: Radio-Canada / Terri Trembath / CBC

"Los antepasados me piden que haga este trabajo"

Un informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación afirmaba que el Departamento de Asuntos Indígenas del gobierno canadiense se oponía en general a enviar los cuerpos de los niños fallecidos en la escuela de regreso a casa, debido al costo. Se estima que muchas escuelas residenciales tienen lugares de enterramiento debido a las elevadas tasas de mortalidad, pero son pocas las ubicaciones que están formalmente documentadas, y aún menos las que se mantienen.

Se cree que las tumbas encontradas en Kamloops representan muertes no registradas anteriormente.

Estas escuelas se crearon para asimilar por la fuerza a los niños indígenas a la cultura eurocanadiense. Sin fondos suficientes, situadas en lugares remotos y alejados de las comunidades de origen de los niños, y sin una supervisión adecuada, las escuelas estaban plagadas de enfermedades, resultados educativos dudosos y abusos físicos, emocionales y sexuales, dice una guía de recursos del gobierno de Alberta sobre la historia de estas escuelas.

Para Supernant, esta historia es personal. Dice que a través de sus investigaciones, ha sabido de miembros de su familiares que fueron internados en estas escuelas residenciales.

Siento que los ancestros me están pidiendo que haga este trabajo. Es el trabajo más significativo e importante de mi vida.
Kisha Supernant, métis, profesora de antropología en la Universidad de Alberta.

El informe de la Comisión de la Verdad y la Reconciliación pidió al gobierno de Canadá que establezca un registro en línea de los lugares de enterramiento en las escuelas residenciales y que trabaje con los grupos afectados para elaborar un plan de identificación, documentación, mantenimiento y conmemoración continuos de los lugares de enterramiento.

Financiamiento denegado

En 2009 la Comisión de la Verdad y la Reconciliación solicitó un financiamiento de un millón y medio de dólares para buscar esas tumbas sin marcar, pero el gobierno canadiense rechazó esa solicitud.

Sometidos a una negligencia infantil institucionalizada en sus vidas, ellos también han sido deshonrados en la muerte, decía ese informe refiriéndose a los miles de niños fallecidos en las escuelas residenciales.

Kelly McGillis organizó una vigilia en Calgary durante el fin de semana para honrar a los niños cuyos restos fueron encontrados en Columbia Británica y pedir que se busquen otras tumbas.

Necesitamos que Canadá y todo el mundo reconozca que si 215 niños han perdido la vida y tenemos 139 internados en todo Canadá... ¿dónde están nuestros líderes para averiguar dónde están enterrados nuestros antepasados y cómo podemos honrarlos, decía McGillis.

En la vigilia se colocaron 215 pares de calzados infantiles para representar a cada niño. La ciudad de Calgary también ordenó que las banderas sean colocadas a media asta.

Bromley, cuyos padres y abuelos también fueron obligados a ir a esas escuelas residenciales, dijo que poder honrar a los niños fallecidos sería algo curativo.

Sí, me gustaría conocer la lista [de nombres]. Una lista adecuada, añadió la indígena sobreviviente.

Fuente: CBC / T. Trembath / RCI / Adaptación RV

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